Liberando cuerpo, mente y espíritu en el agua
Fue en 1980 cuando Harold Dull, físico, filósofo y poeta californiano, decidió llevar al agua las técnicas del Zen Shiatsu –escuela de la que era fundador-. Consideraba que se trataba de un medio ideal para el trabajo corporal, ya que en el agua el cuerpo, especialmente la columna vertebral y las articulaciones, puede realizar movimientos que no serían posibles en tierra firme.
Según la Federación Chilena de Trabajo Corporal Acuático, la filosofía del Watsu “enfatiza en que el terapeuta elongue el cuerpo del paciente para abrir los canales de energía; que ponga atención y se conecte con la respiración del paciente, trabajando sin prejuzgar ni interferir con el estado de cada persona, sino más bien facilitando los canales para lograr avances hacia el estado de sanación. El rol del terapeuta en este sentido es el de crear un espacio de seguridad y continuo apoyo, estando completamente presente, acompañándolo en vez de interferir en su fluir”.
A Chile no llegó hasta el año 2002, cuando la doctora Karla Caspers, médico cirujano alemán y terapeuta e instructora de Watsu, comenzó a dar cursos básicos y avanzados a un grupo de profesionales de la salud. Hoy en día existen más de 40 “Watsu wellness practitioners” repartidos por todo el país. |
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