Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud   Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ SEXUALIDAD

 
 
Medicamentos que afectan la líbido
Muchas personas sufren inhibiciones del deseo o disfunciones sexuales sin sospechar el por qué. Existe desconocimiento frente a larga lista de medicamentos para enfermedades crónicas que pueden afectar el apetito sexual.
 
Claudia Sánchez M.

No todas las personas que sufren de algún problema sexual tienen la suerte de informarse de que el verdadero origen de sus disfunciones puede provenir del uso de determinados fármacos. Este problema se origina entre otras cosas porque la mayoría de los médicos no suelen preguntar a sus pacientes sobre disfunciones de carácter sexual o simplemente porque, en el tratamiento de ciertas patologías no se aborda el tema sexual íntegramente.

A este respecto, Teresa (54) comentó que durante el tratamiento al que se sometió para combatir un cáncer mamario vio profundamente afectado su libido sexual, precisamente, por la alta cantidad de fármacos que ingería. “yo creía que la falta de deseo era algo psicológico o del estado anímico, debido a mi enfermedad. Pero, tras varias sesiones sicológicas, mi médico concluyó que esto era resultado de una serie de medicamentos que tomaba”, recordó.

Según estudios sobre sexualidad humana la actividad sexual se debe considerar como un complemento y en ocasiones como una buena terapia para mejorar el ánimo y la salud de las personas. Es por eso que entregar medicamentos que produzcan letargo en los pacientes, contribuyen a desconectarlo de la vida en pareja y familiar. En este sentido, si bien se mejora o se cura algún padecimiento específico, la ingesta de ciertos fármacos genera otro problema: el decaimiento de la actividad sexual y con ello no sólo nos referimos a la regularidad del coito sino a la capacidad de acariciarse, estimularse o simplemente besarse.

En este sentido, la hipertensión y la depresión son algunos de los padecimientos más comunes en nuestro país y aquellos cuyos fármacos generan los principales y más comunes trastornos de la libido.

“Una de las principales dificultades de nosotros como pacientes es que nos ponemos en manos de los doctores y hay muchas cosas que no preguntamos, ya sea por vergüenza, pudor o porque confiamos ciegamente en lo que nos dicen y pensamos que todo será mejor. Pero somos nosotros quienes debemos preocuparnos de los cambios que algunas pastillas o tratamientos nos generan en nuestro cuerpo”, reflexiona Teresa.

La lista de estos medicamentos es larga. Pero los más importantes antihipertensivos, como la clonidina o la reserpina y los betabloqueadores, usados para reducir la frecuencia cardiaca, como el atenlol y propanolol
 
Los medicamentos

Según la matrona y especialista en sexualidad, María Inés Zavala, buena parte de los medicamentos que se utilizan para tratar enfermedades crónicas traen efectos secundarios en la vida sexual de los pacientes. “La lista de estos medicamentos es larga. Pero los más importantes antihipertensivos, como la clonidina o la reserpina y los betabloqueadores, usados para reducir la frecuencia cardiaca, como el atenlol y propanolol, son conocidos por sus efectos de disminución del deseo sexual y en la excitación de la mujer y por dificultar la erección en los hombres”, explicó la profesional.

En este grupo, también se encuentran algunos diuréticos como las tiazidas o la espironolactona, los que actúan sobre el deseo sexual y la fase excitatoria.

En cuanto a las patologías estomacales – dolencias muy comunes en nuestro país-, existen medicamentos para tratar la acidez y úlceras, tales como: la cimetidina o la ranitidina, que producen un impacto en la erección masculina, en la lubricación y excitación femenina.

Según la terapeuta sexual hoy se conocen los efectos de algunos medicamentos en la respuesta sexual. En esta línea, Zavala comentó que “los antidepresivos, como la fluoxetina, la sertralina y la paroxetina pueden reducir el deseo en el 20% de los pacientes. Entre los efectos que estos provocan en nuestro cuerpo encontramos que afectan la respuesta sexual y dificultan la llegada al orgasmo”. Zavala agregó que estas características también se aplican a los relajantes y sedantes, tales como el diazepam.

A su vez, la profesional sostuvo que uno de los puntos a considerar es que existen medicamentos que tienen dichos efectos en la vida sexual de los pacientes, pero que dichas consecuencias no aparecen indicadas en el prospecto. “Existen medicamentos para la hipertensión, diuréticos, antiarrítmicos, antifúngicos, fármacos para la acidez de estómago, medicamentos para la migraña, antihistamínicos, antipsicóticos, antiepilépticos y esteroides que también pueden afectar al desempeño sexual, aunque no siempre lo indiquen”, destacó la terapeuta.

 

Por su parte, el ginecólogo Jorge Peláez comentó que aunque estos medicamentos tengan contraindicaciones, es irresponsable pretender que los pacientes dejen de consumirlos. “En este sentido, lo que se debe considerar es manejar los efectos de ciertos fármacos a favor de una sana sexualidad en las personas. Es importante que se ponga atención, se escuche y se informe sobre estas variables en cada consulta médica”,señaló.

Además, el doctor dijo que se debe ser riguroso al diferenciar los efectos que provoca un fármaco en la vida sexual y el impacto que la misma enfermedad puede tener sobre la respuesta sexual de los pacientes, puesto que para muchos estar enfermos genera una tensión o una especie de bajón y preocupación grande que tarde o temprano afectará el aspecto sexual.

 

Para Teresa un punto no menor es la comprensión de la pareja en este proceso. “Uno a veces no entiende bien los cambios que le están pasando. Yo estaba triste y muy preocupada por el cáncer, porque uno lo asocia inmediatamente con la muerte y eso te ‘bajonea’ y la pareja debe comprender que con ese ánimo uno a veces no quiere y no tiene las ganas de mantener relaciones sexuales. Por eso deben comprender y entendernos”, comentó.

Por ello, sea cual sea la patología a tratar y los fármacos a ingerir es importante conocer los efectos que estos pueden tener en los pacientes, para poder cuidar todo lo relacionado con su esfera sexual. Para ello, la comunicación doctor-paciente es fundamental. Además, la comprensión y apoyo de sus parejas en este proceso ayuda a controlar estos efectos secundarios con amor y paciencia.

Peláez es categórico al señalar que si se llena a una persona de pastillas que la tienen media dormida y lenta, obviamente se le desconectará de su pareja y de toda su familia y sólo se está sanando la parte física del padecimiento. Por ello, son los médicos los que deben poner atención en generar el menor impacto en la vidasexual, afectiva y psicológica de los pacientes”, dijo el profesional.

Muchos medicamentos de alto consumo en Chile tienen efectos secundarios. Por ello es necesario estar informados para no verse perjudicado en la calidad de su vida sexual ni afectar el tratamiento.

Sedantes: Deprimen el sistema nervioso central y los centros corticales que afectan el actuar sexual. Pueden producir problemas de erección y disminución del deseo.

Antiespasmódicos y antiadrenérgicos: Deprime la actividad sexual

Hipotensores: Perjudican el vigor sexual. Afectan el deseo, la excitación, la erección y la eyaculación.

Bloqueadores de la secreción gástrica y úlceras. Impactan el funcionamiento sexual.

Punto Vital Enero 2008 ©

Artículos Relacionados

delicious digg technorati yahoo meneame