Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ ESTETICA

 
 
La OMS decretó que el uso de las cabinas solares provocan cáncer de piel y ocular
 
Crónica de una muerte anunciada
A pesar de que hace años las recomendaciones giraban en torno a la mesura en la utilización de los solarium, hoy la advertencia es clara y habla acerca de lo peligroso que resulta someterse a estas sesiones de rayos ultravioleta. ¿La razón? producen – ya sin el condicionante – cáncer a la piel y en los ojos.
 
Carla González C.
 

Lucir una piel bronceada durante todo el año, es la idea que muchas personas mantienen a pesar de las recomendaciones que se hacen a través de todos los canales de comunicación con respecto a los riesgos que los rayos ultravioleta causan en nuestro organismo.

Algunos incluso opinan que no hay nada menos estético que tener el cutis pálido y aseveran firmemente que una piel tostada es sinónimo de salud, cosa que no podría estar más lejos de la realidad.

Teniendo éstas y otras ideas mal concebidas acerca del bronceado, muchas personas acuden a los centros de estética donde se someten a sesiones de solarium, cabinas que poseen ampolletas que emiten rayos ultravioletas (UVA) permitiendo así broncear o pigmentar la piel en forma artificial.

Pese a los múltiples llamados de atención que algunos especialistas venían haciendo desde hace un tiempo con respecto a los – hasta entonces – peligros que ocasionaría el estar en constante contacto con estas camas solares, la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró oficialmente hace algunos meses atrás que la luz de los solarium es un elemento carcinogénico.

 

En una nota emitida por radio Cooperativa, el 29 de agosto pasado se informó que “según la revisión realizada por 20 científicos independientes de nueve países diferentes, las cabinas de rayos UVA incrementan hasta un 75 por ciento las probabilidades de desarrollar un melanoma cutáneo cuando empiezan a utilizarse antes de los 30 años”.

 

El dermatólogo del World Dermatology Institute, doctor Patricio Figueroa, menciona que los rayos ultravioleta están divididos en tres tipos: A, B y C siendo los rayos B los considerados peligrosos y asociados con el padecimiento de cáncer, tanto en animales como en los seres vivos.

En este contexto, el médico afirma que si bien los solarium funcionan con lámparas que en su mayoría emiten rayos UV de tipo A – categoría que sólo en animales se ha podido comprobar daño de tipo cancerígeno - lo peligroso viene de la mano de la inclusión de rayos de tipo B, los que muchos centros utilizan en combinación con los A para así lograr un mejor resultado en el bronceado.

Para el dermatólogo éste es un tema muy complicado de tratar e incluso lo tacha de controvertido, ya que como se trata de negocios que lucran con este tipo de servicios, hay de cierta manera algunos intereses creados con respecto a la información que se entrega con respecto al tema.

“La regulación de los solarium es más bien una autorregulación, es decir, son los mismos dueños de estos centros quienes establecen cuáles serán las normas de seguridad que usarán”, comenta.

 

Australia es el país que tiene los índices más altos de casos de cáncer a la piel. Por esa razón sus estudios son muy acuciosos y por ende sus regulaciones, más estrictas. Algunas de ellas tienen que ver con la edad mínima que una persona debe tener para asistir a un solarium y la obligación en la firma de un consentimiento donde se manifiesten claramente cuáles son los riesgos de este tipo de servicio.

 
¿Y cuál es el problema?
 

Frente al por qué se decretó que los solarium causan cáncer a la piel, el dermatólogo oncólogo de Clínica Alemana, doctor Raúl Cabrera, mencionó en una entrevista para TVN que la luz de estas camas solares es “carcinogénica porque produce un daño en el DNA, es decir en la misma célula. Este daño es acumulativo” y por lo tanto, mientras más se consuma, el deterioro será aún mayor con el paso del tiempo.

El profesional explica además que el perjuicio es más grande en las personas de piel clara, como los rubios, colorines y de ojos claros. Aún así afirma que “este es un daño para todos” y que sin duda, deberá ser tomado por las autoridades como un problema de salud pública.

 
     

El doctor Patricio Figueroa en tanto adiciona a lo anterior que debería “prohibirse el acceso” hacia las camas solares no sólo a estas personas, sino que también a quienes “tengan antecedentes de cáncer a la piel o que tienen fotosensibilidad”, ésta última provocada en ocasiones por ciertos medicamentos como algunos antidepresivos o remedios para diabéticos.

Por otro lado, sentencia que hay algunas evidencias calificadas como indirectas  - como aquella que revela que la exposición en una cabina solar es similar a recibir 5 veces más radiación que una exposición al aire libre a mediodía - que también hablan acerca del daño que provoca en la piel el uso del solarium.

A partir de aquello cuenta que según un estudio inglés, la exposición a estas cámaras de bronceado provoca que en promedio “las personas vivan diez años menos que la población en general”, cosa que el médico completa aseverando que en estos casos también puede influir el hábito de vida que tienen estos individuos.

Otro de los aportes que entrega el doctor Figueroa es con respecto al estado en que se ve la piel luego de pasar por varias sesiones de solarium a lo largo de la vida. Así, afirma que el envejecimiento prematuro es una de las consecuencias más relevantes de este bronceado artificial. “Es como tener una década más”, dice.

 
Una advertencia para los jóvenes
 

Sin duda, uno de los datos que causó mayor impacto dentro del decreto que pronunció la OMS, es el que habla acerca de cuánto aumenta el daño en la piel si se utiliza este método de bronceado artificial durante la juventud. La advertencia es clara, “el solarium eleva hasta un 75% los riesgos si es que se ha usado antes de los 30 años”.

Con respecto a este ítem, el dermatólogo del World Dermatology Institute menciona que es importante conocer que el desarrollo de melanoma – tipo de cáncer más peligroso – se está dando en la actualidad en personas cada vez más jóvenes, por lo que se concluye que la preocupación debe ser mayor en estas personas a quienes es necesario informar lo antes posible acerca de estos riesgos.

 

La Organización Mundial de la Salud también sostiene que el efecto de las camas solares es igual de peligroso que el asbesto, el arsénico y el tabaco, sustancias que también son consideradas como una amenaza de cáncer.

 

En esta línea, el doctor Cabrera coincide con lo anteriormente señalado y menciona en la misma entrevista televisiva que “ya a los 30 años los jóvenes están teniendo cáncer, de tal manera que nadie tiene en estos momentos comprado su problema al largo plazo, sino que esto se está viendo cada vez con mayor antelación”, asegura.

Ambos profesionales coinciden en que hacen falta mayor educación y campañas preventivas con respecto a este tema y mientras el dermatólogo de Clínica Alemana afirma que gracias al anuncio de la OMS se debiera comenzar a trabajar sobre estas recomendaciones, el doctor Figueroa espera que las autoridades de salud de nuestro país inicien muy pronto planes de trabajo para educar a la gente en este tema.

En relación a otras alternativas de bronceado como el uso de los autobronceantes, el doctor Figueroa comenta a pesar de ser una solución menos inocua, sí tiene recomendaciones. De esta forma, dice que estos productos serán bien utilizados sólo si la persona no se expone al sol” luego de la aplicación. Si lo hace, advierte, “la piel captará aún más energía”.

 

Los ojos también sufren

El dermatólogo Patricio Figueroa menciona que el melanoma ocular también se hace presente como una consecuencia del uso prolongado de los solarium. Al respecto señala que al no haber regulación con respecto al correcto uso de estas cámaras, algunas personas desobedecen las indicaciones y no se colocan los lentes protectores, “algunos lentes ni siquiera son los correctos; no basta taparse los ojos”, asevera.
 
Punto Vital Octubre 2009 ©
 
Artículos Relacionados