Con respecto a la manera de proceder en el Fight Do, Rojas indica que la dinámica consiste básicamente en “combinar todos los movimientos del boxeo y de las artes marciales para crear este combate implícito. La gracia es trabajar de manera bilateral, es decir, potenciar ambos lados del cuerpo – izquierdo y derecho - de manera equitativa y siempre exacta.
“Se trabajan cinco bloques dedicados al lado derecho del cuerpo y otros cinco (que corresponden a la misma coreografía) para el lado izquierdo”, detalla.
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Para explicarlo mejor, el instructor dice que a diferencia del trabajo netamente aeróbico, donde se van contando los tiempos correspondientes a cada movimiento, en esta disciplina se trabaja con música preeditada, lo que le permite al profesor tener claros de antemano los espacios con los cuales debe trabajar.
De esa manera, el profesor identifica las secciones en que se divide una clase de Fight Do de la siguiente manera:
- Calentamiento.
- Boxeo.
- Primera etapa de Muay Thai (boxeo tailandés).
- Patadas (a modo de calentamiento).
- Primera etapa de Kick boxing (lucha).
- Súper box (movimientos de boxeo más rápidos).
- Segunda etapa de Kick boxing.
- Segunda etapa de Muay Thai.
- Trabajo localizado: realización de abdominales, por ejemplo.
- Elongación y relajación, en donde se utilizan técnicas como el Chi Kung o el Tai Chi, con el objetivo de bajar las pulsaciones.
En el caso del Muay Thai, Rojas indica que se llega a “un peak anaeróbico, donde la música se acelera para llegar a un máximo de pulsaciones; eso hace que haya una quema de grasa más fuerte”, dice.
Otro de los beneficios es lograr una importante tonificación muscular, la que se logra con los golpes que se lanzan durante las clases. “La fuerza del golpe hace que haya un importante trabajo de músculos”, menciona.
Por otro lado, confiesa que existe un cambio en la fisonomía de los practicantes, puesto que con el transcurrir del tiempo, se puedan evidenciar músculos más apretados y por lo tanto, una mejor posición corporal. “Cambia esa típica postura encorvada a una en donde la persona se ve más estilizada”, manifiesta.
Para Daniel, existen lugares del cuerpo que más se potencian con la práctica del Fight Do, ya que “están en constante movimiento”. Así, especifica que “el boxeo trabaja mucho la parte baja de los hombros y las patadas lo hacen con el abdomen bajo, los glúteos y la espalda”.
Además añade que esta actividad entrega múltiples beneficios a nivel mental y asegura que en general no existen contraindicaciones, salvo en algunas personas a quienes se les recomienda no saltar. “Todo viene preparado para que no hayan lesiones, por ejemplo, en el lanzamiento de una patada al aire”, afirma. |