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Las actividades que implican fuerza y resistencia, también benefician a las mujeres
 
Entrenando la fuerza femenina
Aún cuando se tiene la idea de que los ejercicios de fuerza ayudan a “sacar músculos” -  y por esa razón, algunas mujeres huyen de ellos – lo cierto es que este tipo de actividad combinada con rutinas que apliquen resistencia es muy buena para tonificar la musculación y prevenir de enfermedades como la osteoporosis.
 
Carla González C.
 

Está claro que el cuerpo de las mujeres no es igual al de los hombres. Ellos son asiduos a aquellas actividades físicas que implican la utilización de la fuerza y resistencia, en cambio ellas son más cercanas a los trabajos deportivos grupales, que ayuden a bajar de peso y tonificar todo aquello que con el paso del tiempo va dejando huellas.

Acostumbrados a ver que las mujeres con músculos pertenecen al grupo de personas que practican la halterofilia – o levantamiento olímpico de pesas – o a aquellas llamadas fisicoculturistas, dejamos de lado este tipo de ejercicios, pues alcanzar gran masa muscular no es uno de los objetivos que generalmente se quieren alcanzar.

En este sentido el administrador del Gimnasio Flores, Gustavo Flores Hundley, aclara que los ejercicios de fuerza también contemplan la llamada “resistencia” y que además de las pesas, “que son sólo un instrumento de trabajo”, también están algunas máquinas como las bicicletas y las escaladoras que al ser muy buenas en el trabajo cardiovascular, también ayudan al manejo de la firmeza, “aquí también hay aplicación de fuerza en el ejercicio”, aclara.

Según Flores, los ejercicios de resistencia están recomendados para todo tipo de personas y que en el caso de las mujeres, también existen varios objetivos que las llevan a practicar esta actividad. “En estos casos se comienza con rutinas de ejercicios básicos y que tienen como propósito trabajar los músculos grandes del cuerpo, como los brazos, piernas, pecho y espalda”, cuenta.

Para las mujeres, una de las grandes preocupaciones son las piernas y los brazos. Es por eso que los ejercicios que implican el uso de la fuerza son muy buenos para remodelar, fortalecer e incluso para engrosar sin la necesidad de aumentar el músculo. “Lo importante es realizar los ejercicios con el uso de peso moderado, lo adecuado para permitir a la persona desarrollar el trabajo. Luego puede ir aumentando el peso en forma paulatina, a medida que la condición física lo permita”, explica.

Por su parte, el instructor del gimnasio Pacific Fitness Club José Manuel Maldonado Cádiz, manifiesta que a través de los ejercicios de carga, se potencia la fuerza en forma proporcional de acuerdo al cuerpo de la persona. En el caso de la fisonomía femenina, sentencia que “no está genéticamente dotada a nivel muscular (como el hombre) para desarrollar una mayor fuerza y fibras musculares”.

Sin embargo, Maldonado asegura que de igual forma se puede trabajar la fuerza en las mujeres en conjunto con otras habilidades como la resistencia y la potencia, “pero en menos proporción que en el hombre”, subraya.

 

Para el instructor del gimnasio Pacific Fitness Club, José Manuel Maldonado, no sólo las pesas son un buen ejercicio de fuerza, también están las combinaciones fuerza resistencia, fuerza velocidad, fuerza potencia, entre otros. Al respecto, menciona que se pueden usar elementos de carga, trabajo pliométrico (sentadillas, flexiones de brazos), máquinas elípticas, etcétera.

 
Fuerza para todo el cuerpo
 

De sexo débil hay poco en este tipo de entrenamientos, pues si bien no hay comparación entre el peso que puede levantar un hombre con el que puede alzar una mujer, el uso de pesas en estás últimas también puede ir en ascenso con cada práctica.

Al respecto, Gustavo Flores afirma que existen mancuernas de dos kilos y barras que se ajustan con cinco kilos para las damas que desean practicar. “Hay también máquinas ajustables que van desde los 3 a los 100 kilos, por lo que con un buen asesoramiento, no habría problema en ir progresando”, comenta.

Maldonado se refiere a cuánto peso puede levantar una mujer diciendo que “dependerá de sus condiciones físicas, su historia, si tiene o no experiencia deportiva, su genética y si tiene antecedentes o patologías que le impidan realizar estos ejercicios”. Todo esto, menciona el instructor, es parte de la evaluación que debiera realizarse en todo centro deportivo.

Pero no sólo los brazos se potencian con ejercicios de fuerza, sino que tal como comentábamos anteriormente, todo el cuerpo puede verse favorecido con estas rutinas. “Las personas suelen ocupar menos su tren superior – espalda, brazos, hombros – por lo que se siente mayor debilidad en esa parte”, cuenta el administrador de Gimnasio Flores.

 

Acompañarse de un buen instructor es una de las recomendaciones para realizar ejercicios de fuerza. Debido a su experiencia, sabrán qué tipo de ejercicios serán los indicados para cada persona y así potenciar áreas que lo requieran y no sobreexponer algunas que no necesitan de tanto trabajo.

 

José Manuel Maldonado por su parte, concuerda con la idea anterior y dice que este tipo de actividades sirven para lograr diversos objetivos: fortalecer músculos específicos, mejorar la postura, fortalecer zonas que se encuentren débiles, son algunos de ellos.

Dice además que es de suma importancia “una buena planificación, dejando espacios para el descanso o para el desarrollo de una menor carga, evitar el abuso de ejercitación y como se trata de una rutina donde se trabaja casi al ciento por ciento, tratar de no caer en cosas como el sobre entrenamiento, la fatiga, etcétera”.
 
El mito
 

Que las mujeres no se atrevan a incursionar en las actividades físicas que contemplan el uso de la fuerza, se relaciona con la creencia de que el desarrollo muscular será tal, que quedarán como aquellas levantadoras de pesas que vieron en las olimpiadas.

Con respecto a este tema, ambos profesionales comentan que el número de damas que buscan trabajos de fuerza es menor y Maldonado añade que generalmente las que más acceden a ellos son las que ya están dentro del círculo deportivo y por ende, tienen más experiencia en este tema.

Flores por otra parte, sentencia que la mujer está mucho más interesada en bajar de peso quemando calorías y si bien ha mostrado cierto interés por la actividad de fuerza, aún tiene el temor que proviene del mito “que dice que si la mujer trabaja con peso, se le desarrollarán músculos, pero esto es sólo desconocimiento”, dice.

 
     

Además, añade que “en el caso del varón, su musculatura tiende a trabajarse más por poseer testosterona y como el nivel de esta hormona en la mujer es muy bajo, lo que se potenciará, más que el desarrollo, será la tonificación”.

En esta misma línea, Maldonado menciona que si bien fisiológicamente no esta ciento por ciento comprobado, “genéticamente la mujer no está acondicionada para desarrollar musculatura, por lo que tendría que influir el tema hormonal para producir este acrecentamiento”, manifiesta.

 
 
Punto Vital Noviembre 2008 ©
 
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