Este año, el calendario marca la Semana Santa en abril, por lo tanto éste será el mes – o por lo menos los días – en que el consumo de pescados y mariscos aumente y donde la mayoría de las personas ande en busca del mejor producto para llevarse a su hogar y compartirlo con la familia.
Lamentablemente, el resto del año son pocos los que integran a sus dietas el consumo de productos del mar, pues a pesar de que Chile es un país con mucha costa, el alto precio de estos alimentos sumado a la contaminación del océano, dejan a salmones, reinetas, jaibas, almejas y machas, entre otros, relegados a sólo ciertas ocasiones, olvidando por completo la infinidad de beneficios que estos poseen.
La nutricionista clínica de las universidades de Chile y Harvard, Dawn Cooper Braun, sentencia que en general los productos del mar contienen “un alto contenido proteico y de muy buena calidad”, ya que sirven para potenciar en el ser humano temas como “el crecimiento, las hormonas, formar nuevas estructuras”, etcétera.
Otra de las ventajas que menciona la nutricionista en estos alimentos es su bajo contenido de grasa – “de grasas malas” – aclara y sentencia que muy por el contrario, “los pescados en general tienen un porcentaje beneficioso de grasa buena para el cuerpo”.
Siguiendo con lo anterior, Dawn Cooper destaca a los pescados como el salmón, jurel y sardina, pues estos son ricos en ácidos grasos Omega 3, los que en palabras de la especialista, “son grasas esenciales para el cuerpo”.
Además, dice que “actualmente se ha comprobado que el Omega 3 es bueno para el desarrollo cerebral de los niños, evitar el déficit atencional, para ayudar en la formación de la retina del feto, prevenir el Alzheimer y además es un antiinflamatorio sistémico donde se encuentran todas las enfermedades crónicas degenerativas”, comenta.