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La predisposición anímica es primordial para lograr el deseo en la mujer
 
Viagra femenino: no hay necesidad de fármacos
La noticia acerca de la aparición de un símil del Viagra especialmente creado para las mujeres atrajo a muchas damas quienes debido a ciertos problemas sexuales – disfunciones – no tenían a qué o quién recurrir. ¿Y si aprendemos a conocernos un poco más?, quizás ahí esté el remedio.
 
Carla González C.
 

Acostumbrados la mayoría a resolver diversos problemas de salud con la ingesta de medicamentos que “solucionan” la vida al menos por un instante, poco se perciben los deseos de detenerse a pensar en cómo poder desde el propio interior tratar esos padecimientos y lograr quizás una recuperación a largo plazo.

Esta conducta se presenta también en el tema sexual, donde hombres y mujeres con diversos tipos de problemas o trancas en su relación de pareja buscan en el exterior cualquier cosa que les pueda solucionar sus dificultades. Pero, ¿y si nos auto revisamos?, ¿qué podríamos descubrir?

A partir de lo anterior, surgió hace un tiempo atrás la idea de crear un producto que fuera utilizado por aquellas mujeres con algún tipo de disfunción. “El Viagra femenino” nació entonces como una solución para las pacientes que tuvieran algún tipo de desorden sexual, específicamente, “la persistente incapacidad para lograr la excitación y mantenerse en ese estado”.

Al respecto, el psicólogo clínico y terapeuta psicosexual, César Menéndez Rivera – quien se manifiesta en contra de este tipo de tratamientos – dice que “el mejor afrodisíaco en la mujer está a nivel cortical, en la predisposición anímica generada por procesos de alegría, lo que le da a nivel hormonal y químico glandular, ciertas sustancias que predisponen a la mujer a esta primera etapa para poder llegar al orgasmo”.

En palabras simples, “el tener ganas” es entonces lo que toda mujer debiera sentir y vivir al momento de querer intimar con su pareja – o por qué no también consigo misma – y no sólo pasar por el proceso desde su lado biológico. “La excitación de los hombres está vinculada con lo ocular; es una excitación mamífera que la mujer no tiene, pues ella tiene la predisposición anímica” y por lo tanto todo el trabajo se realiza a nivel de los oídos, sentencia.

“La mujer tiene mejor capacidad para desarrollarse a sí misma a nivel personal y también de pareja”, sentencia el psicólogo clínico.

Frente a esto, el terapeuta menciona que sostener una relación íntima, pero sin haber pasado primero por esta primera etapa (la predisposición anímica), ya sea porque el acto sexual fue concebido por obligación o porque simplemente es algo que se debe hacer, “hay un adormecimiento cortical” y por lo tanto no se llega al orgasmo.

“Cada ser humano es una huella digital psíquica”

Una de las cosas que el psicólogo César Menéndez comenta de las mujeres es que suelen dejarse llevar por “lo que le dijeron a la amiga que hiciera”. Así, en caso de pasar por algún problema de tipo sexual parecido al de otra persona, toman los mismos consejos, resultado la mayoría de las veces algo que no era necesariamente lo que se andaba buscando.

Esto es quizás lo que sucede con la idea que se construye en torno al “Viagra femenino”, pues a pesar de ser un medicamento que podría ir en ayuda de muchas pacientes, existen también opiniones contrarias al respecto, donde hay un grupo no menor que menciona que en el caso del parche hormonal que tendría por objetivo “aumentar el apetito sexual de las mujeres”, no existiría la efectividad que en estudios anteriores sí se habría certificado.

 
     

En ese sentido, el especialista afirma que el ser humano es una especie de “huella digital psíquica” y es por eso que indica que “no hay dos casos iguales; quizás son parecidos y se puedan emplear las mismas técnicas psicoterapéuticas, pero no existirán los mismos resultados”, aclara.

Entonces la pregunta “¿por qué a mí no me funciona si mi amiga tiene el mismo problema?”, se replica al igual que la búsqueda de una solución frente a los – al parecer - recurrentes problemas que las parejas tienen a nivel sexual, convirtiéndose todo en un círculo vicioso que de resultados no tiene mucho.

Basado en esta aseveración, el profesional manifiesta que “el mejor Viagra para las mujeres”, o mejor dicho, lo mejor que podrían hacer para llegar a los resultados que supuestamente entregarían los fármacos creados en laboratorios, se pueden conseguir con algunas indicaciones relacionadas con un mejoramiento de la dieta y ejercicios específicos que generarán en la paciente determinada predisposición.

“La mujer no necesita Viagra”, dice tajante el psicólogo clínico, quien prosigue haciendo un llamado a que “no busquen en las farmacias, porque lo tienen incorporado en su cuerpo, es sólo que no lo conocen”, dice enfático.

Para el especialista en psicoterapia sexual, todo se basa en la mala información que poseen las mujeres de sí mismas y de lo atrasados que estamos como sociedad en estos temas. “Las damas tienen una pésima información con respecto a sus capacidades internas y receptivas”, dice.

En este contexto, explica que “son ellas mismas las que sin darse cuenta, a nivel psicológico inhiben estas capacidades de predisposición anímica y de deseo sexual”, subrayando que para corregir lo anterior “buscan fármacos que no van a generar lo contrario”.

La mujer tiene un mejor estilo de vida

Una de las cosas que el psicólogo César Menéndez comenta de las mujeres es que suelen dejarse llevar por “lo que le dijeron a la amiga que hiciera”. Así, en caso de pasar por algún problema de tipo sexual parecido al de otra persona, toman los mismos consejos, resultado la mayoría de las veces algo que no era necesariamente lo que se andaba buscando.

Esto es quizás lo que sucede con la idea que se construye en torno al “Viagra femenino”, pues a pesar de ser un medicamento que podría ir en ayuda de muchas pacientes, existen también opiniones contrarias al respecto, donde hay un grupo no menor que menciona que en el caso del parche hormonal que tendría por objetivo “aumentar el apetito sexual de las mujeres”, no existiría la efectividad que en estudios anteriores sí se habría certificado.

 
     

A partir de su aseveración anterior, el especialista reitera que “el cuerpo no necesita fármacos, estos nos violentan, dañan y hasta generan neurosis y procesos borderline. Es la sociedad la que no nos deja gratificarnos”, critica y agrega: “si tengo la vista para mirar, el olfato para oler y las papilas gustativas para saborear, ¿por qué no es mi sentido erógeno para darme placer? y la mujer, ¿por qué debe guardárselo y no comentarlo?, cuestiona.

Para César Menéndez, aquella mujer que a través de los años conserva una buena relación con la sexualidad – ya sea en pareja o sola – “posee un sinfín de productos bioquímicos generados por su propio cuerpo que le darán mayor estado de longevidad y una suerte de rejuvenecimiento en comparación con aquellas que no mantienen ningún tipo de relación íntima”.

Punto Vital Junio 2009 ©

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