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Cada día son más los hombres y mujeres que deciden permanecer solteros
 
Ser soltero, ¿un pecado?

Salir del colegio, estudiar una carrera u oficio, casarse y tener hijos. En ese orden, muchos hombres y mujeres hicieron su vida hace unos años atrás. Hoy, la situación es distinta y cada vez son más las personas que deciden vivir solteros y por tiempos cada vez más prolongados. ¿Capricho, egoísmo o sólo ansias de un mejor desarrollo personal?

 
Carla González C.
 

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) a través del estudio “Society at a Glance” reveló que Chile es el país “de la OCDE que tiene mayor porcentaje de solteros (39%), cifra que comparte con Corea del Sur, pero que está muy lejos del 26% que promedian los 34 países analizados” (La Tercera).

Según los especialistas, este alto número se relaciona con los países “que caminan al desarrollo” y claramente Chile es un ejemplo de ello, donde cada día son más las personas que acceden a estudios post universitarios, a viajes al extranjero, a altos puestos de trabajo, etcétera. Para algunos, es impensable alcanzar estos proyectos con un hijo e incluso con una pareja “a cuestas”; eso y en cierta forma la pérdida de la libertad, son algunos de los factores que inciden en la decisión de vivir en soltería.

Este informe no es el único que muestra la realidad que se vive no sólo en nuestro país, sino también a nivel global. Otros índices afirman que entre los años 1990 y 2006, “los solteros aumentaron en un 91%” (INE) y que a más del 40% de las mujeres chilenas “no les interesa vivir en pareja (Uniacc, 2009).
 
En el estudio de la OCDE también aparecen México (33%), Nueva Zelanda (30%), España (30%), Eslovaquia (30%) e Irlanda (31%) como naciones que superan el 30% de solteros entre su población. Al otro extremo se encuentran países como Finlandia (16%), Bélgica (19%) y Suecia (21%) con bajos porcentajes de gente que no está casada ni convive. (Fuente: La Tercera)

A todos ellos hoy se le llama “singles”, tendencia que al parecer cada día gana más adeptos y por eso mismo se vuelve interesante conocer un poco más acerca de estas personas que al parecer son muy atractivas incluso para el mercado. No por nada, hoy existe una mayor oferta inmobiliaria que incluye departamentos de no más de 60 metros cuadrados, productos especialmente creados para quienes viven solos y envases más pequeños, reservados para aquellos que no tienen entre sus opciones el almacenamiento.

Cabe destacar que los singles no sólo son los solteros que viven sin compañía alguna. Para muchos, esta tendencia incluye también a “los viudos, separados e incluso las parejas sin hijos, jóvenes o aquellas que están con el nido vacío”, (El Mercurio).

Con lo anterior es válido preguntarse si tomar la decisión de ser y permanecer soltero ¿es finalmente algo que tiene relación con una opción personal, algo que se decide con gusto o por el contrario, con una resolución a la cual se llega porque “no queda otra”, por miedo al compromiso o porque en tiempos como los actuales no se tiene tiempo (ni ganas) para dedicar (se) a otro?

Una elección diferente, pero válida

Para la psicóloga, terapeuta de pareja y directora de la Sociedad Chilena de Psicología Clínica (SCPC), Mónica López Hernando (www.sanarte.cl), “hoy las personas están dando mayor importancia a su desarrollo personal y profesional, lo cual ha ido postergando la edad en que las parejas buscan comprometerse en una relación más estable”.

En cuanto a las razones de por qué sucedería esto, dice que “existe el temor a que el matrimonio y la llegada de los hijos vayan coartando la libertad individual, por lo que se tiende a hacer y disfrutar lo más posible antes de la llegada de esa etapa. A esto se suma el temor a que la relación no funcione y a salir dañado, pues las altas tasas de separación y divorcio se muestran amenazantes”, asevera.

Y claro, justamente frente a esto último, desde que se aprobó la ley de divorcio en Chile (2005), las parejas que deciden terminar con el contrato de matrimonio han aumentado sobremanera, siendo en 2009 el año en que la disolución del vínculo superó en un 9% a quienes pasaron por el registro civil a registrarse oficialmente como pareja.

Los antiguamente llamados solterones hoy son “los singles”, una tendencia que no sólo atañe a la persona como individuo, sino que también a su relación con el entorno. Tan atractivos resultan, que el mercado se ha interesado en ellos, ofreciéndoles muchos productos y servicios.

Para la psicóloga elegir la soltería es “una elección diferente y válida”, esto pues “hay proyectos que no siempre se ajustan y complementan con la posibilidad de tener una familia”, colocando como ejemplo a aquellas personas que por temas laborales deben viajar constantemente, cosa que podría afectar de manera directa a la pareja e hijos en caso de tenerlos.

Eso dice, “puede resultar más egoísta que el hecho de decidir ser soltero. No somos quienes para juzgar”, dice Mónica López.
 
¿Pero quiénes son?

Justamente son las palabras egoísmo y capricho las denominaciones que se les hace a estos singles, puesto que hay quienes piensan que sobreponer las necesidades, gustos e inquietudes personales por sobre un proyecto que incluya la convivencia con una pareja e hijos es una decisión netamente narcisista y propia de quienes defienden su libertad individual. Por eso es que quizás se asocia a esta tendencia con la adquisición de productos de última moda, tecnología y servicios reservados - hasta ahora – sólo para unos pocos.

Para Mónica López, razones por las cuales un hombre o una mujer deciden permanecer solteros hay muchas. Así, dice que mientras “algunos no se sienten capaces de ser pareja y/o padre - decidiendo por ende con mayor responsabilidad no embarcarse en un compromiso así y buscar la felicidad de otro modo - otros pueden tener la claridad de que su vocación o sentido de vida es distinto al convencional. Un ejemplo de ellos son quienes dedican su vida a Dios o a alguna obra social”, menciona.
 

En ese sentido, si hablamos acerca de quiénes son los singles, es decir, qué tipología de persona está involucrada en esta tendencia, la psicóloga menciona que “si bien suelen ser personas independientes y sin tanto temor a la soledad, puede que de todas maneras deseen comprometerse con otro, pero por responsabilidad, dado su proyecto de vida, disponibilidad o autoconocimiento respecto a sus fortalezas y debilidades, decidan o no hacerlo”.

Con lo anterior, la terapeuta afirma que “no siempre quien decide estar solo es por temor al compromiso”, entonces, “una persona puede decidir quedarse soltero, ya sea por malas experiencias previas, desesperanza o múltiples razones, pero en el camino puede encontrar a una persona que le haga cambiar de idea, enamorarse y sentir que es capaz de cambiar su sentido de vida, sus creencias y todo su proyecto. Nunca digas nunca, sobre todo si hablamos de amor”, dice.
 
Singles “de a dos”, pero sin hijos

Tal como se menciona anteriormente, los singles también comprenden a aquellas parejas que viven juntas, pero que no tienen hijos, otra tendencia que ha ido acrecentándose, tanto, que la sociedad chilena está envejeciendo y donde como población si en la década de los cincuenta cada familia tenía en promedio cinco hijos, hoy se impone el hijo único como opción a la paternidad.

Para la directora de la SCPC, no ser padres no sólo se trata de una opción, sino que “las parejas sin hijos han aumentado también porque el postergar la paternidad tiene un costo que tiene relación con que la fertilidad va disminuyendo a lo largo de los años. Así, muchas parejas cuando finalmente deciden ser padres, se encuentran con que no pueden y ahí algunas empiezan un recorrido hacia los tratamientos y/o la adopción. Otras, aceptan la idea y se enfocan en ser una familia de a dos y valorar lo que se tiene más que sufrir por lo que no tienen”, manifiesta.

Algunos spots que quizás de manera hilarante potencian la diferencia entre solteros y casados

 
 
Punto Vital Septiembre 2011 ©
 
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