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Estudio chileno confirma que píldora de emergencia no es abortiva
 
La libertad está en elegir
Luego de muchas discusiones, en enero de este año se promulgó la ley que permite la distribución gratuita de la píldora anticonceptiva de emergencia (PAE) en el sistema público de salud. Y mientras aún es difícil encontrarla incluso en farmacias, ya se publicó un estudio chileno que confirma que esta pastilla no es abortiva.
 
Carla González C.
 

En nuestro país la mayoría de los temas que causan revuelo, al menos en el ámbito moral, son recordados de vez en cuando en algunos debates. Luego se vuelven a olvidar por algunos meses hasta que se retoman otra vez siguiendo con los mismos argumentos que la vez pasada y quizás, llegando a las mismas conclusiones sin avanzar – la mayoría de las veces – ni un ápice.

Algo así sucede con el método de anticoncepción de emergencia o píldora del día después y a pesar de que hace un tiempo que no se toca el tema a nivel mediático, lo último que se sabe es de la promulgación de la ley que permite desde enero de este año, la distribución gratuita de la pastilla dentro del sistema público de salud.

Otra de las noticias recientes que hoy se conocen acerca de “la píldora” es que en mayo pasado se publicó un estudio realizado por el Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (ICMER), evidencia científica que confirma que este medicamento no tiene efectos abortivos y que por lo tanto puede ser utilizada por todas las mujeres que requieran de ella.

La bióloga e investigadora responsable de este estudio, la Doctora Gabriela Noé, cuenta para Punto Vital que la investigación – que se realizó entre 2006 y 2010 y que tuvo una primera etapa de análisis en 350 mujeres, lo que ascendió a 450 gracias a los fondos aportados por Fondecyt y la OMS, respectivamente – tuvo como objetivo “trabajar con mujeres que hayan solicitado anticoncepción de emergencia y que cumplieran con ciertas características”.

De esta manera, menciona que se logró reclutar a estas mujeres, a quienes se les sometió a exámenes de sangre y ecografía transvaginal para así “observar el ovario, ver las características del endometrio y otras propiedades que nos permitieran determinar si la mujer que viene a solicitar la pastilla, se encontraba en la etapa de antes o después de la ovulación”.

A pesar de la efectividad de la píldora del día después, la Doctora Gabriela Noé menciona que ésta “no previene del embarazo”, dejando sin efecto sus propiedades en aquellas mujeres que la consumieron durante su etapa de ovulación.

Estos estudios se realizaron con las mujeres divididas en dos grupos; las que tuvieron relaciones sexuales en un periodo no – fértil y aquellas que las tuvieron durante el periodo fértil y que por lo tanto estaban en “riesgo de embarazo”. En este último grupo se adjuntaron además a aquellas pacientes que tuvieron sexo con su pareja en periodo fértil y además después de la ovulación.

En cuanto a lo utilizado para clasificar a las mujeres en las categorías antes expuestas, la investigadora del ICMER dice que todos “fueron datos biológicos: medición de hormonas que permiten determinar en qué fase del ciclo se está, especialmente en el periodo periovulatorio y la ecografía que nos permitió ver si había un folículo”, junto con el tamaño y las condiciones de éste.

Así, este estudio realizado en nuestro país se impone como uno de los que trabajó con parámetros biológicos y no sólo con el testimonio oral de las mujeres. “Todos (los demás estudios) usaban cálculos basados en lo que la mujer recordaba del largo de su ciclo y suponiendo que todos los ciclos son iguales”, determina.

Por último y en relación a los resultados de la investigación, la Doctora Noé dice que “no hubo ningún embarazo en las mujeres que estuvieron en riesgo y que tomaron el anticonceptivo antes de la ovulación, es decir, la píldora previno todos los embarazos. En cambio, cuando tuvieron su relación en periodo fértil y vinieron después de la ovulación, de los 7 embarazos que se esperaban, detectamos 6”, manifiesta.

Por lo tanto – añade – “cuando el Levonorgestrel (principio activo de la píldora) se toma después de la ovulación, no previene el embarazo o bien cuando hay un óvulo fecundado, no previene la implantación, lo que nos contesta que de verdad esta píldora, no es abortiva”, asegura.

La Doctora Noé menciona que hoy, “los grupos que son detractores de la anticoncepción de emergencia, por lo menos reconocen que si se toma antes de la ovulación, funciona como anovulatorio. Pero lo que no han querido aceptar es que no es abortiva porque insisten en que si se toma después de la ovulación, impediría la implantación”.

La importancia de la educación sexual

Para muchos detractores de la píldora del día después - nombre de fantasía, pues la pastilla es útil hasta los 5 días posteriores a la relación sexual sin protección – el uso de este método desataría una especie de libertinaje sexual, en donde todos podrían tener relaciones íntimas sin ningún control, pues tomando la gragea, todo quedaría solucionado.

“La píldora no es la panacea, ya que no es 100% eficaz, pero sí ayuda mucho para evitar un embarazo no deseado”, menciona Verónica Schiappacasse, matrona y directora ejecutiva de la fundación Prosalud y de la campaña educativa “Aún estás a tiempo” (www.aunestasatiempo.cl), quien además recuerda que este medicamento en ningún caso previene de las infecciones de transmisión sexual.

 

Frente a la posibilidad de hacer más permisible las relaciones sexuales a cualquier edad y en cualquier momento, la matrona subraya la idea de que a pesar de que la PAE debiera estar disponible en todos lados, nada reemplaza a una buena educación sexual.

Para ella, es el momento de la consulta al médico o la matrona – profesionales indicados para recetar la pastilla – en donde se debe conversar (aún más) del tema. “La idea es decirles mira, ojalá que esto no se repita, pero si pasa nuevamente debes saber que existen otros métodos de uso regular. Para una vida sexual activa, la solución no es la píldora de emergencia, sino otras alternativas”, mencionando métodos como el condón, el que puede utilizarse regularmente y que además prevendrá de las llamadas ITS.

En cuanto a la evolución de este tema en nuestro país, la profesional dice que sin duda el paso del tiempo ha permitido una mayor aceptación. Además, dice que la masificación de la información por parte de los medios como también de las campañas pro píldora y evidencias científicas como la del estudio comandado por la Doctora Gabriela Noé, son de gran ayuda para el mejor entendimiento por parte de la población.

“Si uno pregunta a la opinión pública, más del 60% y en algunos casos el 90% están de acuerdo con la píldora. Además, en la clase política y las autoridades cada vez son más los que están de acuerdo con ella, al menos ése es el discurso actual”, sostiene.

Para Verónica, el hecho de que esta píldora no sea abortiva es algo obvio, pues según explica, “el Levonorgestrel es un derivado de la progesterona, sintética pero muy similar y si uno al estar embarazada no la produce, aborta. De hecho las mujeres que se tratan por problemas de infertilidad y tienen abortos reiterados porque justamente no producen la progesterona suficiente”, se les entrega de manera complementaria.

En cuanto a la distribución, que por lo demás ya no debiera ser tema luego de la promulgación de la ley que garantiza la entrega de estas grageas, Schiappacasse sentencia que lamentablemente aún no se cuenta con la píldora en todos los centros de salud.

De hecho, menciona que un estudio realizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) publicado en marzo de este año “muestra que el 50% de los municipios no da la píldora”, a pesar de que existe una ley que debe ser cumplida. “Depende mucho de los alcaldes y si estos autorizan o no su entrega”, menciona.

Verónica Schiappacasse cuenta que la PAE, al poseer una dosis más alta de hormona, tiene algunos efectos secundarios como dolor de cabeza y de los senos, náuseas e incluso vómitos, los que durarían alrededor de 24 horas.

Con todo lo anterior, se puede desprender que con el paso del tiempo, el uso de la PAE ha ido ganando cada vez más espacio en la sociedad chilena y a pesar de que aún existen detractores que la consideran abortiva, los estudios científicos recientes hechos en nuestro país confirman la hipótesis contraria y por lo tanto, entregan una opción a las mujeres de elegir la manera de cuidarse y planificar su familia.

Punto Vital Julio 2010 ©

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