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Al parecer, la mayoría de las mujeres prefieren que la menstruación llegue mes a mes
 
Períodos felices
Cada mes, las mujeres se ven enfrentadas a la incómoda situación que implica estar ‘en esos días’. La posibilidad de disminuir los períodos menstruales parece una buena noticia, sin embargo, las chilenas al parecer no se complican con este estado.
 
Carla González C.
 

El período menstrual es una situación que no sólo afecta a sus protagonistas, sino que en ocasiones, también a todos quienes las rodean. Actualmente, aún se habla de este tema y términos como “la regla” e incluso “la maldición” son regularmente usados alrededor del globo para indicar el estado que a las mujeres les corresponde vivir cada mes.

¿Quién no ha suspirado de alivio al ver que llegó su período? Y es que quizás éste sea el índice más confiable para aquellas mujeres que no anhelan un embarazo a la hora de concretar una planificación familiar. Y por otro lado: ¿cuántas sufren con cada ciclo menstrual, debido a que los síntomas a veces son insoportables?, sin duda otro conflicto, el que en la mayoría de los casos requiere de supervisión médica y la ingesta de medicamentos.

Hoy, el rol de la mujer se distancia mucho de lo que fue durante los tiempos remotos en los que el embarazo y la lactancia eran casi la única tarea desarrollada por las hembras y por lo tanto, la presencia de la menstruación era casi nula frente a esta realidad y por consiguiente no era un tema que afectara directamente la vida cotidiana de sus integrantes.

Posteriormente, el concepto de la ‘mujer moderna’ trajo consigo una gran cantidad de posibilidades que ayudaron a las señoras a salir de sus casas y practicar actividades que luego les permitieron llevar una vida tan agitada como la de sus compañeros, cosa que retrasó – y de hecho es un tema que actualmente afecta a nuestro país – la edad en que los embarazos se hacen realidad.

Sin embargo, nadie hasta hace poco había reparado en pensar la posibilidad de terminar o disminuir los períodos menstruales, cosa que ahora sí es un tema en el que las mujeres nos detenemos a pensar, ya sea por comodidad como por salud y calidad de vida.

Para la matrona y coordinadora de estudios clínicos del Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (ICMER), María Verónica Reyes Vidal, este tema se instauró en Chile hace aproximadamente diez años atrás y que entre sus pares resulta una temática lógica de tratar y que no representa en ningún caso algo antinatural o polémico en el orden ético o moral.

La matrona nos cuenta que el uso de anticonceptivos hormonales ya trae consigo una disminución de la regla (oligomenorrea) o una ausencia de ella (amenorrea) y que mientras las mujeres estén en conocimiento de este hecho “se quedan tranquilas y más bien fascinadas, pero siempre y cuando sepan que la alteración está siendo dada por el método que utilizan”, puntualiza. Y es que la mayoría de las inquietudes que tienen las pacientes tiene que ver con las dudas y presuntos embarazos cuando ocurre un largo período de tiempo y la menstruación no se hace presente.

Para la profesional, el hecho de que no estemos en contacto con los períodos menstruales mes a mes podría resultar beneficioso para las mujeres quienes han cambiado mucho en su percepción con respecto a este tema y en definitiva todo recaería, además, en un ‘ahorro’: “las mujeres somos mucho más anémicas que los hombres porque todos los meses sangramos, entonces esto sería un ahorro para nuestro cuerpo y también para el bolsillo porque no tendrías que comprar toallitas. Además sería menos ‘lata’ para todas”, sentencia.

Mitos acerca de "la regla"

¿Dónde se irá la sangre que no se expulsa en caso de amenorrea?, ¿perderé mi calidad de mujer por esto?, ¿engordaré si ‘no me llega la regla’ en varios meses? Éstas y otras inquietudes son planteadas por las pacientes a quienes se les muestra la posibilidad de disminuir los sangrados de un número de 13 a sólo 4 anuales.

Esto corresponde nada más que a mitos que se han recogido durante los años y que aún, en algunas naciones sobre todo de África y de religión musulmana todavía se relega a todas las mujeres que se encuentran menstruando, dejándolas incluso encerradas y alejadas del resto por la creencia de que el sangramiento vaginal corresponde a “algo que contamina” o una “sangre mala”.

 

En una de las charlas de sexualidad que el ICMER realiza semanalmente, Punto Vital se acercó a las participantes para conocer sus opiniones con respecto a este tema. Sorpresivamente, la mayoría de las mujeres que se encontraban en el lugar manifestaron su indiferencia con respecto al hecho de terminar con la menstruación. Esto, porque piensan que las chilenas somos un tanto irregulares en el consumo de las píldoras, por lo que tomarse una cada día por tres meses induciría a errores y por lo tanto, la mayor probabilidad de embarazo.

María Verónica Reyes cuenta que las mujeres no llegan en calidad de pacientes para reducir los días de sangrado, sino que las consultas giran en su mayoría por la búsqueda de un método anticonceptivo, “que tu método tenga como consecuencia suspender la regla es otra cosa, pero no vienen específicamente por no querer más reglas”, admite.

“En general, las mujeres somos muy naturalistas y preferimos seguir la naturaleza como se debe”, afirma la coordinadora y prosigue, “éste es un indicador natural de que no hay embarazo y para muchas mujeres es algo importante para sentirse seguras”.

A pesar de que estos métodos no presentan problemas en el organismo femenino, la matrona del ICMER advierte que todos estos métodos hormonales tienen riesgos y que la evaluación médica es muy importante. Al respecto, Reyes agrega que aquellas mujeres que consumen anticonceptivos combinados, es decir, que contienen estrógeno y progestágeno y “si tienen más de 35 años y fuman o padecen de obesidad, hay que advertir que los riesgos pueden ser mayores”, y por lo tanto deben someterse a controles periódicos.

Tres ciclos por un descanso

Al utilizar un método anticonceptivo hormonal (ya sea de 21 ó 24 grageas) se produce una etapa de descanso en la que se anula el objetivo de la hormona produciéndose el sangrado mensual o menstruación.

A fines de 2006 llegó a Chile otro tipo de anticonceptivo oral el que permite a las mujeres tener sólo cuatro sangrados por anulación. Este producto está entrando recién en el mercado nacional, y si bien es poco lo que se conoce, cada vez hay más mujeres interesadas en su consumo y médicos atentos en su divulgación.

Marcelo Zúñiga Barra es el gerente de producto del laboratorio Silesia, responsables del anticonceptivo para ciclos trimestrales. Según la experiencia del laboratorio, Zúñiga comenta que para ellos también resultó una sorpresa el poco interés por las chilenas en el consumo de esta pastilla. Como explicación, aducen a los juicios de la pérdida de la femineidad y del estrés que se manifiesta ante la duda de un embarazo no planificado.

Zúñiga admite que aún falta confianza en el producto, que consiste en la ingesta de 28 comprimidos mensuales por 3 meses y durante éste último, se presentan los 7 días inactivos donde se manifiesta la anulación y por lo tanto, el sangrado.

Por último, el gerente de Silesia afirma que entre la comunidad médica, las grageas ya son parte de sus recetarios y que a través de los facultativos se espera una mayor información hacia las pacientes.

Estudios revelan que existen algunos trastornos que impiden que los períodos menstruales se manifiesten en forma regular. En estos casos sería conveniente someterse al tratamiento de las píldoras anticonceptivas que disminuyen el sangrado vaginal. Algunos de estos trastornos son:

- Dolor menstrual (dismenorrea)
- Sangrado excesivo o prolongado (menorragia), que afecta de un 5% a un 30% de las mujeres en edad reproductiva.

Además, algunas pacientes que practican actividades como gimnasia, ejercicios militares, que poseen alguna discapacidad física o que pasan por la perimenopausia (período antes de la menopausia), también son parte del grupo de personas a las que el retraso de la menstruación facilitaría su diario vivir.

Punto Vital Marzo 2008 ©

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