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El ajetreo cotidiano ha hecho que la mujer pierda conciencia de sí misma
 
La menstruación, ¿regalo o castigo?

La menstruación no debiera ser una experiencia tan desagradable, pues se trata de un momento de conexión muy íntimo de la mujer con su cuerpo y por eso respetar esa experiencia es fundamental para incluso fortalecer ciertas áreas que durante el resto del calendario se encuentran en un bajo nivel energético.

Carla González C.
 
Más de una vez nos ha tocado escuchar a una mujer (quizás a nosotras mismas) quejarse cuando “le llega la regla” y desear con todas sus fuerzas para que esos 2, 4 o 6 días en que está con dolor y malestares pasen rápido para poder así disfrutar nuevamente de una libertad que permite vivir experiencias que con la menstruación es casi imposible.

Es así como los dolores de abdomen y cabeza, vómitos, hinchazón y cambios en el humor son algunos de los reclamos que se cuelan en las conversaciones de mujeres que lo pasan mal y que quisieran que “esos días” donde realmente se sienten enfermas no existieran. De allí que alternativas médicas como las de cortar la menstruación por algunos meses parecieran una solución venida desde el cielo, un verdadero regalo que les permitiría no sufrir más.

Pero, ¿qué hay de la toma de conciencia de nuestro cuerpo y de entender a éste como un proceso natural que no tiene por qué vivirse desde el dolor sino al contrario, desde la creatividad y la conexión con el ser-mujer? Al parecer la invitación es a trabajar la llamada “conciencia menstrual” y el vínculo no sólo con el cuerpo, sino con todo lo que nos rodea.
 
“Comprender las características físicas, psíquicas y emocionales del momento en que menstruamos, nos ayuda a aceptarlo, observarlo y verlo como una oportunidad de aprendizaje en todas sus modalidades”, comenta Paulina Díaz, diseñadora gráfica y facilitadora de Círculos de Mujeres.

Según cuenta la terapeuta holística Flora Paz, en la antigüedad (y aún en algunas etnias), la menstruación era muy respetada no sólo por las mujeres, sino que por toda la comunidad. Allí, dice, se tomaba este proceso como “un momento de recogimiento”, esto pues “en esos días la energía del cuerpo se mueve de una forma en la cual no es conveniente hacer lo de siempre, ya que se está en un instante en que el cuerpo necesita dedicarse a eliminar todo lo que no se anidó”.

Lo que sucede hoy, explica, “es que colocamos toda esta bendición entre plásticos, la envolvemos bien y lo hacemos a escondidas como algo sumamente privado, una lata, una condición desagradable y donde incluso hay quienes la suprimen tomándose un par de pastillas al año. Todo eso es antinatural”, asegura.
 
La importancia de la primera vez

Para la diseñadora gráfica, co creadora de Mamaluna, ecología y conciencia femenina y facilitadora de Círculos de Mujeres en la Quinta Región – Paulina Díaz – la experiencia que cada mujer tenga con su ciclo menstrual tiene directa relación con cómo fue su primer encuentro con ella.

Así, menciona que “si lo vemos como un estorbo o como una bendición será un indicativo para saber cómo será cada sangrado” y por esa misma razón asegura que es muy importante “cómo se nos haya planteado el tema (o si jamás fue hecho) por parte de nuestro propio linaje femenino, principalmente por nuestra madre”.
 
 
Por esta razón, comenta que si la menarquia “resulta incómoda o vergonzosa, seguro no depende totalmente de la experiencia misma, sino más bien de lo que esa niña-mujer piensa acerca de ese momento”. Por eso, continúa, “es importante mostrarle a las niñas pre menstruantes una nueva visión sobre el hecho de menstruar y enseñarles cuáles son los dones y las responsabilidades que se adquieren luego de la primera regla”.
 
La invitación es a reconocerse

Al parecer, el problema principal es el poco reconocimiento que tenemos de nosotros mismos y en el caso de las mujeres, la menstruación es de suma relevancia para lograr esa conexión que para Paulina Díaz se ha perdido entre otras cosas, por el uso de productos como las toallas higiénicas y tampones que a pesar de ser muy necesarios, resultan – para ella - negativos para el cuerpo de la mujer, esto por la forma en que están fabricados.

Para la co creadora de Mamaluna, estos productos “son una forma más de desconexión con nuestro poder y nuestra esencia femenina” y por eso cuenta que hoy existen formas mucho más ecológicas y conscientes de llevar el periodo menstrual (las toallitas femeninas de tela y la copa menstrual son algunas de ellas).
 
“Algunas mujeres utilizan el tratamiento de hormonas para sanar dolencias. Prefieren cortar por lo cómodo y rápido, algo que solucione el síntoma de lo que verdaderamente sucede”, menciona Paulina Díaz, quien asegura que es posible “oír” el cuerpo “sin la necesidad de fármacos, de hormonas ni de la supresión del ciclo del sangrado”.
 
En este mismo contexto, Paulina menciona que otra cosa que sin duda realza la falta de armonía que tenemos con nuestro cuerpo son las diferentes alternativas que tiene la mujer para regular, modificar e incluso acortar la menstruación. Según comenta, estos procedimientos, sólo “provocan profundizar esa desconexión”.

Así, hace énfasis en que cada mujer tiene su propio ritmo y por ende, intervenirlo “con químicos que anulen nuestro ancestral ciclo menstrual, engañando a nuestro cuerpo, lo que se consigue – consciente o inconscientemente – es provocar la propia desconexión”.

Para Flora Paz en tanto, la invitación es a una introspección para evaluar en qué está nuestra vida y qué es lo que estamos haciendo con nuestro cuerpo, esto pues según dice “están entrando en él muchos químicos y cosas que nos están dañando y que son totalmente innecesarias. Aquella mujer que tiene conciencia de todo su ser sabrá incluso cuándo va a menstruar y cuándo está ovulando”, manifiesta.

La conciencia menstrual

“Tomar conciencia de nuestro ciclo femenino nos hace cambiar el enfoque de nuestra sangre y también de nuestra vida y nos recuerda que tenemos la oportunidad de morir y nacer cada 28 días. A esta toma de conciencia se le llama conciencia menstrual o espiritualidad menstrual, porque el darnos cuenta de esto nos conecta enérgicamente a una verdad universal: ser mujer, tener útero y menstruar me hace ser parte de lo divino”, explica Paulina Díaz.

En este mismo contexto, Punto Vital conversó con la terapeuta mexicana especialista en Psicoterapia Gestalt y espiritualidad femenina, facilitadora humanista y creadora del blog Espiritualidad Menstrual, Beatriz Andrade, quien nos entregó su opinión con respecto a la importancia de la menstruación en la mujer.
 
 

Beatriz, ¿a qué se le llama “menstruación consciente”?
La menstruación consciente es la consecuencia del ciclo menstrual consciente, es decir, del involucrarse en la tarea del autoconocimiento por medio de la auto observación y del registro de las vivencias diarias, así como del acompañamiento de maestras menstruales honestas y capacitadas, que las ayuden a despertar a esta conciencia.

Una mujer que no se involucra en las dimensiones que se despliegan cada día del mes, difícilmente podrá llegar a experimentar una menstruación consciente, ya que ésta se encuentra interconectada con las otras partes del mismo. Los días de sangrado, sólo constituyen una parte de ese todo. Intentarlo equivaldría a la tarea imposible de querer hacer girar suavemente una rueda con tan sólo 90º de los 360º de su circunferencia.

En relación al asunto de las maestras menstruales, quiero mencionar que rechazo a ultranza, la participación de los varones como instructores o guías en la materia. Los hombres no menstrúan, por lo tanto, están fuera de esta dimensión biopsicoespiritual femenina. A lo más que pueden llegar es a acercamientos teóricos, que en este caso, sirven para muy poco.

2. - ¿Cuál es la importancia que toda mujer debiera darle a su periodo menstrual?
Si entrar a realidades tan importantes como lo son el ciclo menstrual, el maternaje o la vida de pareja, incluimos el introyecto del deber ser, la cosa ha empezado mal.

La primera parte de todo esto, es la auto revisión de los debería que llevamos en nuestros cuerpos y específicamente en nuestros vientres, dándonos cuenta de cuánto nos han dañado por generaciones y después, tomar conciencia de la importancia de la labor personal y re-evolucionaria de seleccionarlos, para que aflore aquello que nutre y que sustenta la conciencia de lo femenino, que por cierto, tanta falta le hace a este mundo.

3. - ¿Por qué cree que para algunas mujeres, la menstruación resulta algo tan incómodo, doloroso y molesto?
Precisamente por lo que comenté anteriormente, porque si no hay conciencia del ciclo menstrual, no hay rueda que gire sabiamente.

Cuando existe conciencia menstrual, la mujer suele moverse de manera suave, natural y empoderante sobre los 360º mencionados, pero cuando no la hay, termina convirtiéndose en una calesa sin ruedas a la que hay que empujar o vivir jalonando durante la vida fértil de la mujer, lo cual genera cansancio, dolor, enojo y frustración, a los que se les da paliación con analgésicos, pero jamás se sana su causa raíz.

4. - Hoy existen técnicas que permiten regular, modificar e incluso acortar por un periodo de tiempo la menstruación y muchas mujeres acceden a ellos porque les resultan más cómodos. En ese sentido, ¿qué puede provocar en el cuerpo, mente y espíritu de la mujer este cambio en su naturaleza?
Se genera un desbalance absoluto que afecta todas las esferas del ser femenino.

Al respecto, Beatriz desarrolla ampliamente estos temas en dos artículos a los que usted puede acceder haciendo clic aquí y aquí” y además nos deja invitados a visitar este artículo donde expresa de manera más extensa sus reflexiones con respecto a este tema.

“La luna en ti” es un documental que muestra cómo es vista – aún en la actualidad – el tema de la menstruación, los tabúes que se construyen en torno a ella, los mitos y miedos que tienen las mujeres que a pesar de sentirse sanas, experimentan periodos menstruales muy dolorosos. Aquí el tráiler:

 
Punto Vital Diciembre 2011 ©
 
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