Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud   Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ SEXUALIDAD

 
 
ITS:
 
El otro lado del sexo
Además de dar placer, permitirnos procrear o ser una excelente vía de comunicación entre las parejas, el sexo puede tener otras consecuencias no tan placenteras. Se trata de las, hoy en día, denominadas infecciones de transmisión sexual (ITS), patologías que han dejado de estar vinculadas a la vida promiscua y que pueden prevenirse con información, educación e higiene. No tratar algunas de ellas a tiempo puede traer consecuencias fatales como el cáncer de útero o la infertilidad.
 
Beatriz Gurdiel Robles
 

A todos nos resultan familiares algunas enfermedades como la sífilis, la gonorrea, el papiloma humano o los herpes genitales, sin embargo, aún hoy mucha gente cree –erróneamente- que estas enfermedades sólo las adquieren quienes llevan una vida sexual promiscua, comercializan con el sexo o tienen relaciones con personas de su mismo género. Nada más lejos de la realidad. “Una persona fiel, con una pareja fiel con quien lleva viviendo muchos años es perfectamente susceptible de contraer una ITS”, le dijo a Punto Vital el Dr. Ramiro Molina, director del Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral del Adolescente.

Cuando se desconocían la gran mayoría de ellas, y apenas sonaban nombres como la sífilis, estas patologías fueron denominadas “enfermedades venéreas”, y se relacionaban directamente con prostitutas o personas con actitudes promiscuas. Más tarde, con la inclusión de nuevas afecciones, comenzaron a denominarse “enfermedades de transmisión sexual” (ETS), haciendo referencia a todas las enfermedades que podían trasmitirse a través del sexo. Hoy en día, como explica el Dr. Molina, el concepto de contacto sexual ha cambiado y con él el concepto se ha ampliado a “infecciones de transmisión sexual”. “Las ITS son agentes infecciosos que pueden estar en cualquier lugar del cuerpo y cuyo contagio puede darse por vía sexual”. Es decir, la Hepatitis B (causada por una bacteria que se aloja en el estómago) también puede ser trasmitida a la pareja a través del sexo. ¿Cómo? Por ejemplo, después de practicar sexo oral habiendo practicado antes una penetración anal sin condón.

 
“Una persona fiel, con una pareja fiel con quien lleva viviendo muchos años es perfectamente susceptible de contraer una ITS”, Dr. Ramiro Molina
 
Información, educación y condón

Lejos quedaron los años en los que la famosa “postura del misionero” era la más utilizada por la gran mayoría de las parejas y no solía practicarse nada diferente al coito vaginal. Hoy en día los gustos sexuales han cambiado y hay una mayor diversidad de parejas. “La penetración anal, el sexo oral y los tocamientos son parte de la rutina sexual de una gran mayoría”, apunta el Dr. Molina, prácticas que “aumentan el riesgo de contraer o trasmitir una ITS” si no se llevan a cabo de una manera adecuada.

Según sus palabras, además de información y educación, la manera más efectiva de poder prevenir las ITS es la higiene sexual, “un término que en Chile es aún un tabú, y del que debería comenzarse a hablar para poder así evitar otros problemas”. Dentro de la higiene sexual el condón aparece como un elemento clave. “El cepillo de dientes es al aseo de la boca como el condón es a la higiene sexual”, afirma el doctor. “Si va a tener un coito anal ha de ser con condón para evitar un posible contagio”.

 

Pero no sólo se trata de usar preservativo, si no también de cumplir con ciertas normas básicas de higiene como, lavarse las manos antes de masturbar a la pareja o cepillarse los dientes si se sabe que se va a practicar sexo oral, “es la forma de evitar traspasar a tu pareja toda la suciedad que se almacena en la boca”, afirma el Dr. Molina.

Adolescentes y jóvenes: población de riesgo

Aunque no existen cifras específicas sobre los índices de ITS en la población chilena -ya que, como apunta Molina, son “muy difíciles de contabilizar porque no suelen comunicarse, la gente siente vergüenza a hablar de ellas”- el programa CENTINELA del Ministerio de Salud lanza algunos datos “muy buenos” que nos permiten hacernos una idea acertada de la situación de las ITS en nuestro país. Según datos del año 2000, en Chile.

  • 180 de cada 100.000 jóvenes de 20 a 24 años tiene o ha tenido alguna ITS
  • 140 de cada 100.000 personas de 25 a 34 años tiene o ha tenido alguna ITS
  • 95 de cada 100.000 personas de 15 a 19 años tiene o ha tenido alguna ITS
 
     

La manera más efectiva de prevenir las ITS es la higiene sexual, en la que el condón es una pieza clave, pero donde también entran rutinas como lavarse las manos antes de masturbar a su pareja o cepillarse los dientes antes de practicar sexo oral.

De acuerdo a estos datos, la población joven entre 20 y 24 años aparece como la de mayor riesgo, sin embargo, no debemos apresurarnos. “Si lo calculamos por población sexualmente activa”, indica Molina, “nos damos cuenta de que el grupo de mayor riesgo es el de adolescentes entre 15 y 19 años, ya que se supone que en él sólo están sexualmente activos un 60% de sus miembros”.

De acuerdo al programa CENTINELA, las ITS más comunes son, por este orden:

1- Condilomas o verrugas genitales

2- Flujos blancos

3- Sífilis

4- Gonorrea

5- Uretritis no gonocócicas

6- Herpes Genital

Los microorganismos causantes de las ITS pueden ser bacterias, hongos, agentes virales, protozoos o parásitos. Algunas ITS no muestran signos ni síntomas y, si lo hacen, son poco claros por lo que se pueden confundir con otras afecciones y evitar que sean tratadas a tiempo. Algunas ITS no curadas a tiempo pueden desembocar en problemas mayores como el cáncer cervicouterino o la infertilidad.

Con la ayuda del Dr. Ramiro Molina, Punto Vital ha hecho un repaso de las seis ITS más comunes, sus síntomas, tratamiento y consecuencias.

1.- CONDILOMA (O VERRUGAS GENITALES)

El 47% de los casos de ITS en Chile son Condilomas, una infección de transmisión sexual mucho más frecuente de lo que imaginamos y que es causada por el virus del Papiloma Humano tipo II, responsable del 99,7% de los casos de cáncer cervicouterino, enfermedad que en Chile mata a dos mujeres al día. La buena noticia es que para este mes de abril está planificada la aprobación de la primera vacuna contra este virus, llamada Gardasil, y que reduciría hasta en un 70% los riesgos de padecer un tumor en el cuello del útero.

Síntomas:

aparición de unas especies de verrugas chiquititas (con forma de coliflor) que no causan dolor ni molestia, muy parecidas a las verrugas que pueden estar en cualquier parte del cuerpo. Pueden aparecer dentro o alrededor de la vagina, en el ano o en la mucosa.

Debido a la ausencia de dolor, o algún tipo de secreción, esta ITS puede resultar difícil de detectar ya que en ocasiones las verrugas no son perceptibles. Será el ginecólogo el encargado de descubrir que existe esta enfermedad.

Tratamiento:

el Condiloma es curable pero ha de ser tratado localmente. Normalmente se utilizan una serie de cremas (frecuentemente contienen Imiquimod) aplicadas en la zona afectada, no obstante es el ginecólogo el que debe evaluar la situación y prescribir tratamiento. No curarlo a tiempo puede llevar a desarrollar problemas relacionados con el cáncer cervicouterino.

Para su prevención lo mejor es, además de la higiene sexual, la vacuna contra el virus papiloma, que lo más recomendable es aplicarla cuando las personas entran en la edad de la pubertad, antes de que comiencen a tener relaciones sexuales.

El 47% de los casos de ITS en Chile son Condilomas, una infección de transmisión sexual mucho más frecuente de lo que imaginamos y que es causada por el virus del Papiloma Humano tipo II, responsable del 99,7% de los casos de cáncer cervicouterino, enfermedad que en Chile mata a dos mujeres al día.

2.- FLUJOS BLANCOS

Se trata de un conjunto de infecciones que producen la aparición de una serie de flujos, fundamentalmente vaginales, ya que es más común en la mujer. En la mujer la infección tiene lugar en la vagina y en el hombre en la uretra.

Síntomas:

se caracteriza por la aparición de un flujo blanco, amarillento o verdoso con un fuerte olor. También aparece un picor o ardor en la zona genital, que puede llegar a inflamarse ligeramente. En ocasiones la persona infectada puede sufrir dolor al tener relaciones sexuales o al orinar.

Tratamiento:

una vez diagnosticada la enfermedad tras un examen ginecológico, este tipo de infecciones pueden curarse con el tratamiento adecuado, que normalmente consiste en la ingesta de medicamentos vía oral. Es muy importante que ambos miembros de la pareja se sometan al tratamiento ya que, aunque el hombre no tenga síntomas, también está infectado y no curarse a tiempo supondría un nuevo contagio.

3.- SÍFILIS

Esta es una de las ITS de más rápida transmisión. Se puede ser contagiado trasuna única relación sexual. No tratarla a tiempo puede tener consecuencias fatales como demencia, problemas circulatorios, ceguera, parálisis, trastornos nerviosos y hasta la muerte. En caso de embarazo la mujer puede trasmitir la enfermedad al feto, lo que puede ocasionar varios problemas, entre ellos la muerte prematura del bebé.

Síntomas:

lo peor de esta enfermedad es que presenta síntomas poco visibles o que pueden confundirse con otras enfermedades. Esta ITS se desarrolla en tres etapas. En la primera aparece una pequeña herida abierta, generalmente indolora, que suele ubicarse en los genitales, aunque también puede aparecer en el ano, la boca y los pechos. La herida suele desaparecer tras un mes o mes y medio, lo que no significa que la enfermedad se haya ido.

La segunda etapa se caracteriza por la aparición de manchas indoloras de color rosáceo, principalmente en las palmas de las manos y la planta de los pies. Se puede producir fiebre, dolor en las articulaciones o la garganta, pérdida de peso, caída de cabello y dolor de cabeza. En ocasiones aparecen también unas pequeñas erupciones alrededor de los genitales y el ano.

En la tercera y última fase la enfermedad la enfermedad puede manifestarse de diversas formas, desde úlceras hasta artritis o pérdida de sensibilidad en las extremidades. Puede llegar a ocasionar problemas cardiacos y lesiones cerebrales.

Tratamiento:

diagnosticada a tiempo es totalmente curable con antibióticos o penicilina, dependiendo de la fase en la que se esté.

4.- GONORREA

La gonorrea es una enfermedad muy contagiosa que suele difundirse más en la mujer. Uno de sus mayores problemas es que sólo presenta síntomas claros en dos de cada diez casos. Junto con la uretritis gonocócica, supone la primera causa de infertilidad conyugal en los países en vías de desarrollo. No tratarse a tiempo puede ocasionar problemas en las Trompas de Falopio y en la próstata y las glándulas seminales.

Síntomas:

aumento de la secreción vaginal, molestias abdominales, dolor o picazón al orinar y, en los hombres, una secreción blanquecina o amarillenta en la uretra. Los síntomas pueden confundirse con los de otras ITS, por lo que es fundamental acudir a un experto que sea capaz de determinar el origen de esos síntomas y aplicar el tratamiento adecuado.

Tratamiento:

el tratamiento suele implicar la toma de ciertas medicinas como cefalosporinas, espectinomicina o ciprofloxacino, siempre bajo receta medica. En este caso la penicilina no es muy eficaz ya que existen ciertas cepas resistentes a ella. Es importante llevar un seguimiento después del tratamiento ya que, en ocasiones, pueden desaparecer los síntomas pero no la enfermedad.

5.- URETRITIS NO GONOCÓCICA

Es el tipo de infección de la uretra más frecuente y sus síntomas pueden confundirse fácilmente con la gonorrea.

Síntomas:

aparición de una secreción uretral que puede presentar sólo pus o también ser viscosa. Suele ir acompañada de dificultad o dolor al orinar.

Tratamiento:

es imprescindible que sea el urólogo quien determine el tratamiento, que suele basarse en una única ingesta de algún tipo de antibiótico. La pareja de la persona infectada también ha de recibir tratamiento para evitar un nuevo contagio.

6.- HERPES GENITAL

Se trata de una de las ITS más dolorosas, por lo que resulta relativamente sencillo detectarla a tiempo. La infección es causada por dos virus, conocidos como herpes simple tipo 1 y herpes simple tipo 2.

Síntomas:

aparición de una secreción uretral que puede presentar sólo pus o también ser viscosa. Suele ir acompañada de dificultad o dolor al orinar.

Tratamiento:

se caracteriza por un fuerte dolor en la zona genital y la aparición de un sarpullido de ampollitas que se inflaman y explotan; pueden aparecer en los genitales, alrededor del ano o en las nalgas. Fiebre, dolor al orinar y síntomas parecidos a los de la influenza pueden ser también indicativos de un herpes genital.

Punto Vital Mayo 2007 ©

Artículos Relacionados