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En algunas personas el herpes genital ataca sin ningún tipo de síntoma
 
Un virus para toda la vida
Entre las infecciones de transmisión sexual – ITS – el herpes genital es una de las de más difícil tratamiento, pues no crea inmunidad y por lo tanto luego de contraerlo, se vuelve una suerte de enfermedad crónica que tendrá rebrotes durante ciertas etapas en la vida de la persona.
 
Carla González C.
 

Una de las vías por las cuales una persona puede resultar más propensa a contraer el VIH/SIDA es padeciendo de otras infecciones, cuyas consecuencias puedan dejar al paciente vulnerable y abierto a la posibilidad de nuevos contagios.

La carga física, emocional e incluso social, además de los molestos síntomas y riesgos para la salud que puede significar el hecho de contraer este tipo de infecciones, es sin duda un llamado a la prevención y la comunicación de pareja, pues estar de lado del “sexo seguro” es al parecer la manera más sana de mantenerse al margen de estos padecimientos.

Una de las infecciones de transmisión sexual más difíciles de tratar es el herpes genital. Y es que a pesar de tener un tratamiento médico que es capaz de aliviar los síntomas y permitirle a quien lo padezca una mejor calidad de vida, es un virus que no se puede eliminar del cuerpo y no crea inmunidad, por lo que se convierte en una especie de enfermedad crónica que puede traer continuos brotes que se repetirán – aunque más suaves que el primero – a lo largo de toda la vida.

La matrona y directora ejecutiva de la fundación Prosalud, Verónica Schiappacasse, menciona que esta infección puede se transmitida o no por la vía sexual, pues existen dos tipos de virus; el herpes simple 1 y 2, donde el segundo es el que corresponde al contagio 100% vía sexual (vaginal, anal u oral). “El 1 también puede ser transmitido sexualmente, pero también por otras vías como el de piel/mucosa, mucosa/piel o piel a piel”, explica.

De esta manera, será el herpes simple genital 2 el que tenga más prevalencia dentro las ITS – esto por la forma en que se transmite - y cuya preocupación estará además enfocada en aquellas personas con el sistema inmunológico comprometido, como por ejemplo aquellos que viven con el VIH/SIDA o quienes están sometiéndose a tratamientos invasivos como la quimioterapia. Ellos son más vulnerables a la infección.

Verónica Schiappacasse afirma que en algunas personas el herpes genital se presenta en forma asintomática, lo que hace aún más difícil pesquisarlo. Sin embargo, se detiene a comentar acerca de quienes sí poseen síntomas y al respecto señala que las molestias aparecen entre los 4 y 7 días después del contagio y “pueden ser muy llamativas o muy leves y pasar desapercibidas”, complementa.

Cuando es sintomático, el herpes genital puede ser gatillante de molestias como prurito o picazón en la zona donde ingresó el virus, (pene, vulva, ano, vagina, boca, etcétera), dolor, hinchazón y enrojecimiento. Luego, aparecerán unas vesículas con líquido, las que al romperse provocarán dolorosas llagas que luego se cubrirán con costras. También puede haber aumento del tamaño de los ganglios linfáticos. (El virus se puede transmitir en esta etapa y también cuando no hay síntomas).

Otra de las características del herpes genital destacadas por la directora de Prosalud es su incapacidad de crear inmunidad. “La persona puede reinfectarse y además permanecer con el virus para siempre, ya que rebrotará en otras oportunidades sin necesidad de un nuevo contagio”, sentencia.

De esta manera, la matrona indica que finalmente es una enfermedad que se transformará en crónica y el hecho de que vuelvan a ocurrir brotes es inminente. “La manifestación se dará en ciertos periodos de las personas”, cuenta mencionando que estos momentos tienen que ver con la baja en las defensas en ciertas enfermedades, etapas de estrés, durante el consumo de antibióticos, entre otros.

En el caso de los pacientes con herpes genital que no hayan tenido ninguna declaración de la infección, la profesional indica que de todas maneras deben preocuparse, ya que de igual forma al sostener una relación sexual existirá el peligro de contagio. “Crees que tú y tu pareja están sanos, pero está el virus y sí hay una transmisión”, aclara.

La higiene no es la solución

Para tratar este tipo de ITS, Verónica Schiappacasse afirma que los procedimientos sólo son sintomatológicos, es decir, se recurre a fármacos antivirales orales o en forma de pomadas para que ayuden a mejorar los síntomas. Pero, ¿qué hacer si el virus no ha dejado huellas?

Al respecto, la especialista subraya la idea de la prevención como la única arma que tenemos hasta el momento para impedir el contacto con este virus. “No es como en el VIH/SIDA donde el condón sirve como barrera”, comenta Schiappacasse, puesto que en casos de herpes genital, si bien habrá zonas cubiertas, la protección no será en un ciento por ciento.

“El condón protege zonas específicas, por ejemplo el pene en el hombre y la vagina en la mujer, pero otras áreas de los genitales, así como también el ano y la boca quedarán expuestos y por lo tanto no estarán resguardados”, advierte.
 
 

En embarazadas el herpes genital puede producir problemas al momento de dar a luz. “Si en el parto la mujer tiene un brote y aparece el herpes, se recomienda practicar una cesárea porque es muy riesgoso el nacimiento por la vía vaginal, ya que el niño puede adquirir el virus”, manifiesta la directora de Prosalud.

Una de las cosas que Verónica desmiente es la falsa creencia acerca de los buenos resultados que tendría la  higiene para sanar una ITS. Si bien la limpieza es vital en la vida, “el agua y el jabón aunque se utilicen muy bien, no serán impedimento para contraer una infección de transmisión sexual”, enfatiza.

En esta misma línea, explica que “los virus, bacterias, parásitos y todos los microorganismos que producen infecciones se transmiten a través del semen, flujo vaginal y sangre. Entonces, si hubo alguno de estos contactos, habrá riesgo aunque luego de la relación sexual, la pareja realice una buena higiene”, recalca.

Según las palabras de la matrona, la indicación a nivel internacional para la prevención de cualquier ITS – considerando el herpes genital - gira en torno al concepto del sexo seguro, que según manifiesta tiene que ver con varios puntos, entre ellos:

- Retrasar lo más posible el inicio de la primera relación sexual.
- Tener el menor número posible de parejas sexuales.
- Durante los encuentros íntimos, utilizar siempre – y en forma correcta - un condón (masculino o femenino).
- Procurar el uso de protectores de plástico o látex que cubran la zona genital de la mujer y de condones en el hombre cuando se practica sexo oral.
- Y cuando dos personas ya tengan una relación estable, mantener el uso de estas medidas preventivas y además realizarse los exámenes pertinentes para descartar infecciones o enfermedades.
“Cuando ya se sabe que ambos están sanos, pueden liberarse de estas barreras, siempre y cuando mantengan relaciones sexuales únicamente con esa pareja”, comenta Verónica.

Punto Vital Marzo 2009 ©

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