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La automedicación y el consumo de antibióticos a través de la carne serían algunos factores

 
Gonorrea resistente a los antibióticos

Asia, Europa y Australia son hasta el momento los tres lugares en donde se han detectado casos de un tipo de gonorrea “intratable” que no responde a ningún tipo de medicación. ¿Por qué los antibióticos dejarían de hacer efecto en casos como éste?

Carla González C.

“Una nueva superbacteria resistente a todos los antibióticos conocidos, circula, al menos por tres continentes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado la voz de alarma después de que varios países, incluidos Australia, Francia, Japón, Noruega, Suecia  y el Reino Unido informaran de la existencia de casos de gonorrea intratable que no responden a las cefalosporinas, la última opción de tratamiento cuando todos los demás antibióticos fallan”.

De esta manera, los principales periódicos del mundo informaron en junio pasado acerca de la gonorrea – la segunda enfermedad de transmisión sexual más común – y del aumento sostenido de casos en los cuales ningún procedimiento médico entrega un resultado satisfactorio.

En Chile esta problemática aún no se hace patente, pero no deja de causar inquietud el hecho de que una enfermedad tan contagiosa no tenga ninguna posibilidad de ser tratada por los fármacos actualmente disponibles.

“Sin ninguna vigilancia adecuada, no sabremos la extensión de la gonorrea resistente, y sin investigación sobre nuevos agentes antimicrobianos, pronto podría no haber un tratamiento eficaz para los pacientes”.

Para el médico infectólogo del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, doctor Pablo Gaete, “el gonococo (nombre informal de la gonorrea) no se aleja del resto de las bacterias que han podido ir adaptándose a lo largo del tiempo y entre esos fenómenos adaptativos que han tenido que desarrollar es la sobrevivencia cuando hay ambientes adversos”.

Entre estos, el médico nombró el uso de los antibióticos, situación por la cual estos microrganismos han “necesitado ponerse al día y por lo tanto resistir la acción de estos medicamentos”, resaltando que “en lo que cambia una generación de seres humanos, las bacterias han cambiado millones y millones de generaciones y por lo tanto su capacidad adaptativa es mucho mayor”.

Esta resistencia, agrega, se da en individuos “que logran generar poblaciones de este tipo de bacterias y, como todo ser que se reproduce, siempre está la posibilidad de desarrollar cambios y en ese sentido los antibióticos pueden seleccionar a aquel que hizo un cambio desde el punto de vista adaptativo y favorable”.

La automedicación agrava el problema

Según el doctor Pablo Gaete, a la capacidad que tienen las bacterias para adaptarse a los cambios, otro tema importante es el alto consumo que hoy la población tiene de medicamentos como los antibióticos.

Al respecto, afirma que “en la medida en que empezamos a usar antibióticos en forma indiscriminada, estamos sometiendo a todas las bacterias a la posibilidad de cambio. Entonces, el gonococo que nos ha acompañado por años y años es una de las bacterias que puede desarrollar este fenómeno, es decir, cambiar”.

La gonorrea es muy sintomática en los hombres, pero no así en las mujeres. Por lo tanto, las posibilidades de que alguien de sexo femenino esté infectado y no lo sepa, son altas.

Lo más preocupante, dice el especialista, es que el consumo excesivo no sólo proviene de la automedicación ni en la ingesta irresponsable de este tipo de medicamentos, sino también de los antibióticos de uso veterinario que terminamos consumiendo en productos como la carne.

En ese sentido, comenta que “éste es un fenómeno que está descrito como uno de los causantes de la resistencia a los antibióticos” a lo que agrega afirmando que “todos sabemos que pollos, cerdos y vacas reciben antibióticos para crecer más y tener mayor peso y claro, si bien no es un uso indiscriminado en el hombre, sí lo es en los animales que nosotros consumimos”.

En relación a la automedicación, el doctor Gaete comenta que si bien “este tema trató de ser disminuido en forma relevante con la ley que establece que los antibióticos tienen que ser expendidos sólo bajo receta médica, todos sabemos que se pueden conseguir fácilmente”.

El mal uso de estos fármacos también, según opina el médico, tiene relación con que no sabemos utilizarlos. “La mayoría de nuestras enfermedades son virales: resfríos, gripes, adenovirus, etcétera y mucha gente no reconoce la diferencia entre ellas y por eso termina tomando antibióticos en patologías que son generadas por virus y no por bacterias”, dice.

Realidad en Chile

Con respecto a lo que sucede en nuestro país, el infectólogo cuenta que actualmente se están utilizando cefalosporinas (las mismas que perdieron efecto en países de Europa y Asia) y al igual que en otros lugares “también hemos ido describiendo este fenómeno de resistencia creciente en Chile”.

A lo anterior agrega que ahora “sabemos que (para combatir la gonorrea) ya no podemos usar penicilina, tetraciclina ni quinolonas y ahora estamos en esta situación con las cefalosporinas, las que probablemente en unos cinco o diez años más tampoco podremos seguir usando, salvo que en todo el mundo se empiecen a hacer las cosas bien en lo que respecta al buen uso de estos productos”, asevera.

 
Punto Vital Octubre 2012 ©
 
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