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Aún se trata de un tema controvertido el asegurar o no que la mujer eyacula
 
¿Existe la eyaculación en la mujer?
En sexualidad – al parecer – aún hay muchos tópicos que no se conocen o de los que simplemente no se hablan. Uno de ellos es la posibilidad que tiene la mujer de eyacular, tema controvertido que aún causa entre los especialistas diferencias que pueden ser tan radicales como el cuestionamiento de la existencia de este proceso.
 
Carla González C.
 

Con el correr del tiempo algunos temas relacionados con la sexualidad humana se han ido “destapando” para dejar de ser un tabú y comenzar a hacerse parte de la conversación diaria de las personas, después de todo, hablar de sexo y mantener una fluida comunicación a nivel de familia, pareja y educación, permite que estemos todos mejor informados.

A pesar de esto, aún hay algunos tópicos de los cuales no se tienen todos los antecedentes y por lo tanto, hay confusión, diferentes suposiciones e incluso teorías totalmente contradictorias que hacen dudar y finalmente no saber a ciencia cierta cuál es la verdad.

Uno de esos temas es la eyaculación femenina. Al respecto hay dos posiciones; quienes creer que las mujeres – al igual que los hombres pueden eyacular durante un acto sexual – y otros quienes manifiestan que esto sólo se trata de un mito y que por lo tanto, esta aparente expulsión de líquido no sería nada más que la normal lubricación de la vagina durante este acto.

El psicólogo clínico y terapeuta psicosexual, César Menéndez Rivera (www.sexologo.cl), reafirma la idea del tabú, el mito y la “represión sexual” de años pretéritos – no muchos, quizás unos 40 años atrás - en donde era impensado hablar acerca de éste y otros temas. “Aquí influye mucho la cultura y la religión en el hecho de que se genere una inhibición reactiva como consecuencia de las mutilaciones culturales”, enuncia.

Para quienes duden de la existencia de la eyaculación femenina – proceso en el cual la mujer expulsaría un chorrito de líquido de consistencia parecida a la orina y que por ende muchas veces es confundido como tal – el terapeuta menciona que existen estudios que hablan acerca de este tema, los que en una primera etapa corresponden al doctor Arnold Kegel, médico alemán que ya en la década de los 40/50, trabajó sobre él.

En palabras de César Menéndez, “todas las mujeres eyaculan” y el problema a su juicio está en que tanto ellas como sus parejas no saben cómo lograr este cometido; muchas ni siquiera saben que existe este proceso. “Algunas, cuando van a eyacular tienen miedo porque creen que es micción”, menciona.

En palabras de Menéndez, Kegel “se dio cuenta de que cuando introducía el miógrafo para ver cómo funcionaban los músculos sub vaginales al ser presionados por los pubocoxígeos, estos funcionaban para evitar el prolapso” y agrega que “al ponerse duros estos músculos, encontró que las damas emitían una orina”, hallazgo que no se estudió sino hasta la década de los setenta, donde algunos estudiosos como el psicoterapeuta Edward Eichel, dieron con aún más antecedentes.


Al respecto, el psicólogo clínico cuenta que los experimentos desarrollados por estas personas mostraron que entre el clímax y el orgasmo de la mujer, había una suerte de paréntesis, donde ocurriría la eyaculación. “Muchas damas se reprimen y dicen sentir la necesidad de orinar y no es eso precisamente, sino que están a punto de eyacular”, asegura.

Esta represión haría que no todas las mujeres sepan de este proceso y por ende, sienten que pueden estar enfermas o que el sentimiento es único en ellas y por eso no lo comunican o no se habla con otras personas. “La mujer siempre tiene que ser pasiva y receptiva y no aceptar sus roles normales en cuanto a lo erógeno”, dice Menéndez.

En cuanto a la manera de reconocer este líquido y así poder diferenciarlo de la orina, el especialista dice que se trata de un “líquido transparente” y que huele similar al del varón. “La eyaculación femenina se basa en los rezagos prostáticos que están en el canal uretral, el que a diferencia del hombre, es muy corto; en algunas hay más y en otras menos”, manifiesta.

Entonces, para este terapeuta se trata de un re aprendizaje y un reencuentro con el propio cuerpo, sobre todo en el caso de las mujeres, quienes a su juicio aún no se conocen del todo.

“Hay un serio problema y es que los hombres modernos están padeciendo de impotencia reactiva al encontrarse que su mujer no sólo tiene un clítoris, sino que también tiene eyaculación, clímax, orgasmos… antes se hablaba de la envidia del pene; ahora hay una competencia entre hombre y mujer”, menciona.
 
“La eyaculación femenina no existe”

Para el médico gineco - obstetra de Clínica Dávila, doctor Jorge Cortéz Opazo, este proceso simplemente no existe y según sus palabras sería parte de un mito urbano, quizás creado por quienes trabajan el erotismo, el que define como un mundo que mueve mucho dinero y que por lo tanto, debe vender y crear fantasías para así comercializar más.

Por otro lado, el médico dice que también el hombre podría tener mucho que ver en este tema, después de todo, los califica como personas machistas que siempre han querido equiparar a la mujer al mismo nivel en el que se supone que están ellos y esto incluiría una serie de procesos inherentes al varón y que ¿por qué no? también podrían ser parte de la mujer.
 
   

El doctor Jorge Cortéz dice que otro “mito urbano” es el llamado punto G. De él, dice que hay doctores quienes indican cuál sería su ubicación, pero menciona que anatómicamente no existe evidencia en la medicina clásica. “Cada mujer tiene un punto de satisfacción máxima diferente e individual”, explica.

Lo que sucede en lo que para él es la mal llamada “eyaculación femenina” es la relajación del esfínter de la vejiga y por lo tanto lo que en este caso se confundiría con la expulsión de fluido, no sería más que orina. “Algunas mujeres hacen el amor con la vejiga llena, eso es”, sentencia.

Para el médico, en ese momento se dan espasmos en este órgano, lo que se siente tal como si fuera una eyaculación. Es por eso que cuando se menciona que “no todas las mujeres pueden eyacular” es porque “algunas tienen más espasmos de la vejiga que otras”.

Según sus palabras, la opinión médica es unánime en este tema, pues “no hay vesículas seminales ni glándulas que se le igualen” en las mujeres – sí en los hombres – por lo que, insiste, “no existiría la eyaculación propiamente tal”. Quizás, piensa, podría llamarse eyaculación orgásmica, ya que la mujer puede llegar a este estado en múltiples ocasiones durante una misma relación sexual, pero más allá de aquello es tajante al decir que no hay dicha expulsión de líquido.  

Punto Vital Julio 2007 ©

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