Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud   Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ SEXUALIDAD

<
 
 
La acupuntura es considerada como una terapia muy efectiva en el área ginecológica
“Para lograr resultados, hay que ser constante”
Con algunos ejemplos tomados desde la experiencia, el terapeuta experto en acupuntura Héctor Merino dirigió la ponencia “Acupuntura y ginecología”, actividad enmarcada dentro de la Convergencia en Medicina Humanizada e Integrativa realizada en septiembre pasado en el ex Hospital San José.
 
Carla González C.
 

Tal como en la edición de octubre hicimos alusión a la charla que habló acerca de la estrecha relación que puede darse entre el chamanismo y la psicoterapia, en esta nota le mostraremos cómo la acupuntura ha dado muy buenos resultados en el área de la ginecología, todo gracias a tratamientos realizados por profesionales idóneos en el tema.

Esta ponencia se enmarcó en la VI Convergencia en Medicina Humanizada e Integrativa, actividad organizada por el Centro de Estudios para la Calidad de Vida (www.cecv.cl) que se realizó a fines de septiembre en el ex Hospital San José y que tuvo como eje principal el tema “Calidad de vida y salud: ¿sanación o bienestar?”.

Para hablar de “Acupuntura y ginecología”, el terapeuta experto en la terapia de las agujas y presidente de la Sociedad Chilena de Acupuntura Médica, Héctor Merino comentó de su experiencia y de casos que demuestran que esta milenaria terapia consigue resultados en incluso un 90% de los casos, en donde además de una mejoría, se ha logrado reducir el consumo de, por ejemplo, los analgésicos.

En palabras del terapeuta, el objetivo por el cual trabajan constantemente es “validar la acupuntura como un método científico” para su ejercicio con la población chilena y por ende, comentó que de ninguna manera se pretende presentar esta terapia dentro de los temas “esotéricos o mágicos”, pues según él, ese tipo de visión “no beneficia al paciente; lo único que hace es cerrarnos las puertas de los hospitales”, dijo.

Luego de aquella introducción, Héctor Merino dio paso a la evidencia que existe actualmente con respecto a los resultados que se han obtenido luego de someter a mujeres al tratamiento de la acupuntura frente a tres trastornos de tipo ginecológico: la dismenorrea primaria, el sangrado uterino disfuncional y la enfermedad pélvica inflamatoria crónica.


Según los resultados de una encuesta británica mencionada por el experto en acupuntura, el 82% de las mujeres presenta al menos un síntoma asociado a los problemas menstruales. En relación a los resultados que se han obtenido con la acupuntura, mencionó que el 90% ha conseguido resultados positivos.

Según contó durante su ponencia, las demostraciones que se manejan en occidente son “de mala calidad”, ya que hay algunas variables que entorpecen el buen desempeño de los tratamientos: la falta de constancia por parte de los pacientes y la manera en que vemos las enfermedades (diferente a la forma oriental que se enfrenta a ellas en forma preventiva), son algunas de ellas.

A pesar de lo anterior, manifestó que son éstas las evidencias con las que contamos actualmente y en base a ellas hay que trabajar para así mejorar el sistema, después de todo la acupuntura tiene registros de labor ginecológica desde hace 2 mil años aproximadamente, lo que sin duda le da más de un punto a favor para intentar colocarla dentro del sistema de salud que nos alberga hoy.

Es por eso que subrayó que “los estudios de resultados dan la oportunidad al investigador de aplicar el tratamiento adecuado a cada paciente” e hizo nuevamente un paralelo entre la medicina de oriente con la de occidente, donde en la primera destacó que “la inmensa mayoría de los estudios que se han realizado no son diseñados para probar si la acupuntura funciona, sino que para promover el uso de combinaciones de puntos y técnicas específicas.

Problemas menstruales: algo muy común

Dentro de los datos que entregó Héctor Merino, la recurrencia en los problemas menstruales de las mujeres es más común de lo que se piensa. Así, indicó que un estudio realizado por investigadores británicos arrojó que el 82% de las mujeres tenía al menos un síntoma asociado al “periodo”.

Por otro lado, mencionó que investigaciones canadienses establecieron que “de todos los problemas de salud que tienen los pacientes (raza blanca), el 8% corresponde a problemas ginecológicos”.

Con esto, el terapeuta habló acerca de los resultados que se han visto en tres trastornos de orden ginecológico. Estos son:

 

1) Dismenorrea primaria
En palabras del presidente de la Sociedad Chilena de Acupuntura Médica, este síndrome se define como “el excesivo dolor que se experimenta durante la menstruación” y que está compuesta por un conjunto de síntomas, entre ellos, calambres y dolor abdominal que se extiende hasta la parte inferior de la espalda o las piernas, acompañado a veces por molestias gastrointestinales.

Con respecto a la dismenorrea primaria, una encuesta hecha en Suecia a mujeres de 19 años dieron cuenta que en el 72% de ellas hay una prevalencia de este trastorno. Para el terapeuta, muchas mujeres que padecen de estos síntomas se ausentan del trabajo, lo que podría entonces catalogarse incluso como “un problema de salud pública”.

 
Si bien el terapeuta comentó de lo beneficioso que ha resultado el insertar la acupuntura en los tratamientos ginecológicos, fue sincero al mencionar que “no hay una terapia que lo cure todo”.


Con respecto a la validez de los resultados de éste y otros estudios, Héctor Merino dijo que en 1987 se realizó en occidente (lugar del mundo en donde se verifica la mayor parte de las situaciones bajo el método científico) una investigación en donde se comparó la acupuntura con la llamada “acupuntura falsa”, acción en la que se sometió a pacientes a la colocación de agujas en puntos al azar y no donde hubiese correspondido ponerse.

Al respecto, enfatizó que hay que tener claro – y esto desde el punto de vista oriental – de que “no existe la acupuntura falsa”, puesto que sólo se trata del método que ocupa occidente para validar sus estudios. “Una aguja puesta en cualquier parte del cuerpo, siempre va a tener un efecto y por lo tanto esto es más que un placebo”, mencionó.

Volviendo a la dismenorrea primaria, el especialista afirmó que el tratamiento en base a la utilización de agujas se realiza según los ciclos menstruales, “tampoco es algo mágico”, señaló en relación a los resultados de este método. En cuanto a los efectos, manifestó que el 90% de las pacientes tuvo un buen resultado, el que se tradujo en una mejora de otros síntomas como la hipersensibilidad mamaria.

2) Sangrado uterino disfuncional
Este trastorno ocurre en el 10% de las pacientes en etapa reproductiva que consultan por un sangrado anormal, el que no obedece a causas físicas y que se dice, podría ocurrir por un desequilibrio hormonal.

Según Merino, en la mayoría de los casos, este problema se trata con la ingesta de anticonceptivos orales y en el caso de un trastorno crónico, se recurre a la cirugía. Además afirmó que en occidente no se cuenta con estudios que hablen directamente sobre este tema y sólo se sabe acerca de los síntomas y posibles tratamientos.

Con respecto a la forma en cómo los chinos tratan este trastorno con las agujas, el terapeuta señaló que con este procedimiento se logró armonizar los ciclos menstruales y el equilibrio en la ovulación, en el caso de aquellas mujeres que presentaban alteraciones por el uso prolongado de anticonceptivos orales.

 
Héctor Merino sentenció que algunos estudios chinos acerca de la acupuntura “incluyen además recomendaciones de estilo de vida, por ser un aspecto importante de la medicina china”. Sin embargo, acotó que “no se puede pretender que sus resultados se puedan replicar exactamente en nuestros países latinoamericanos por las evidentes diferencias en los estilos de vida de nuestras poblaciones”.

 

3) Enfermedad inflamatoria pélvica
En palabras del experto en acupuntura, “éste es un término genérico para cualquier infección bacteriana extensa de los órganos pélvicos” como las trompas de Falopio, los ovarios, útero, etcétera.

Esta patología es una complicación frecuente derivada de las infecciones de transmisión sexual (especialmente en clamidia y gonorrea), que se da en su mayoría al inicio de la vida sexual y que si no recibe tratamiento oportuno puede traer consecuencias como el dolor pélvico crónico.

Merino mencionó que “en países industrializados, del 20 al 50% de las mujeres sufren de esta enfermedad entre los 15 y los 24 años” y enfatizó en que a pesar de que hay muchos antibióticos que podrían tratar esta enfermedad, no se hace, ya que las pacientes no consultan muchas veces porque no tienen síntomas.

El problema en estos casos, sentenció, es que esta patología puede llevar a la esterilidad. Entonces, comentó que hay varias ocasiones en que las mujeres consultan a los terapeutas complementarios por infertilidad y éste al escarbar en el pasado de la paciente se da cuenta de que sufrió de la enfermedad y por lo tanto, “por más agujas que se le coloquen, no se solucionará el problema”.

En estos casos, existe un estudio realizado en 1989 que indica que el tratamiento con acupuntura logró que un gran porcentaje de pacientes (84%) que no habían reaccionado a los antibióticos, disminuyeran sus síntomas. En tanto, el 46% de ellas tuvo alivio completo.

Con estos tres ejemplos, el especialista concluyó en la importancia que tiene este tipo de tratamientos complementarios, los que de seguro van muy de la mano con lo que puede realizar el paciente por sus propios medios. Así, la disciplina y la constancia en llevar a cabo por completo un procedimiento, así como también apoyarse en otras recomendaciones como evitar trastornos emocionales, alimentarse de manera correcta y evitar el sedentarismo, potenciarán estos buenos resultados.

Además hizo un llamado a la memoria de los médicos a quienes instó a recordar la importancia de la individualidad del paciente y de cómo un tratamiento – ya sea con agujas o con otro tipo de herramientas – debe ser realizado en forma responsable y profesional.

Punto Vital Noviembre 2009©

Artículos Relacionados