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El filme se creó a partir del proyecto de León Gieco
 

Mundo Alas, despierta conciencias

A mediados de diciembre se realizó en Santiago el festival El Abrazo, concierto masivo que reunió a lo mejor de la música chilena y argentina. A la cita asistió el cantautor trasandino León Gieco, creador de Mundo Alas, proyecto que engloba una película, un disco y un libro.
 
Carla González C.
 

El sábado 11 de diciembre de 2010 fue una fecha importante para la música en nuestro país. Ese día se realizó el festival El Abrazo, jornada musical que congregó a artistas tanto chilenos como argentinos en un solo escenario y a la que asistieron más de 60 mil personas, todo un récord.

Uno de los invitados venidos desde el otro lado de la cordillera fue León Gieco, quizás uno de los cantautores más importantes de la historia de la música trasandina. El público asistente sin duda lo sabía y por eso quizás fue uno de los números más esperado y también más aplaudido del mega concierto realizado en la elipse del parque O’Higgins.

Punto Vital estuvo presente en el concierto precisamente para conversar con el creador de “Sólo le pido a Dios” – canción que por lo demás fue coreada por todos los asistentes frente al músico que la interpretó solamente en compañía de su guitarra – y esto por su proyecto Mundo Alas, filme estrenado en 2009 y que trata de cómo un grupo de jóvenes discapacitados logra salir de gira gracias al talento que reúnen en una banda musical.
 
“Mundo Alas es una road movie. Un viaje iniciático de un grupo de jóvenes artistas nóveles que muestran su arte junto a la voz, el talento y la experiencia de León Gieco a lo largo de una gira por diferentes provincias argentinas (…) un film único que espera incluir a todos, una maravillosa experiencia musical sobre la superación y el amor, que empieza por nombrar y reconocer a las personas por sus capacidades” (sinopsis Mundo Alas).
 

Hoy el grupo aún tiene fechas y gira junto a León Gieco, quien los acompaña mas no se roba la película, al contrario y según sus propias palabras, son ellos quienes acaparan las miradas tanto del público como de la prensa. “Para mí eso es un descanso”, dice entre risas el músico durante su entrevista con Punto Vital.

León, ¿cómo surgió el proyecto Mundo Alas y qué significó para usted ser parte de la dirección de esta película?
No ocurrió de un día para otro, sino un proyecto que surgió más o menos hace 17 años atrás, pero sin quererlo.

A mi escenario sube mucha gente, muchos artistas. Y dentro de los que tocaron alguna vez, algunos fueron discapacitados; recuerdo a unos que cantaron cuando pequeños y a una chica que pintaba con los pies y que me pidió hacerlo mientras nosotros tocábamos. Recibió muchos aplausos y la gente se conmovió muchísimo. Eso fue hace 17 años atrás.

Hace 15, 16 años conocí a uno de ellos y que es parte de la película – Pancho, que hoy tiene como 30 años – y su discapacidad es que no tiene ni piernas ni brazos. Mandé a que lo fueran a buscar para traerlo al camarín y él vino con su silla y me dijo: “¿cómo puedo hacer para ser famoso como vos?”.

Con eso la gente se rió un poco y yo me saqué la armónica, se la regalé y le dije mirá, este instrumento vos lo podés tocar y podés cantar, componer y armar una banda. A los tres meses tenía todo armado y se hizo amigo de Néstor Kirchner (ex presidente argentino y recientemente fallecido), porque él en un momento y cuando ganó las elecciones, nos dijo: ¿por qué ustedes los músicos que tienen el alma blanca no vienen a desmitificar este lugar (refriéndose al salón blanco de la Casa de Gobierno) donde han jurado tantos corruptos y tantos genocidas?

Fue a partir de esa frase del ex mandatario, donde se comenzaron a realizar una serie de conciertos – donde actuaron entre otros el mismo León Gieco, Luis Alberto Spinetta, Charly García y Mercedes Sosa – “y donde Pancho quería tocar con su banda”, cuenta el argentino.

“A Kirchner le encantó Pancho y lo llevó a recorrer toda la Casa de Gobierno y a mí me llamaron para que le organizara un recital. Ahí me dije ¿y cómo hago para presentarlo?, porque después de todo no era conocido y además era discapacitado. Fue entonces cuando me acordé de todos los artistas con discapacidad que alguna vez subieron a mi escenario, los llamé a todos para un concierto que no ensayamos y salió todo derecho”, cuenta.
 
¿Y cuándo hacemos la película?
 

Es a partir de este concierto donde León Gieco comenzó con esta travesía. Tal como relata, fue esa actividad – televisada por el canal estatal – la que abrió las puertas para que hoy podamos disfrutar de Mundo Alas, la que no sólo se convirtió en una película, sino que también en un disco, un libro de autoría de las músico terapeutas Patricia Knopf y Silvina Mansilla, una serie de tevé y un libro de fotos.

“Lo nuestro fue filmado para canal 7, se pasó y produjo una conmoción total. Fue algo muy fuerte”, mencionó el cantautor.

Y así prosigue diciendo que “uno de los conmocionados fue el presidente del INCA (Instituto de Cinematografía Argentina), quien me ubicó por teléfono y me dijo mirá León, acabo de ver un programa y ustedes tocaron en la Casa de Gobierno por televisión. Me parece que debemos hacer algo para el cine”.
 
 
Allí fue donde partió concretamente Mundo Alas. Con el financiamiento que se entregó para este proyecto, León Gieco decidió hacer una road movie (o “película de carretera”) y salir a tocar con los muchachos por varias provincias argentinas. El viaje fue todo un éxito no sólo por la creación de la película, sino que también por la experiencia que tanto el músico como el grupo completo ganaron.
 
“(En Mundo Alas) pasaron un montón de cosas, como la declaración de amor de los dos chicos con Síndrome de Down. Ésta es una película, un musical de amor y aquí la emoción y lo artístico logran superar por lejos la discapacidad”, dice Gieco.
 
“Yo no siento la compasión”
 

Para el cantante argentino, toda la experiencia vivida con los chicos de Mundo Alas está muy lejos de la típica compasión que muchos ven en las personas que tienen algún tipo de discapacidad física o mental.

¿Cómo se logra ver más allá de “la pena” malentendida que muchos sienten hacia estas personas? ¿Le pasó algo similar en un comienzo?
No siento la compasión, al contrario, siempre vi el talento, además acostumbro a igualar todo. Para mí, la diversidad es lo mejor que nos puede estar pasando, por ejemplo, está buenísimo compartir este abrazo (en alusión al festival) y ojalá se pudiera convertir en un abrazo chileno, argentino, boliviano, paraguayo, brasilero, venezolano, colombiano, ¿no?

En ese sentido, menciona que el ministerio de cultura de Argentina quiere regalar copias de Mundo Alas en los colegios, esto pues “ayuda a la no discriminación, porque normalmente los chicos y en general todos en algún momento lo hacemos, por eso las ciudades no están preparadas para la discapacidad e interiormente tenemos este tema metido dentro como una cosa natural”.

¿Siente que con Mundo Alas, hubo al menos en Argentina un antes y un después?
No creo que sea para tanto, no quiero alardear. Para mí esto es natural y quizás sirva para un montón de cosas, pero no lo hicimos por eso; lo hicimos porque nos sentíamos muy bien y me di cuenta de que estando con ellos, los periodistas por ejemplo, les preguntaban a ellos y no a mí y eso era un descanso.

Ellos por su parte son libres al responder lo que quieren, son muy graciosos, tiran muy buena onda e ideológicamente vienen muy bien, porque se la pasan dedicándoles canciones a los indígenas, a Cristina (Fernández) Kirchner por los derechos humanos y siempre mencionan que los genocidas deben estar presos y – como dijo Karina el otro día – en Buenos Aires está Garzón que no es querido en su patria, pero los argentinos lo amamos, o sea, una onda bien profunda.
 
“Dentro del grupo hay una chica que baila tango y tiene Síndrome de Down. Ella va a un colegio, a una nueva experiencia llamada Escuela de la integración y que se hace por primera vez en Argentina, donde convive en una sala con chicos que no tienen su condición. Ellos la adoran, pero había dos compañeros que le tenían distancia hasta que vieron la película. Ahora es la ídola del grupo”, cuenta Gieco.
 

¿Cómo se vive en Argentina el tema de la discapacidad? ¿El país está preparado?
No, no está preparado, pero sí hay un avance y hay mucha gente que trabaja en lugares con discapacitados y eso está bastante organizado. En este momento, en la capital federal – aunque no estoy de acuerdo con el intendente – hicieron todas las bajadas para las sillas de ruedas. En fin, se hace lo que se puede.

En el caso de Mundo Alas, tocamos en el Festival Cosquín y ellos allá no tenían rampas y las pusieron para que los chicos subieran a tocar. Después de eso decidieron dejarlas y más aún hicieron más, pero para los discapacitados que vienen de público. Entonces nos contrataron para inaugurar la infraestructura para ese evento, que es el festival folclórico más grande que se hace en Argentina. O sea que todo esto provoca cosas.

¿Qué es para usted Mundo Alas?
Me da la sensación de que es un documental muy fuerte y que va a luchar en contra de la discriminación, aunque insisto, nosotros no lo hicimos para eso, pero si sirve de algo pues bienvenido.

Al momento de esta entrevista, León Gieco nos comentó que su intención es proyectar Mundo Alas de manera oficial en Chile en abril próximo. El lanzamiento – tal como en Argentina – es a través de “un número vivo”, donde el músico interpreta un par de canciones para luego presentar el filme. Al finalizar la película, se deja abierto el debate.
 
Vea el trailer de Mundo Alas
 
 
Punto Vital Enero 2011 ©
 
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