Desde un jardín repleto de flores, un túnel oscuro con una luz cálida al final, la reencarnación y la existencia de otras vidas. Éstas y muchas otras pueden ser parte de las ideas que tenemos acerca de la muerte, tema que ha apasionado a los seres humanos desde el principio de su existencia y a la cual se le ha venerado, respetado y también temido.
Padecer de alguna enfermedad con carácter de terminal debe ser una de las experiencias más dolorosas que pueda vivir una persona y su entorno cercano. Sin embargo, y a diferencia de los fallecimientos accidentales y que ocurren de improviso, estar en esta situación permite que las personas tengan la oportunidad de prepararse para recibir de la mejor forma posible esta pérdida, dejando de lado el temor y la incertidumbre.
El biólogo, terapeuta y profesor de la Escuela Internacional de Medicina y Cultura Oriental (EIMCO), Rolando Rojas Figueroa, manifiesta que hay mucho desconocimiento acerca de la muerte y que la principal inquietud de parte de familiares y pacientes es no saber qué es lo que sucede luego del término de la vida física.
Al respecto, Rojas comenta que “es habitual que durante la vida las personas nunca se planteen qué sucederá cuando mueran, siendo