van superando a medida que los jugadores se insertan dentro de la dinámica del partido.
El Go consiste básicamente en conquistar la mayor cantidad de territorio posible. La imagen de este territorio se refleja en un tablero en donde cada jugador (los partidos se llevan a cabo a partir de dúos) debe colocar fichas llamadas piedras – blancas y negras para cada bando – y así ir estratégicamente ganando el área.
“Este es un juego muy especial y sumamente fácil de aprender”, dice Hernán Domínguez Placencia, Presidente de la Asociación Chilena de Go y continúa: “es muy estratégico y territorial en el cual no hay azar, pero sí concentración, inteligencia, cálculo y habilidad”.
Según Domínguez, “cualquier persona puede jugar Go, fundamentalmente porque las reglas son muy fáciles, de hecho no son más de 4 ó 5 y se puede aprender en cinco minutos”.
En tanto, el psicólogo y jugador de Go, Roberto Pizarro, comenta que este deporte es recomendable a partir de los 8 años: “las bases del juego las puede entender cualquier niño, pero integrar esas facilidades de evaluación o de análisis es un aprendizaje que se va adquiriendo en forma constante y de hecho se dice que el Go es un juego para toda la vida”, remata.
El profesional destaca que al igual que otros deportes mentales, el Go posee una infinitud en proporciones humanas y que a pesar de que quizás exista un cálculo matemático que indique el agotamiento del juego, “en términos humanos eso es irrelevante porque el juego es infinito”.
Si bien se necesita de silencio y concentración, el Go puede ser perfectamente practicado en cualquier lugar que reúna las condiciones básicas para la tranquilidad de los jugadores y su profundización en el juego, propiedades fundamentales para su buena aplicación.
En cuanto a sus características, Hernán Domínguez afirma que es “otra forma de ver el mundo”. Y es que este juego chino puede compararse perfectamente con el ajedrez, el que sería su homólogo en occidente, pero que a su vez se diferencia en un 100% al tratarse de técnicas totalmente contrarias como la colocación de las piezas, el tamaño del tablero, etcétera.
“El ajedrez es un juego de mover piezas y el Go de poner piedras; en el ajedrez el objetivo es la captura de una pieza principal y en el Go es la conquista de mayor territorio. Son cosas que se dan increíblemente a la inversa y es lo que lo hace tremendamente atractivo”, explica el presidente de la asociación.
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