Bochornos que provocan insomnio y mal genio; estados depresivos, molestias articulares y pérdida involuntaria de la orina, entre otros, son cambios que ocurren en las mujeres entre los 45 y 55 años y que conllevan ciertos prejuicios que hasta la actualidad son abordados cuando se habla de este proceso.
La menopausia o climaterio, que entre las chilenas tiene como edad promedio de aparición a los 48 años, tiene como línea la progresión de ciertos eventos que son consecuencia de la falla de los ovarios. Uno de ellos es la disminución de hormonas, en especial del estrógeno, lo que para el doctor Jaime Prado, ginecólogo de Clínica Santa María, afecta en la esfera sexual, ya que existe “un adelgazamiento en la mucosa vaginal, sequedad en la misma y disminución de la libido”.
Para el médico, la disminución en el deseo sexual en las pacientes con menopausia no sería parte de un mito. El facultativo explica que éste es modulado por muchos factores, tanto hormonales, psicológicos como ambientales y comenta que “cuando la producción de andrógenos disminuye junto a la producción de estrógenos, la líbido se ve afectada. En pacientes con esta disminución en relación directa con la menopausia, ésta mejora parcialmente con la sustitución hormonal”.
Los cambios en la mujer no sólo se manifiestan en el orden biológico y el psicológico. Sexualmente, la menopausia también incide en ciertas acciones que realizadas anteriormente con normalidad, ahora tendrán diferencias que muchas veces no serán entendidas por la pareja, pero que con ciertos consejos puede llegar a resultar una muy buena terapia, incluso, para conocerse mejor.
El psicólogo de la Clínica Vespucio, Pablo González, cuenta que la sexualidad en el ser humano difiere de la del resto de los animales, esto porque en nuestro caso, las relaciones íntimas son más amplias y no están reducidas sólo a la reproducción. El profesional agrega que “se habla de una función erótica de la sexualidad, aquella relativa a la búsqueda de placer y que acompaña al individuo toda su vida, más allá de que exista o no la capacidad reproductiva”.
Por esta razón, los individuos – en este caso las mujeres – debieran conservar la función erótica después de la menopausia. Además, según el psicólogo, el cerebro cobra una importante función en este período, pues se trata del principal órgano sexual del ser humano. Es ahí donde se cobijan deseos, pensamientos, fantasías y preocupaciones, siendo todo aquello parte de un conjunto de factores que inciden en nuestro actuar.
De esta forma, el medio social también tiene gran importancia en las decisiones o el comportamiento de una mujer que pasa por el climaterio, principalmente, si la afectada se ve envuelta en prejuicios y auto represiones - como sentirse ‘vieja’ o ‘no mujer’ para sostener una relación sexual - que le impidan llevar una vida normal.
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