Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud   Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ SEXUALIDAD

 
 
La falta de comunicación es una de sus principales detonantes
 
Zonas Erógenas: Permitido Tocar
Llevar una relación de pareja basada en la monotonía, la rutina y la falta de comunicación, puede lograr que una de las dos partes se sienta carente de afecto y busque saciar necesidades emocionales y sexuales con un tercero. La idea es darse cuenta a tiempo y tener la capacidad de ver al otro como un ser real e imperfecto y no como una idealización de lo que soñamos.
 
Carla González C.

Quizás la pregunta que aquí cabe hacerse es ¿cómo existiría amor en un engaño? Y aquí la respuesta puede ir de la mano de varios ‘errores’ en los cuales hombres y mujeres, cuando viven en pareja, pueden caer. La incomunicación, colocar al otro en un pedestal, no preocuparse de mantener viva la relación, la rutina y el acostumbramiento son algunos de ellos.

Para Alida Talloni, asistente social, terapeuta de pareja y directora nacional del Centro PNL Chile, en la convivencia de pareja hay una suerte de “compromiso de exclusividad en la relación íntima”, lo que convertiría a la infidelidad en “la búsqueda de un tercero para la satisfacción de alguna necesidad que no se cumple en la relación de pareja”.

Y es que no sólo la atracción sexual es la que mueve un engaño. La carencia de afectos y la poca preocupación por el otro son también piedras angulares que van cimentando el quiebre, el que no siempre es sinónimo de separación, pero sí de una crisis que es posible resolver.

Alida Talloni dice que “la infidelidad es un síntoma de que la relación de pareja se está debilitando y lo recomendable es estar alerta y pendientes de vivir una relación sin rutinas”. Cariaga por su parte manifiesta que hay que reconocer cuando se está frente a una crisis, “hay que pedir ayuda, sino, se vuelve a caer en lo mismo”, asevera.

Para el especialista en resolución de conflictos matrimoniales de la organización Vivir en pareja, Ricardo Cariaga, la infidelidad “siempre tiene una causa” y dice que esta acción no es la enfermedad de la relación, sino un síntoma que afecta a ésta. Según sus palabras, la culpa casi siempre es de ambos, pues hay ocasiones en que uno de los dos puede tener cierto desorden psicológico que le provoque ser infiel independiente del comportamiento de su pareja.

Con respecto a esta última aseveración, la terapeuta discrepa y sentencia que siempre en un conflicto de pareja, cualquiera sea éste, la culpa es compartida. “Uno tiene que tomar conciencia de que es tan responsable como el otro en un ciento por ciento, es decir no hay un cincuenta y cincuenta”, asevera.

Por otro lado, y refiriéndose a quién es más infiel – si hombre o mujer-  Cariaga menciona que ambos géneros comparten por igual este título y que el hecho de llegar a engañar a la pareja, es signo de que algo no funcionó bien dentro de la convivencia diaria. A esto, Talloni agrega que “uno ha hecho o dejado de hacer algo que permitió que las necesidades del otro no fueran satisfechas. Algo faltó que se tuvo que buscar afuera”.

El amor: una base fuerte que necesitamos

Dicen que el perdón es olvido. Sin embargo, ambos terapeutas matrimoniales afirman que no es lo mismo y que lo fundamental tras una infidelidad es tener la fuerte convicción de que se puede volver a empezar, siempre sobre la base del amor. Incluso, mencionan que luego de dar una segunda oportunidad, la pareja se vuelve mucho más sólida, más fuerte y poderosa que la anterior.

Ricardo Cariaga comenta que después del perdón hay que asumir ciertas cosas que quizás por el hecho de no haberlas tenido en cuenta antes, se produjo este síntoma. “Hay que tener conciencia de que uno está casado con un ser imperfecto”, sentencia y asegura que una de las principales tareas es estar “siempre cuidando al otro en ciertas áreas, como por ejemplo, la sexual”.
 
“Cuando no hay amor es más fácil que el vínculo se disuelva”, sentencia Alida Talloni. Por su parte, Ricardo Cariaga afirma que en la actualidad, hay un 60% de probabilidad de ser infiel, “hay que preocuparse del otro”, asevera.

La idea, dice Cariaga, es atender las expectativas del compañero y en los casos de engaño, el perdón no debe implicar olvido y el dolor debe cesar con el tiempo. En este sentido, el terapeuta afirma que perdonar tiene que ver con una decisión en donde no puede haber cobro de sentimientos o “sacar en cara la situación”, no debe impedir que el crecimiento de la relación y por supuesto, permitir la posibilidad de una segunda oportunidad.

Para una buena terapia de reconstrucción, Alida Talloni menciona que negociar es ya dar un paso adelante y que incluso es algo que se agradece en la pareja. Volver a pararse, es algo que para la asistente social es “mucho más enriquecedor y generoso” y que el hecho de poner exigencias es algo que hoy es bien recibido. Así, expresar por ejemplo las ansias de pasar más tiempo juntos, más preocupación, mayor participación económica, entre otros, son algunas de las recomendaciones.

Tanto Alida Talloni como Ricardo Cariaga sentencian que es imprescindible que una pareja que haya caído en un engaño y que tenga la intención de salir juntos adelante, pida ayuda a profesionales entendidos en este tipo de casos, pues ese terapeuta será un guía, alguien que tendrá la capacidad y la experiencia de ver desde afuera el conflicto y ayudar a subsanarlo, por supuesto, con el protagonismo de la pareja.

Punto Vital Noviembre 2008 ©

Artículos Relacionados