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Esta nueva generación necesita mayor conexión consigo misma
 
Niños jugando al yoga
¿Niños meditando y practicando posiciones de yoga? Parece difícil, pero es totalmente posible. Y es que esta disciplina está enfocada también para los más pequeños, quienes a través del juego pueden canalizar la energía de igual manera que un adulto.
 
Carla González C.
 

El yoga es para todos, incluso para los más chicos de la casa. Es así como la práctica de esta disciplina también está enfocada en el trabajo con los niños, quienes a través del juego, diversas posiciones y una adecuada respiración, aprenden a conectarse con ellos mismos y lograr una mejor calidad de vida.

Es tan estrecha la relación entre el mundo infantil y este método milenario, que se dice que fueron los niños la inspiración directa que tuvieron los sabios al momento de generar las posturas que hoy se conocen y practican a nivel mundial.

Hoy, esta doctrina está enfocada a – entre otras cosas – beneficiar a los niños para que potencien su concentración, salgan del sedentarismo, mejoren la coordinación y motricidad, bajen los índices de ansiedad y muchos otros resultados positivos.
 
Al respecto, la psicopedagoga, educadora Montessori e instructora de yoga infantil, Evelin Rojas, afirma que actualmente “el yoga es una disciplina que se está haciendo muy necesaria” y justifica su aseveración diciendo que por estos días, los niños se ven enfrentados a una serie de estímulos, los que finalmente terminan por imposibilitar su auto conexión.

Es así como Evelin comenta que a partir de esta desconexión, los adultos etiquetan a los más pequeños de “niños problema”, hiperactivos, con déficit atencional o dispersos y aclara que estas manifestaciones no son más que por la falta de los ansiados espacios de tranquilidad de los cuales carecemos actualmente.

 
“Desde que se levantan y desde muy pequeños, están expuestos a seguir reglas, llegan a la casa y sus papás no están, pero sí el computador, Internet, la televisión, etcétera”, dice Evelin Rojas con respecto a cómo los niños de hoy pierden la capacidad de auto conectarse.
 

Por su parte, Alejandra Benasus, instructora de la Fundación El Arte de Vivir (www.artofliving.org), menciona que es impresionante ver cómo los niños desde muy pequeños presentan cuadros de estrés importantes y a raíz de eso sentencia que el yoga resulta de gran ayuda para tranquilizarlos y lograr en ellos, la paz y la anhelada conexión interior.

Para complementar lo anterior, Lupita Cravioto, directora administrativa de la misma agrupación, afirma que lo ideal es integrar las técnicas de respiración con los ejercicios provenientes del yoga, todo reunido en torno al juego y al trabajo en equipo, dinámicas que sin duda contribuirán en un ciento por ciento en la salud física y emocional de los pequeños.

“Trabajar en armonía, dibujar en un ambiente tranquilo y reforzar valores también influyen para que los niños puedan sacar lo que tienen dentro y disminuir el estrés, el insomnio, la ansiedad, la depresión, la angustia, etcétera”, comenta.

 
Descubriendo a través del juego
 

Evelin Rojas manifiesta que es a través de actividades de tipo lúdicas donde los niños más pequeños – en general entre los tres y los siete años – se adaptan más rápido a la práctica del yoga. Para la instructora no es cosa de cambiar las rutinas convencionales, sino que más bien se trata de adaptar las posturas haciéndolas más atractivas para ellos.

“Aquí no se necesita ser perfecto en los ejercicios”, resalta y agrega que más relevante que eso es siempre estimular a los pequeños, potenciando sus aptitudes y resaltando sus cualidades. “La baja autoestima es otra de las cosas que se ven a diario en los niños”, asegura.

 
     
 
Una de las secuencias clásicas que se practica en el yoga infantil es el saludo al sol (12 posturas correlativas), donde puede haber variaciones de ritmo y orden en su ejecución. Este tipo de dinámicas potencia entre otras cosas, la ejercitación de la memoria y el trabajo de la concentración. Aquí también se incorpora la respiración.
 

“Para ellos es un desafío lograr las posturas”, menciona Alejandra Benasus, quien además agrega que el trabajo grupal también se incorpora en las dinámicas consiguiendo resultados más atractivos y motivantes. “Al principio llegan un poco obligados por los papás, pero luego no quieren irse, son todos amigos”, dice.

En relación al tema de la meditación, menciona que no es cosa de que los niños se sienten y pongan su mente en blanco, sino que más bien se trata de estar bien en el momento presente, en un estado de tranquilidad combinado con una respiración adecuada. “Los niños tienen una capacidad de concentración más corta y por lo tanto estos estados también lo serán”, sentencia.

Para Evelin Rojas en tanto, “la meditación es una forma de conexión y no tiene que ver con casi trascender o llegar a un estado de no pensar. Eso incluso en los adultos es sumamente difícil”, asevera. Por lo tanto, dice que la meditación en el yoga infantil intentará llegar a “la tranquilidad en estado de reposo, con una postura adecuada, conectándose y tratando en lo posible de llegar a sólo preocuparse por la respiración”.

 
Sus beneficios
 

Lupita Cravioto cuenta que disciplinas como el yoga, ayudan a los niños a poder afrontar la realidad de mejor manera. “Inculcar valores y llevar una mejor calidad de vida son herramientas que les servirán para enfrentarse al mundo. Los problemas no se acaban, pero los resolverán de diferente forma”, asegura.

Por su parte, la psicopedagoga dice que otros de los beneficios de esta metodología milenaria – y viéndolo netamente desde lo corporal – son el mejoramiento en la elongación, lateralidad, percepción del espacio, tonicidad del cuerpo, coordinación, motricidad gruesa, entre otros.

A su vez, las mejorías en la parte interna son descritas por la especialista como una mejoría de los estados de ansiedad, integración social, potenciación de la autoestima, alejamiento del sedentarismo y la depresión, el reencantarse con lo real, etcétera

 
     
La idea es que los niños continúen practicando los movimientos adquiridos en clases, talleres o jornadas y que puedan de alguna forma traspasar ese conocimiento a sus padres. “Los adultos se complican tanto con los niños” menciona Rojas y complementa diciendo que “ojalá se tome como un estilo de vida y no como una moda o un pasatiempo”.
 

Los padres dan su veredicto
Según la experiencia vivida en la Fundación Arte de Vivir, el yoga infantil trae consigo resultados que se perciben ya a partir de las primeras clases. “Los padres han dicho que los resultados son efectivos”, menciona Alejandra Benasus.

Por otro lado, Lupita Cravioto asegura que lo más importante es que los pequeños sean apoyados por sus padres. Para ella, son los adultos los que deben ayudar guiando y enseñando acerca de la constancia en seguir la disciplina. “No los puedes obligar a hacer tal o cual postura, pero funciona mucho cuando ambos están involucrados en la misma actividad”.
 
Punto Vital Agosto 2009 ©
 
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