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Las cicatrices, el estrés y los dientes pueden interferir en nuestra salud
 
Terapia neural, medicina integral de excelencia
Potenciar al propio cuerpo para que se autorregule. Esa es la misión de la terapia neural, procedimiento que a través del uso de inyecciones trabaja actuando sobre el sistema nervioso – en especial el vegetativo – para desde ahí potenciar la curación de la persona.
 
Carla González C.
 

Terapia complementaria que trabaja sobre el sistema nervioso vegetativo y que utiliza inyecciones de sustancias como la procaína para propender la autorregulación del organismo el que debido a los llamados “campos interferentes” entra en desequilibrio y por lo tanto, en enfermedades físicas, mentales y emocionales.

Esa es más o menos una aproximación al concepto de terapia neural, tratamiento mayormente conocido por sus alcances en enfermedades ligadas al dolor, pero que también resultaría beneficiosa en otros padecimientos tanto emocionales como físicos.

La base principal de esta terapia – tal como lo hacen otras técnicas y sistemas terapéuticos – es mirar a la persona por sobre su enfermedad y por ende centrar su tratamiento en el individuo, sin apartar las zonas enfermas del resto del cuerpo, una visión holística que permite restituir de mejor manera el equilibrio perdido a causa de una enfermedad.
 
El origen de la terapia neural está en Alemania, específicamente a partir de los trabajos realizados por el Doctor Ferdinand Huneke y su hermano Walter (año 1925 app.). Hoy, esta terapia es practicada mayormente en países como Alemania, Austria, Suiza, Colombia, México y Argentina. Chile, de a poco se suma a la práctica de este tratamiento.

Al respecto, la médico general especialista en terapia neural y flores de bach, doctora Anahí Ortega Ríos, cuenta que en palabras simples, “lo que hace este procedimiento es impulsar el arranque del proceso de curación, sanación o alivio en el organismo de las personas que están o se sienten enfermas”.

Lo anterior lo explica diciendo que si bien hay muchas personas que padecen de patologías, hay otras que “se sienten enfermas a pesar de que no hay nada que lo evidencie. Aún así lo están viviendo y eso corresponde casi a un 70% de las enfermedades del tipo psicosomáticas y que tienen que ver con una emoción no resuelta”, asevera.

Es así como afirma que de allí surge la importancia de internalizarse en el campo emocional de las personas a la hora de realizar algún tipo de tratamiento médico y en ese sentido, comenta que la terapia neural trabaja en esa área tal como lo  hace (quizás en mayor medida) en el cuerpo del paciente, donde se enfoca en buscar el origen físico de los padecimientos.
 
Campos interferentes

La doctora Ortega menciona que dentro de la teoría con la cual trabaja la terapia neural se encuentran los “campos interferentes o irritativos”, los cuales define como “alteraciones en el organismo que pueden producir una alteración a nivel del sistema nervioso vegetativo (ubicado bajo la piel y que conecta todos los nervios del cuerpo) y con eso provocar una enfermedad”.

Lo que sucede, explica, es que al ocurrir una alteración en las membranas de las células (o sea, aumenta o disminuye su carga eléctrica por sobre o bajo su rango normal de 40 a 90 milivoltios), “ocurre una despolarización” y esto según menciona “es producido por los campos interferentes que en el ser humano corresponden a los dientes, las cicatrices, shocks emocionales, entre otros”.
 
 

“Los campos interferentes son los que provocan variaciones en los niveles bioeléctricos del sistema nervioso que alteran el buen funcionamiento del sistema orgánico y del psiquismo”. (Doctor Roberto Alvarado, médico y psicólogo costarricense, Geosalud).

En el caso de los dientes, la especialista dice que se trata de la principal causa de interferencia en el cuerpo de una persona, esto porque “están unidos al sistema nervioso periférico y sobre todo al vegetativo a través de nervios” y a pesar de que todas las piezas inciden en nuestra salud, son las cordales (muelas del juicio) las que más causan problemas porque al estar presentes en la boca “causan irritación, la que es enviada al resto del cuerpo pudiendo producir enfermedades, sobre todo dolores”, dice.

También las fracturas dentales - agrega – resultan ser campos interferentes que están muy relacionados con algunos padecimientos. Si el problema está en los incisivos, asegura, habrá directa relación con problemas menstruales u ováricos. Lo mismo sucede con las caries, tratamientos en los nervios, etcétera.

Por otro lado, menciona que los elementos que se utilizan en odontología como las amalgamas grises son nefastas para la salud, esto pues contienen “mucho mercurio y éste es totalmente tóxico para el organismo y eso también empeora los cuadros patológicos”.

Otro campo interferente al cual se refiere son las cicatrices quirúrgicas. Al respecto, la médico menciona que éstas son “como hacer un corte en la piel y por lo tanto se va a cortar fibras nerviosas, nervios y vasos y es ahí donde va la información que se transmite de célula a célula. Cuando ocurre la cicatrización, queda un bloqueo y hay dos opciones, la información celular no se transmite o viaja de manera errónea”.
 
Agujas para la interferencia

Luego de detectar cuál es el campo interferente que está haciendo que la persona padezca de alguna enfermedad, se avanza hacia la segunda etapa de la terapia neural, las inyecciones (estas 2 fases son parte del método según Huneke, pues existen otras corrientes que no realizan la primera, sino que proceden a infiltrar de inmediato en la zona del dolor).

Con respecto a este procedimiento, la doctora Ortega cuenta que se utiliza la procaína, anestésico local, “al 1 o menos del 1%, lo que resulta totalmente inocuo y no tiene efectos anestésicos y el que según estudios, tiene un potencial eléctrico de 290 milivoltios. Por lo tanto, al ser inyectado en una cicatriz, se provocará una descarga eléctrica muy grande en la célula, logrando así su re polarización”, explica.
 

De esta manera, asegura, “desde el exterior se da el impulso para que sea el mismo organismo el que se alivie” y por eso es tan importante saber en qué lugar se debe colocar la inyección y reconocer cuál es el campo interferente que está provocando el bloqueo.

Según cuenta la especialista, la terapia neural puede ser de gran ayuda para cualquier enfermedad, principalmente en el tratamiento del dolor. Además, menciona que se han visto buenos resultados en patologías como la esquizofrenia, depresión, fibromialgia, migrañas, dolores producidos por el cáncer, padecimientos de tipo articular y estomacal, entre otros.

Otra virtud que posee esta terapia – cuenta la doctora Ortega – son sus nulos efectos secundarios (excepto dice, en la propia sesión donde puede haber mareos o la manifestación de emociones, cosas que por lo demás son momentáneas). Aún así, recalca que en ocasiones pueden darse los llamados “efectos curativos” que no son más que la exacerbación de los síntomas por los cuales el paciente consulta.

Lo anterior, dice, es completamente normal y corresponde al proceso natural y a la vez acelerado por lograr la recuperación.

Punto Vital Diciembre 2011 ©
 
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