A modo de recomendación, el médico dice que lo primero que hay que prever es la sustitución de la sal (cloruro de sodio) por otros productos que también tienen como función aliñar las comidas. “Puedes sazonar con pimienta, orégano, ají, ajo, clavo de olor. Eso no es problema”, asegura.
Otra de las visiones que presenta el especialista en nefrología es ir cambiando en forma progresiva el cloruro de sodio por aquella sal que contiene también al potasio entre sus componentes.
Por último, el médico advierte que aquella recomendación que habla de la tapa de lápiz como una buena manera de medir el consumo diario del aliño, está completamente obsoleta, pues al tener aquella gran cantidad de alimentos con sal ya incorporada en sus ingredientes, agregarle sería aún más perjudicial.
Otros datos relevantes que aporte el presidente de la Sociedad Chilena de Hipertensión son:
- Del porcentaje actual de personas que padecen de esta patología en nuestro país actualmente, “dos de cada tres saben que son hipertensos y más o menos un diez por ciento son pacientes que están realmente controlados en su enfermedad”.
- A grandes rasgos, a un 50% de todos los hipertensos les subirá la presión cada vez que coman sal y les bajará cuando disminuyan el consumo. Es decir, son sensibles al producto.
- En tiempos pasados, la mayoría del sodio que se consumía provenía directamente del salero. Hoy esto sólo corresponde al 10%, pues la mayor cantidad de este compuesto lo absorbemos desde los alimentos ya elaborados.
- Las personas de la tercera edad son las que más se benefician disminuyendo el consumo de sal, porque su presión arterial le bajará con mayor facilidad que a una persona de edad menor. “Cuando uno va envejeciendo la cantidad de sal que se bota por los riñones es menor y por lo tanto se tiende a retener más en el cuerpo”, explica.
- Actualmente existe “El grupo de la sal”, comisión perteneciente al Ministerio de Salud y que está compuesta, entre otros, por personas del mundo empresarial, representantes de los consumidores y especialistas de la salud, quienes a través de un trabajo conjunto intentan buscar soluciones para frenar el alto consumo de este aliño en nuestro país. |