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Una terapia cuyos resultados son exitosos y a corto plazo
 
Panchakarma: “el diamante del Ayurveda”
Purificar la fisiología, armonizar y restablecer el equilibrio de los principios que gobiernan el ser humano son algunos de los resultados que se pueden obtener del Panchakarma, terapia proveniente del Ayurveda que no sólo funciona para sanar, sino también como prevención de enfermedades.
 
Carla González C.
 

Como una joya, un diamante. Así se denomina al Panchakarma, terapia que tiene la misma edad que el Ayurveda (alrededor de 5 mil años), medicina tradicional de la India y que hoy puede practicarse también en nuestro país con óptimos resultados y cuyos principales objetivos tienen relación directa con lograr un estado de salud elevado en forma casi instantánea.

Ya sea de manera ambulatoria o con paciente interno, el Panchakarma intenta a través de ciertas acciones muy específicas “remover y eliminar la gran cantidad de radicales libres (o toxinas) acumuladas en todos los niveles del organismo – células, órganos, sistemas – incluyendo las áreas mentales y emocionales”.

Así lo explica la médico cirujano, pediatra y especialista en medicina ayurvédica, doctora Susana Urrutia, quien manifiesta que esta terapia tiene mucha relevancia dentro del enfoque ayurvédico, esto “por el breve tiempo que toma en conectar la célula con su inteligencia biológica y producir cambios de balance en la fisiología”. Por lo tanto para ella, más que tratarse de la “joya de la Ayurveda” es más bien “el gran diamante” de esta ciencia de la vida.

Por otro lado, la terapeuta en salud ayurveda del Centro Médico Bioquantum (www.bioquantum.cl), Marta Atuesta, menciona que según este sistema de salud, los seres humanos “somos un microcosmos dentro de este macrocosmos (universo)” y por esa razón estamos hechos de los mismos elementos, es decir, tierra, agua, fuego, aire y éter o espacio.

A partir de lo anterior, señala que el Panchakarma, al igual que cualquier tratamiento proveniente del Ayurveda, procede en una primera instancia a través de un diagnóstico donde se pesquisa “en qué proporciones se encuentran estos elementos en el cuerpo de la persona”, los que debieran estar en equilibrio para que haya salud en ese individuo.

La doctora Urrutia por su parte dice que estos elementos sutiles son los doshas – vata, pitta y kapha - principios metabólicos fundamentales de la medicina ayurvédica que deben mantenerse en balance. Entonces, y según lo afirmado por Marta Atuesta, el Panchakarma “es un tratamiento de desintoxicación y equilibrio de nuestros doshas”, donde se ven beneficiadas todas las dimensiones de nuestro ser, es decir, cuerpo, mente y espíritu.

 
La doctora Susana Urrutia menciona que la realización de dos Panchakarmas al año “reducen la edad biológica en 5años y acelera los cambios necesarios para lograr balance y armonía en la fisiología”. La idea, comenta, es lograr un efecto de antienvejecimiento el que se potenciará (y también mantendrá) con la realización de una segunda o tercera terapia. Todo esto, cuenta “ha sido objeto de estudios científicos en prestigiosas universidades de USA y Europa.
 
Las cinco acciones
 

La doctora especialista en medicina ayurvédica menciona que Panchakarma quiere decir “cinco acciones en la fisiología”, donde la palabra Pancha significa “cinco” y karma “acción”.

Así, explica que estas cinco acciones – Nasya, Basti, Virechana, Vamana y Rakta Moksha – se caracterizan por ser diferentes terapias que pueden aplicarse ya sea por separado como de manera conjunta en un programa Panchakarma (PK). Todo dependerá del estado del paciente, sus desbalances y de la patología que lo aqueje.

De esta manera, la doctora Urrutia explica en líneas generales que estas cinco acciones, “van a reestructurar toda esta dinámica hacia el balance óptimo de los doshas que se encuentran en este terreno cuántico, lugar desde donde dirigen todo nuestro sistema”, manifiesta.

 
     

En este contexto cuenta que cada una de estas acciones tiene características y “misiones” establecidas y por ende, son utilizadas en forma individual y no a través de una receta universal. De allí que enfatiza que es de suma importancia que estos tratamientos – y el Panchakarma en general – “sean realizados por un médico y desarrolladas por terapeutas (formados de acuerdo a la esencia del conocimimeto) que estén siempre supervisados por un profesional especialista en esta medicina”.

Las cinco acciones a las que se refiere la doctora Urrutia son:

Nasya: palabra que significa “administración de fórmulas por las vías nasales”. Es la “puerta de entrada al cerebro” y está destinada a todas las estructuras que están ubicadas desde la clavícula hacia arriba. Especial para personas que padecen de rinitis, sinusitis, insomnio, trastornos de cuerdas vocales y de tiroides, jaquecas, etcétera.

Virechana: terapia laxativa. Especial para personas que poseen desbalances relacionados con el principio que gobierna la parte energética y metabólica (pitta). Así, cuadros angustiosos, depresivos, de irritabilidad, esofagitis, gastritis, reflujo, entre otros, se benefician mucho con este procedimiento.

Basti: terapia que dura como mínimo 5 a 7 días y que consiste en la introducción de fórmulas ayurvédicas por la vía rectal. Es la terapia fundamental en el ayurveda y a partir de ella se puede establecer si la persona necesita otro procedimiento adicional. Se califica como óptima dentro del Panchakarma y produce balance en la dosha vata, líder dentro de la fisiología y por lo tanto cualquier desbalance se va a beneficiar con ella.

Vamana: terapia de vómitos que está destinada a provocar balance en la dosha kapha que es la que gobierna la parte de los fluidos y la osteomuscular. Se realiza con paciente interno.


Rakta Moksha: terapia de sangría, purifica la sangre y por ende, el líquido intersticial e intracelular. También se realiza con pacientes internos.

La especialista manifiesta que todas estas terapias van precedidas de un pre tratamiento, el que tiene como objetivo preparar la fisiología de la persona quien recibirá el Panchakarma. Luego de la terapia, también se dan algunas indicaciones que se deben seguir con el fin de ayudar a que los efectos del procedimiento se mantengan en el tiempo.

 
El tratamiento
 

La terapeuta en salud Ayurveda de Bioquantum comenta que en el caso del Panchakarma que se realiza en forma ambulatoria – y cuya duración es de aproximadamente dos semanas – la idea es trabajar en forma integral con el cuerpo, la mente y el espíritu.

Además, menciona que se trabaja con el sistema nervioso, el que “va a ayudar a equilibrar los demás sistemas” y en relación a los resultados asegura que ocurre una desintoxicación que puede percibirse a través de la piel, del aparato digestivo y también de la mente, ésta última puede observarse gracias a la meditación, otro procedimiento que se utiliza en esta rutina.

 
 
Marta Atuesta menciona que en el caso del Panchakarma que se realiza con la internación de la persona, se efectúan una serie de procedimientos, entre ellos, la oleación interna, donde se bebe ghee (mantequilla clarificada) o se utilizan enemas de aceites medicados y la externa en base a masajes, llamados Abhyanga.
 

Para desglosar entonces el tratamiento del Panchakarma, la terapeuta indica los siguientes pasos:

- Primero se identifica el biotipo constitucional o el dosha y cuál es el desequilibrio que existe en la persona.

- Luego se establece una dieta que dura una semana y que se implanta según lo que se irá a trabajar. A esto se le suman masajes diarios que se realizan sobre la piel y trabajan directamente sobre el sistema nervioso. “La idea es llegar hasta la dermis a través de la frotación y de los distintos movimientos como golpeteos y amasamiento”.

- En la segunda semana se inicia la oleación interna donde se medica según el dosha y el objetivo a trabajar. “Puede utilizarse la mantequilla clarificada o el aceite de linaza, aloe, etcétera”, indica Atuesta. La idea es limpiar el sistema digestivo “desde la lengua hacia dentro”, adicionando además masajes y baños a vapor, éste último llamado terapia Swedana.

En esta misma semana, la alimentación es específica y única. Se trata del kichadi, preparado en base a porotos de soya con arroz lo que se complementará con mucha meditación, yoga en caso de que la persona esté ya adecuada a esta disciplina, movimientos, ejercicios y la intención de  “entregarse” de tal manera en que incluso se imposibilita a la persona a, por ejemplo, trabajar.

“Necesitamos purificar y no se puede lograr esto si la persona está pendiente de otras cosas”, afirma y asegura que “éste es un regalo que se están haciendo y los cambios que se ven al terminar la terapia realmente son increíbles”.

Para la doctora Susana Urrutia, el Panchakarma puede resultar muy beneficioso tanto por sí mismo como terapia complementaria a la medicina alópata. “Hay muchos pacientes que se acercan a esto porque otros tratamientos no les han resultado”, indica y menciona como ejemplo que personas con cáncer y en forma previa a la quimioterapia “lo han recibido, logrando atenuar considerablemente los efectos tóxicos” del procedimiento ligado a este conjunto de enfermedades.

Además, dice que “si alguien se está haciendo una terapia con fármacos convencionales, no habrá ningún problema” en incursionar además en la terapia ayurvédica.

Por otro lado, comenta que no todas las personas pueden someterse a este tratamiento y al respecto sentencia que generalmente se entrega a personas en edades desde los 18 a los 80 años y “siempre y cuando no estén pasando por un proceso agudo como diarrea o fiebre”, explica.

Ambas entrevistadas coinciden en que el Panchakarma a pesar de tener todas estas cualidades, no es una terapia que cure en el primer intento. No obstante, la doctora Urrutia cuenta que existen pacientes que “con cinco días de la terapia Basti, han curado sus jaquecas, síndromes angustiosos, constipación, fatigas crónicas”, entre otras.

Marta Atuesta en tanto indica que como toda la medicina natural “lleva en un principio a sobrecargar todos los síntomas que uno tiene; te afloran, para luego, desde esa profundidad, del destapar, comience la recuperación”.

 

Panchakarma y las estaciones del año
Mientras la doctora especialista en Ayurveda dice que lo óptimo es realizar el Panchakarma antes del comienzo de cualquiera de las estaciones, aunque no sería malo hacerlo en cualquier momento en casos de pacientes con problemas agudos, la terapeuta de Bioquantum señala que son las épocas de primavera y verano las más aconsejables.

Lo anterior lo explica diciendo que como se trabajará en base al calor, el Panchakarma realizado en épocas de más frío obligará a que el lugar en donde se lleve a cabo deba estar a una temperatura específica, produciéndose un shock al salir al exterior y con ello “la paralización del proceso”.

 
Punto Vital Noviembre 2009 ©
 
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