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El ozono ayuda a energizar las células, atenuando las molestias en pacientes con fibromialgia
 
Gases que alivian el dolor
Dolor constante, desgano y una hipersensibilidad que se va agravando con el tiempo son algunas de las características de la fibromialgia, síndrome sistémico cuya etiología aún es desconocida para la medicina tradicional, pero que sí ha podido ser abordada por métodos naturales como la ozonoterapia, los que a través de su tratamiento han podido atenuar el mayor de sus síntomas: el dolor.
 
Carla González C.
 

Los síntomas de la fibromialgia son colocados permanentemente en distintas patologías: depresión, estrés e incluso problemas descritos como “sólo pertenecientes a las mujeres” ha sido una forma para tratar de entender cómo se genera esta enfermedad, que ataca en su mayoría al sexo femenino y cuya causa sigue siendo desconocida.

Para la psicóloga del Centro de Medicina Biológica y Ozonoterapia Medizone, Patricia Rojas Tapia, desde la mirada de aquellas disciplinas llamadas alternativas y que conciben la salud del ser humano como una cuestión holística, “el factor del dolor que manifiesta la fibromialgia sería en relación a los niveles de toxicidad que hay en el cuerpo”, principalmente mediante el gran número de agentes desconocidos que éste recibe desde el exterior y que cuyo contenido no es identificado por el organismo.

La profesional comenta que la acumulación de toxinas en el sistema músculo–esquelético, tiene mucha relevancia en esta patología. El problema se genera tanto a nivel interno (combustión del metabolismo), como a nivel externo y es en este último donde la profesional se detiene para manifestar que son estos agentes tóxicos los que más daño han hecho a los seres humanos, pues la gran cantidad de químicos agregados al sistema nutricional logran que el  organismo – al no reconocerlos - los encapsule naturalmente produciendo una suerte de estrés celular, “un cambio homeostático y de PH donde éste se vuelve más ácido provocando la aparición de muchos virus, bacterias y parásitos que a su vez generan más toxinas, siendo esta acumulación la detonante del dolor”, explica la especialista.

El médico general familiar y director médico de Clínica Bersant, Enrique Bertossi Ferrari, también comparte la idea del origen ignorado de la fibromialgia y agrega que dentro de las posibles fuentes con las que se trabajan actualmente, están los eventos asociados a experiencias fuertes vividas por las personas. “Si uno revisa la historia de los pacientes hay eventos estresantes, factores psicobiológicos involucrados”, pérdidas muy grandes, separaciones, problemas graves, etcétera y cuya repercusión en la parte física sería evidente.

Sería ingenuo pensar entonces, y  en palabras de Bertossi, que sólo con este tratamiento se puede curar la enfermedad de la Fibromialgia y así como no se conoce la causa que la gatilla, como médicos deben estudiar al paciente en su conjunto, revisando su historia biopatográfica y abordando el problema desde una manera integral.

 
Ozonoterapia: una forma de combatir el dolor
 

Para el doctor Bertossi, la ayuda que prestaría entonces la técnica de la ozonoterapia es a través de los metabolitos derivados del ozono que combinados con una mayor cantidad de oxígeno producirán efectos terapéuticos en los pacientes.

“El ozono es un extraordinario modulador del dolor y un muy buen oxigenante de los tejidos”, comenta el doctor Bertossi y agrega que además actúa como un excelente energizante: “la poca vitalidad es uno de los síntomas característicos de la fibromialgia y por lo tanto a través de la ozonoterapia aportas gran cantidad de energía”, afirma.

En palabras del director de Clínica Bersant, cada vez que se administra ozonoterapia, se está aportando una gran cantidad de energía, ya que “para fabricar la molécula de ozono, se necesita mucha de ésta, la que queda contenida en la molécula. Entonces, cuando entra en el cuerpo y se descompone nuevamente en sus elementos esenciales, se libera dentro del organismo, por lo que la sensación de vitalidad es percibida por el paciente desde las primeras sesiones”, comenta.

 
     

Además, la ozonoterapia aportará una mejoría en la circulación y revitalizará los músculos cansados del dolor e inmovilidad sufridos a causa de la fibromialgia. “Los pacientes sufren porque moverse les causa dolor y por eso no realizan actividades. Esto provoca que los músculos se vayan atrofiando”, agrega Bertossi Ferrari.

En cuanto a la forma de administración, Patricia Rojas subraya que la cantidad de este gas que se ocupa con fines medicinales es casi homeopático, es decir, “micro dosis entregadas a través de diferentes técnicas, las que limpian el organismo”. La tarea del ozono es entonces ingresar como tal, hacer las veces de desinfectante y luego convertirse en oxígeno, “quedando asociado a los glóbulos rojos, quienes lo transportan a todo el resto del cuerpo”.

Por otro lado, el doctor Enrique Bertossi cuenta que la forma de administración de esta mezcla de gases se puede realizar de diferentes maneras; a través de la vía sistémica, donde se administra por método endovenoso, mezclado con suero ‘ozonizado’; también por vía local, utilizada en casos donde el dolor está identificado, “si hay zonas muy dolorosas, especialmente áreas musculares, se puede infiltrar ozono con una aguja y el efecto es notable”, aclara; y por último la insuflación rectal.

Rojas Tapia agrega en este último punto que a pesar de lo que se piensa, colocar ozono por vía anal es la manera más efectiva y menos invasiva de administrar el gas. Será mediante una sonda muy delgada, donde las dosis indicadas de ozono ingresarán al organismo y explica que su efectividad radica en que “los niveles de absorción son mucho mayores que en cualquier otra parte del cuerpo, pasando directamente al torrente sanguíneo”, destaca.

En cuanto a la efectividad del tratamiento, el facultativo sostiene que la ozonoterapia funcionará mientras alguno de los factores donde actúe el gas esté y deja claro que los resultados no son remitidos en la totalidad de los pacientes. “En medicina no existen los resultados al 100%, no hay ningún tipo de terapia que responda en todas las personas”, sentencia y asegura que es por esta razón que se vuelve tan importante tener una visión integrativa, ya que de esta forma se manejarán otras herramientas para tratar al porcentaje de pacientes en los que la terapia no dio resultados favorables.

Al respecto, la psicóloga de Medizone menciona que este tratamiento también debe ir acompañado de algunas etapas de desintoxicación, la que contemplan una nutrición balanceada, homeopatía y técnicas naturales como la fitoterapia, las que apoyarán el proceso de recuperación de los pacientes, intentando abordar a la fibromialgia desde el punto de vista de la psicoinmunoendocrinología, abordando de esa forma al ser humano de una manera integral.

Por último, Enrique Bertossi asevera que hay algunas contraindicaciones para someterse a la ozonoterapia y nombra a alteraciones como el hipertiroidismo, problemas de coagulación y fabismo como algunas de las más importantes además del sometimiento a la terapia durante el embarazo.

“El paciente debe pasar antes por un chequeo médico donde se le cuente de qué se trata este tratamiento, la forma en cómo se lleva a cabo y de algunas reacciones pasajeras como hinchazón y en ocasiones un poco de dolor abdominal”, dice y pone énfasis en que esas reacciones no significan que el ozono esté realizando un mal trabajo, de hecho, los efectos adversos graves que se han descrito en la literatura son por mala técnica de administración y de ahí que se torna importante consultar muy bien antes de someterse a esta terapia natural.

 
Punto Vital Julio 2008 ©
 
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