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Pacientes con artrosis obtienen buenos resultados en sesiones de osteopatía
 
Para que la movilidad vuelva al cuerpo
Dolor e hinchazón en las articulaciones y a veces hasta la desfiguración de las mismas, son algunos de los síntomas y consecuencias de la artrosis. Además de los tratamientos conocidos, la osteopatía se presenta como un método natural que ayuda a estos pacientes a restablecer la movilidad que tanto invalida en esta patología.
 
Carla González C.
 

Tener alguna debilidad articular es quizás una de las molestias más desagradables en una persona. Perder cierta movilidad, padecer de dolores que a veces pueden ser invalidantes y por consiguiente no poder llevar una vida normal, son algunos de los problemas a los que se debe enfrentar un paciente con estas características.

Una de estas patologías es la artrosis, la que es definida según la Sociedad Chilena de Reumatología (SOCHIRE) como “una enfermedad originada por la lesión del cartílago articular, ocasionando dolor y en ocasiones la pérdida de su movimiento normal”, convirtiéndose en un reumatismo que afecta directamente a la calidad de vida de las personas, quienes tendrán que cambiar algunos de sus hábitos para convivir con esta alteración durante el resto de su vida.

 

Según la SOCHIRE, la artrosis es una patología reumática frecuente que afecta “en mayor o menor grado a todas las personas por encima de los 55 ó 60 años, pero sólo en una parte de ellos, la enfermedad es lo suficientemente severa para dar síntomas”.

Generalmente afecta a las articulaciones de los dedos de las manos, rodillas, columna y caderas.
 

Si bien aún no se han encontrado soluciones definitivas para la artrosis y por lo tanto no existe tratamiento para su cura definitiva, sí hay ciertos procedimientos que ayudan a frenar la evolución de este reumatismo, aliviar el dolor y mejorar el día a día de los pacientes.

Una de estas prácticas es la osteopatía, medicina manual complementaria no muy conocida en Chile, pero que sin duda puede ayudar a las personas con artrosis a sobrellevar esta enfermedad de manera natural y por supuesto, complementando con los tratamientos alópatas que actualmente se encuentran a disposición.

El kinesiólogo y especialista en osteopatía, Felipe Álvarez Sepúlveda, comienza diciendo que para conocer más acerca de la osteopatía, hay que saber que ésta va más allá del tratamiento de los huesos. “Se divide en osteopatía estructural, que ve huesos, músculos y ligamentos; visceral, que trata órganos, por ejemplo colon irritable o hernias de hiato y la osteopatía craneal o parietal, que se encarga de ver los huesos del cráneo que influyen en el cuerpo, de manera funcional”, describe.

Así, desde un punto de vista más amplio, el kinesiólogo sentencia que la osteopatía “siempre busca restablecer la función, por lo tanto es una terapia encargada de recuperar la movilidad del cuerpo, especialmente de las articulaciones”.

Una de las características que destaca en la osteopatía es la de trabajar bajo los preceptos de la medicina biológica y por ende, tratar a los pacientes de manera holística, “basada en la unidad cuerpo, mente y espíritu”, tomando en cuenta que una alteración puede ser consecuencia de otras y que no siempre encontrarán su origen en el problema por el cual se consulta.

Para ejemplificar esto, Felipe Álvarez dice que “una artrosis de columna, perfectamente puede provenir de una pérdida de alineación desde la base inferior (desde los pies), pasando por las rodillas, hasta la pelvis y que luego afectará en las cargas que se realicen a nivel de la columna”.

De esta manera, define que lo que busca la osteopatía es “ir más allá del síntoma”, detectando el segmento donde la movilidad se encuentra restringida para que ésta no se compense con una “hipermovilidad a distancia” en otra parte del cuerpo, lo que podría ocasionar, por ejemplo, una hernia.

 
Osteopatía en artrosis: buenos resultados
 

La hipermovilidad a distancia, según las palabras del especialista, se da con mayor frecuencia en casos de artrosis, donde “hay abuso de movimiento en un segmento o alteraciones previas de alineación en alguna zona específica”, que luego repercutirán en otros sectores, produciéndose la lesión.

De este modo será a través de pruebas físicas y manuales (la osteopatía no trabaja con fármacos, pero sí se complementa en el trabajo de la medicina alópata), donde se apoye al paciente para, en el caso de la artrosis, permitirle una mayor movilidad de las articulaciones. “En estos pacientes no vas a lograr la regeneración del cartílago, pero sí es posible evitar los síntomas, evitar la progresión y mejorar la calidad de vida de la persona”.

 
     

El kinesiólogo Felipe Álvarez asegura que los movimientos que se suelen mostrar en osteopatía, “no tienen nada de bruscos si son hechos por un especialista, de hecho son muy rápidos, pero cortos. A esto se le llama HVLA, high velocity, low amplitude (alta velocidad, baja amplitud).

 

En relación a la forma de trabajar en osteopatía, el kinesiólogo cuenta que hay muchas modalidades de ejercicios y no sólo los que se acostumbran a mostrar y que tienen que ver con una suerte de acomodamiento de huesos. Al respecto, Álvarez dice que en efecto existen estos movimientos que sirven para alinear segmentos, pero que a su vez están también los llamados “métodos blandos, en los cuales se trabaja con la fisiología muscular a través de compresiones, donde se le pide a la persona que mueva - por ejemplo – la cabeza. Todo dependerá del problema y del tipo de paciente”, asegura.

Para el especialista en osteopatía, los pacientes con artrosis son “complicados”, pues existen múltiples razones por las cuales puede darse este tipo de reumatismo. Así, afirma que entre los factores que generan esta alteración están:

- La edad, aunque no es un indicador que 100% indique el padecimiento de la patología.
- Factor hereditario, donde menciona que se ha visto casos de familias que repiten el trastorno.
- Actividad laboral, acciones repetitivas y mal realizadas.
- Mala postura, condicionada por la caída dispar de las líneas de fuerza con que cae el cuerpo.

Mencionado esto, el profesional destaca que la forma de tratar a estos pacientes es multidisciplinaria, donde se debe – entre otros – educar nutricionalmente (por ejemplo a las personas obesas quienes deben estar en constante chequeo médico), enseñarles el concepto de ergonomía en el ámbito laboral y mostrarles la forma en que deben alinear la postura para que así se logre un resultado duradero.

En cuanto a la forma de intervención de la osteopatía, Felipe Álvarez insiste en que la función principal es “devolver la movilidad a los tejidos que lo requieren para así evitar la hipermovilidad a distancia”.Para llevarlo a la práctica, el especialista explica que en una primera instancia se evalúa al paciente y se comienza con ejercicios de estabilización – estos para controlar la atrofia muscular por inmovilidad – y así crear “un nuevo hábito de vida”. De esta manera, los ejercicios se basan en estiramientos constantes y ciertas manipulaciones que ayuden a “devolver la movilidad para el alivio”.

En esta línea, sentencia que el hecho de que los huesos suenen en una de estas manipulaciones, no significa el éxito del trabajo osteopático. Lo que se busca es restablecer la autoestructura, pero advierte que el objetivo no se cumple mediante ejercicios mecánicos, sino que trabajando “todo un sistema muscular, ligamentoso  y del control motor en general, de modo que el propio cuerpo sienta sus propios estímulos”.

 
Punto Vital Febrero 2009 ©
 
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