Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ SALUD

 
 
Los metales usados en las amalgamas y coronas son tóxicos e impiden el trayecto de la energía
 
La boca: un centro energético de alta potencia
Para la odontología energética los dientes no son sólo piezas que deben repararse, sino que se tratarían de material que contiene energía y mucha información. Es por eso que tratarlos de manera natural y no invasiva es primordial, esto pues además se sostiene que todo lo que ocurre en la boca, repercute en el cuerpo.
 
Carla González C.
 

Al parecer, la medicina moderna poco ha pensado en la repercusión que puede tener en el cuerpo de una persona, la utilización de algunos materiales que si bien se han incorporado en los tratamientos para ayudar en la recuperación, tienen grandes efectos secundarios que aunque parecieran imperceptibles, causan gran daño.

Concebir el cuerpo humano como una unidad indivisible y como un sistema por donde recorre energía, es uno de los pensamientos que posee la odontología energética, terapia que tiene como objetivo “tomar al paciente como un todo, devolviendo armonía, función y en particular solucionar en forma integral las dolencias dentales presentes y estudiar su posible repercusión en el organismo”.

Así lo menciona el especialista en endodoncia, el dentista Jaime Reyes Cabrera, quien cuenta que a pesar de que en este tipo de odontología los materiales y las formas de proceder son muy similares a los del trabajo dental convencional, la filosofía de trabajo es diferente, ya que se piensa que todo lo que se hace en la boca tendrá de alguna u otra manera, una consecuencia en el cuerpo.

Tomando en cuenta esta aseveración, menciona que en la odontología convencional la mayoría de los dentistas sólo se centra en el trabajo sobre el diente, protocolo que se rompe con la odontología energética, pues ahí será el paciente en su totalidad – y no sólo la pieza dental – el que se analizará de la manera más general posible.

 
Algunas de las consideraciones de la odontología energética son la potenciación de la predisposición del paciente para el tratamiento, proporcionarle un ambiente de bienestar, utilización exclusiva de productos vegetales y de un número reducido de materiales testados, el no uso de amalgamas, estabilización energética del paciente antes y durante el tratamiento, entre otros.
 

Para el dentista, una de las terapias que se une a este tipo de odontología es la acupuntura, disciplina que más se ajusta a este tratamiento. “Hay que pensar que el cuerpo está recorrido por canales de energía - los meridianos - y que en ese sentido la boca y la cabeza en general, son centros energéticos de alta potencia por donde se cruzan muchos de ellos. Entonces no es trivial lo que uno pueda hacer en los dientes”, cuenta.

 
Un espejo del cuerpo
 

Según cuenta el experto en endodoncia, y refiriéndose especialmente a la medicina china, “la lengua es una parte súper importante en el diagnóstico de deficiencias y problemas en distintos órganos. A través de la lengua uno puede ver si el paciente está estresado, si es hipertenso, si tiene problemas en el riñón”, etcétera.

No sólo la lengua juega un papel importante dentro del diagnóstico de la odontología energética, sino que también y tal como lo manifiesta el especialista, cada una de las piezas dentales, las caries, la pérdida del esmalte dentario y la erosión que ocurre en los dientes, entre otros, tienen un significado reflejo en el organismo de las personas.

En el caso de una caries, afirma que puede ocurrir porque “el paciente tiene mala higiene, porque hubo un desgaste en el esmalte o porque tiene un problema de nutrición, en donde consume exageradamente productos azucarados”, dice.

Por otro lado sentencia que desde la visión energética, “el esmalte dentario está conectado con el pulmón como órgano” y cuya energía estaría en contacto directo con las defensas.

Aún cuando es difícil entregar un diagnóstico a nivel integral con sólo una caries, menciona que “un patrón de ellas que a veces ocurre por ejemplo en las raíces de los dientes, puede indicar un problema de tensión excesiva en estas piezas; ese segmento tiene que ver con el riñón y éste a su vez con la esencia de la persona, con su energía vital”, indica.

Entonces, la mordida traumática que llevaría a la erosión de los dientes podría tener un gran componente emocional, el que llevaría por consecuencia al bruxismo como expresión corporal de este problema. “Con la conversación que se tiene con el paciente se pueden encontrar otros diagnósticos distintos a la restauración del diente y así se puede ir hacia atrás y tratar a través de la acupuntura otras cosas, como conseguir que cambie su estilo de vida”, asevera.

Otras piezas dentales y partes de la boca que se asocian directamente con el cuerpo son las encías y la boca en general cuando desde ella surgen aftas que antiguamente se relacionaban con el llamado “calor al estómago”. Al respecto, el dentista menciona que “precisamente las encías tienen que ver con este órgano y que estas úlceras corresponden a un exceso de calor en esa zona”.

En esta misma línea, dice que para los chinos “los dientes son una derivación de los huesos, la punta de la lengua se asocia con el corazón y su parte lateral con el hígado y el baso”, entre otros y sería ahí entonces donde se pueden hacer los diagnósticos tanto de tipo dental como del cuerpo en general.

 
Odontología que contamina
 

Mientras la gran mayoría de las personas tiene en sus dientes la mayor cantidad de metal que pueda tener el cuerpo completo, la odontología energética procura no utilizar este material en el desarrollo de su trabajo, esto por el alto nivel de contaminación al que se someten los pacientes, el que incluso puede llevar a la intoxicación y la aparición de reacciones alérgicas.

Al respecto, el dentista Jaime Reyes dice que todas sustancias tales como el mercurio utilizado en las amalgamas y el níquel y cromo de las coronas finalmente, “interfieren en el trayecto normal de la energía”, produciendo un notorio desequilibrio en el organismo.

 
     
En ese sentido, la amalgama -  material de restauración odontológica – es una de las más utilizadas. Compuesta por la aleación de metales como el mercurio, cobre, estaño, plata y zinc, siendo el mercurio “un veneno”, tal como lo menciona el especialista quien además indica que con este metal “las células mueren y la inhalación de grandes concentraciones de sus gases provocan alteraciones a nivel del sistema nervioso central”.
 
En relación a la intoxicación por amalgamas, el odontólogo bio – energético del centro de salud natural Vittalys, Cristian Pohl, dice que estas partículas de metal, “tienen especial afinidad con ciertos tejidos como el de los riñones, hígado, sistema nervioso central y piel, de los cuales se desprenden la mayor parte de los signos y síntomas que los pacientes refieren como las cefaleas, falta de concentración, alergias, disturbios de sueño, nerviosismo extremo”, entre otros. Fuente: Vittalys.
 

En cuanto a las coronas, el dentista dice que “hay grandes restauraciones donde al diente le falta un gran pedazo que se hacen con coronas de níquel y cromo”, donde el primero resulta un producto “que causa gran cantidad de alergias en un gran porcentaje de pacientes”, dice.

Por otro lado, cuenta que las bases metálicas de las prótesis removibles son de cromo/ cobalto, donde una de las valencias de este último es radiactiva. Aquí, sentencia, puede haber una transformación en donde al cromo se le agregue vanadio, elemento un poco más inerte y que tampoco incurren en un mayor costo.

En ese caso, la odontología energética utiliza otros elementos que aunque son reconocidos como menos tradicionales, aportan mucho más en la salud de los pacientes. Estos son los “composite”, “material orgánico, un sílice bastante parecido al esmalte dentario” y un cemento llamado vidrio ionómero, “que reemplaza en forma perfecta a la dentina que rodea al nervio del diente”, comenta.

Además se encuentra la manipulación de una menor cantidad de anestesia, producto que también tiene entre sus componentes elementos que en el caso de la anestesia al 2% entrega una mayor cantidad de epinefrina o adrenalina, lo que produce taquicardia y descompensación en pacientes susceptibles como aquellos afectados por enfermedades como la hipertensión.

En ese sentido, menciona que la acupuntura y también la auriculoterapia funcionan muy bien en el control de la ansiedad y la tensión del paciente. Incluso, afirma que no es necesario el uso de anestesia – tampoco de analgésicos ni antibióticos - cuando se utilizan estas terapias complementarias en puntos específicos donde es el mismo paciente quien potencia estas mismas propiedades.

 
Punto Vital Julio 2010 ©