Para los más escépticos quizás resulte difícil comprender cómo un alimento pueda servir de ayuda para una terapia psicológica. Para descubrir esta relación, la profesional destaca que la maca tiene entre otros, proteínas, vitaminas, carbohidratos, lípidos, minerales, nueve aminoácidos, todos, nutrientes que entregan vigor, fortaleza, energía mental, física, etcétera.
Relacionándolo con el padecimiento de dificultades emocionales, Naranjo dice que “cuando una persona está en un estado depresivo, de angustia o cualquier otro momento difícil desde el punto de vista psicológico, la energía baja mucho y complementar una terapia con un producto que puede consumirse día a día es un plus”, certifica.
De esta forma, el ejercicio clínico se planteará a la par de un alimento que debido a sus cualidades permite que mejore la disposición personal de salir delante con una nueva actitud de vida, tanto para asumir cada sesión con el profesional, como para plantearse frente a la cotidianeidad.
En cuanto al consumo de la maca, Alejandra Naranjo menciona que hay diferentes formas de comerla, entre otras, como harina, asada y mezclándola con yogur. Según la experiencia de la especialista, la dosis que se indica a los pacientes es de una cucharadita en la mañana y otra en la tarde (en el caso de la harina), la que puede ser diluida en jugo, agua, leche, etcétera.
Además de este complemento nutricional, la psicóloga recomienda otros alimentos que también aportan en el desarrollo terapéutico: el consumo de pescado en forma regular, pues “el omega 3 ayuda en los procesos depresivos” y los frutos secos son algunos de ellos.
En esta línea, la profesional dice que muchas de las dificultades emocionales son generadas por una mala nutrición y que de allí nace la importancia de alimentarse bien. “A veces hay personas que por estar alimentándose mal, empiezan a generar enfermedades físicas que luego terminan siendo trastornos psicológicos. Esto es un todo - integridad cuerpo y mente - y no podemos pensar a un ser con tristeza separado de su cuerpo resistiendo por ejemplo su espalda”, clarifica. |