Como una terapia maravillosa y visionaria. Así califican al método creado por Sebastián Kneipp, quien en la Alemania del siglo XIX elaboró esta especialidad para el tratamiento de diversos síntomas en base a la utilización de algunos elementos que en su conjunto son capaces de ser un buen complemento para la recuperación de enfermedades.
Para una mayor “organización”, la funcionalidad que la terapia Kneipp entrega al ser humano fue establecida a partir de columnas, estructuras que por separado comprenden los diferentes ámbitos terapéuticos a los cuales está destinado este método para obtener “el máximo beneficio en la salud personal”.
De esta forma – y según la teoría – las columnas fijadas para tal efecto son cinco y la idea es utilizarlas en su conjunto para un mejor resultado. Así, Kneipp acoge en su método a la hidroterapia, fitoterapia, alimentación, movimiento físico y orden y armonía, todas unidades pertenecientes al conjunto de la recuperación del organismo.
Elizabeth Molina González es médico de la Universidad de Chile y la única representante en Latinoamérica de la Sociedad Internacional Científica de Médicos Kneipp. A partir
de sus conocimientos, la doctora cuenta para Punto Vital que esta terapia llegó a Chile entre los años 1915 y 1920 y que fue traída por los alemanes quienes se asentaron por esos años en el sur de nuestro país.
A pesar de llevar varias décadas en estas tierras, este método terapéutico no es aún muy conocido, “no así como en Alemania donde incluso está aceptado dentro de los planes de salud oficiales del país”, afirma Molina. Sin embargo, destaca que de a poco el interés por esta terapia ha ido llamando la atención de más personas, a las cuales se les recomienda seguir este modelo en forma permanente y no sólo cuando se le requiera.
Elizabeth Molina comenta que las características principales que se pueden destacar de cada columna son:
Hidroterapia: “uso externo del agua, tratamientos que se pueden realizar en centros termales, clínicas especializadas y también en el hogar”. Dentro de esta columna se pueden encontrar acciones como los baños de pie, brazos, muslos. Cada uno de ellos tiene una misión específica entre las que se encuentran la liberación del estrés, lograr un sueño conciliador, control de presión alta, várices, celulitis, entre otras.
Fitoterapia: el uso de las plantas medicinales también trae consigo un tratamiento beneficioso en el combate de ciertas patologías. Aquí, la doctora Molina ejemplifica diciendo que tomar por la tarde una taza de té de melissa, ayudará a mantener la calma frente a situaciones de nerviosismo o de fuerte angustia.
Alimentación: la representante de médicos Kneipp en Latinoamérica afirma que consumir alimentos en su estado natural y en su justa medida, lograrán un ajuste en la nutrición y resalta que las medidas en la ingesta variarán dependiendo de las necesidades de cada persona y de la hora del día. No por nada la frase que acompaña a esta terapia es: “en la mañana hay que comer como un rey, en el día como un emperador, y en la noche como un mendigo”.
Movimiento físico: en esta columna, la doctora separa en dos el tipo de movimiento físico que puede realizarse. Así, menciona el movimiento activo y el pasivo, donde el primero lo constituyen actividades como las caminatas o la gimnasia y el segundo, las acciones menos energéticas como los masajes terapéuticos.
Orden y armonía: este tópico tiene que ver con la buena relación que puede establecerse tanto con los demás como con uno mismo. |