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El médico se encuentra en nuestro país dictando una clase de biomagnetismo
 
Isaac Goiz: “Al principio todo fue rechazo, burlas y escepticismo”
Durante esta semana, el médico mexicano creador del biomagnetismo se encuentra en nuestro país dictando un curso relacionado con esta terapia en la Ciudad Jardín de Viña del Mar. Días antes de su llegada conversamos con él acerca de su descubrimiento, de los avances en el tratamiento y de cómo es su visión con respecto al trabajo con imanes en Chile.
 
Carla González C.
 

El biomagnetismo es una de las terapias complementarias que a través de la contribución de la energía de los imanes, puede restablecer el equilibrio de una persona, posibilitando así la recuperación de muchas patologías relacionadas con la invasión de parásitos, hongos, bacterias y virus en nuestro organismo.

Esta terapia complementaria fue creada por el doctor Isaac Goiz Durán (1988), médico fisioterapeuta mexicano, quien a través de su investigación acerca de la reestructuración del equilibrio energético mediante la utilización de imanes, comprobó que colocando estos aparatos en determinados puntos del cuerpo, se puede lograr una corrección en la alteración del organismo.

Para conocer un poco más acerca de este especialista y de los avances que ha trabajado durante los veinte años de existencia que tiene esta terapia natural, Punto Vital conversó con el doctor Goiz, quien desde México accedió a una entrevista con nosotros para contarnos de estos y otros temas.

¿Cómo surgió su acercamiento a los imanes?
Soy fisioterapeuta y fui profesor de varias materias en la Escuela de Fisioterapia del Hospital Inglés, una de ellas fue la electroterapia.
En 1988 acudí a un seminario dictado por el doctor Richard Broeringmeyer – quien posee una teoría unipolar – y en donde se expresó la posibilidad de detectar distorsiones del pH (potencial de hidrógeno).
Ese mismo año descubrí que los fenómenos bioenergéticos son bipolares (teoría del par biomagnético) y que los dos polos que soportan a cada patógeno o disfunción glandular tienen resonancia vibracional y energética. Además, los campos magnéticos inducen los hidrogeniones contra los radicales oxidrilos o radicales negativos para neutralizar las cargas.

¿Recuerda cuáles fueron las reacciones iniciales de la gente con respecto al biomagnetismo?
Las reacciones pueden proceder de la familia, de los doctores, sociedades médicas y de las autoridades sanitarias. Al principio todas fueron de rechazo, burla, escepticismo sistemático, crítica negativa y amenaza. Sólo los pacientes que reportaban curaciones o mejorías sustanciales me estimularon para seguir investigando y completando el procedimiento.

 
“El par biomagnético supone la comunicación con la sabiduría corporal para determinar, a través de un diálogo binario (extensión – contracción) entre terapeuta y células corporales, la región biomagnética que se encuentre en estado disfuncional y que ha sido invadida por elementos patógenos” (información extraída de la página web del doctor Goiz).
 

De esta manera, el doctor Isaac Goiz continuó sus estudios con respecto a los beneficios que puede traer el biomagnetismo a la salud de las personas y hoy, a 20 años de su nacimiento, afirma que la evolución de la técnica es sustancial y donde cada vez más personas se interesan por conocerla no sólo como pacientes, sino que también como potenciales terapeutas.

¿Cómo ve el desarrollo de esta terapia en estas dos décadas?
La evolución del procedimiento ha sido espectacular. Noventa y cuatro cursos de primer nivel más de 6.300 terapeutas acreditados y más de cinco millones de pacientes tratados. En particular, tengo más de 250 mil pacientes a los cuales he atendido.

¿Y en cuanto a los avances que ha tenido el biomagnetismo durante este tiempo?
El primero de los avances – y el más importante de todos en 1988 – es el descubrimiento del par biomagnético. A lo largo de estos 20 años de investigación, se han descubierto más de 200 pares, cada uno identificando una patología en específico.
En 2002, la Universidad Nacional de Loja (Ecuador), incluye el tema del biomagnetismo en la maestría de Salud Pública y otorga el aval académico para la edición de “El fenómeno tumoral”, revista perteneciente a esta casa de estudios.
Durante el año 2004, la Universidad de Chapingo (México), acepta el diplomado en biomagnetismo médico y publica “El par biomagnético”, “El fenómeno tumoral” y “El Sida es curable”, además de ocho volúmenes de tesis con más de 400 trabajos médicos.

 
Goiz y su visión de los imanes en Chile
 

El doctor Isaac Goiz sostiene que el agradecimiento que recibe por parte de la gran cantidad de pacientes que se manifiestan agradecidos debido a la labor del especialista para curar o mejorar su calidad de vida, “es el único estímulo para seguir insistiendo en mi afán por difundir mi procedimiento que ha sido acreditado” por las universidades antes mencionadas.

Por otro lado, reconoce que el biomagnetismo aún es muy joven para compararse con técnicas milenarias como la acupuntura y es por eso que es claro en mencionar que es de suma importancia tratarlas a cada una por separado, aunque no por eso se va a limitar la posibilidad de complementarlas unas con otras.

 
     

¿En qué situación se encuentra actualmente el biomagnetismo con respecto a otras terapias complementarias?
No se puede comparar con otras terapias alternativas porque apenas llevamos 20 años de desarrollo. Sin embargo, a la fecha existen 6 mil 500 terapeutas médicos o técnicos entrenados en la mayor parte de Europa y América.

El procedimiento con imanes y los demás, son terapias complementarias, alternativas o integrativas y serán toleradas mientras no provoquen iatrogenia – invasión a tejidos internos del cuerpo – y el biomagnetismo en ese sentido no inyecta medicamentos y no extrae tejidos, sino sencillamente equilibra el pH corporal.

 
El médico azteca sentencia que este procedimiento “es curativo, no paliativo; es universal y puede curar un catarro al igual que un cáncer. No tiene costo formal ni requiere de equipos o sustancias caras. El imán no cura, pero corrige el pH, en el que en su estado neutro no puede haber patología”, manifiesta.
 

En Chile, las terapias complementarias son cada vez más conocidas. Sin embargo, sigue existiendo cierto resquemor por parte de algunos que opinan que estos tratamientos no son efectivos y que al clasificarlos de “poco serios”, pueden ser realizados por cualquier persona. ¿Cómo es la situación en México con respecto a la opinión colectiva y al desarrollo de nuevos profesionales en el área?
En México tenemos una sociedad muy abierta a todo tipo de terapias, de hecho, nuestra cultura sigue utilizando la medicina indígena y podría decirse que el uso de terapias alternativas ha tenido un buen desarrollo. Ahora, el biomagnetismo está empezando a ganar respeto, peso y difusión, aunque esto no es tan notorio como en Chile, debido a la masa poblacional.

Lo que sí podría decir es que existen dos grupos, uno a favor y otro en contra y que ambos se encuentran equilibrados. Mucha gente no cree en esto y me parece bien, pues yo tampoco creía en un principio cuando traté a mi primer paciente con VIH, por lo tanto cada uno cree de acuerdo a su propia experiencia. Es difícil no creer cuando se es consciente de una curación con biomagnetismo. Es un milagro científico.

 

“No me crean a mí, experiméntenlo
Con respecto al curso que el doctor Goiz imparte durante esta semana en Viña del Mar, comenta que “es igual a otros 95 que ya se han dictado en España, Italia, Alemania, México, Ecuador y Perú” y que consiste básicamente en la utilización de 50 horas de teoría y práctica.

Por otro lado comenta que su próximo anhelo es poder dictar gratuitamente un curso  en la ciudad de Temuco, pero esta vez, especialmente dedicado a los indígenas mapuches.
 
Punto Vital Agosto 2009 ©
 
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