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Chile se posiciona en el tercer lugar de los países más fumadores de Latinoamérica
 
Deja de fumar ¡ahora!
El Atlas del Tabaco – publicación elaborada por la Fundación Mundial del Pulmón en colaboración con la Sociedad Americana contra el Cáncer – ubicó a nuestro país como el tercero de Latinoamérica en cuanto a consumo de tabaco per cápita se refiere. Sin duda una lamentable noticia.
 
Carla González C.
 

Los chilenos siempre queremos estar en los primeros lugares, ya sea batiendo records o logrando hazañas que nos generen reconocimiento internacional: que nuestra canción nacional es la segunda más bella después de la Marsellesa, que somos los “jaguares de Latinoamérica” o que podemos ser capaces de tener el chaleco más grande, la parrillada más larga o el mural de graffiti más extenso del mundo, son algunos ejemplos.

Sin embargo, nadie se ha detenido a pensar en otros rankings que posicionan a Chile dentro de los primeros lugares, pero que por nada son algo que debiera enorgullecernos. La obesidad infantil y el consumo de cigarrillos son algunos de ellos y con respecto al segundo, Punto Vital le cuenta acerca de lo negativo que es continuar con esta adicción.  

Pregunta para quienes fuman: ¿cuántos cigarrillos enciende al día?, ¿cajetillas quizás?, ¿ha sentido en estos últimos años molestias como una inquietante tos o tal vez cansancio extremo, el que no le permite realizar las mismas actividades físicas que antes?, ¿siente que su piel demuestra más años de los que tiene?

Aquellas interrogantes debieran hacérselas todos quienes fuman, después de todo, el cigarrillo no es precisamente el amigo ideal que las personas debiéramos tener y aunque para algunos es signo de compañía, introspección o relajo, lo cierto es que produce mucho daño e incluso la muerte. Así de claro.

A lo anterior se suma la noticia publicada a fines del año pasado en la que se informó que el Atlas del Tabaco elaboró un ranking en donde Chile apareció ocupando el tercer lugar de la lista en el consumo anual per cápita de tabaco en América Latina. Lo anteceden Paraguay y Argentina.

El médico especialista en enfermedades respiratorias y director de la clínica para dejar de fumar, doctor Sergio Bello, afirma que aunque estas cifras se hayan conocido recién, no se trata de una noticia novedosa, pues “Chile tiene el triste privilegio de ser hace ya años y no sólo ahora uno de los países con más fumadores del mundo”, dice.

 
En el ranking publicado por el Atlas del Tabaco, Chile aparece en tercer lugar con un consumo per cápita de 909 cigarrillos anuales. El segundo lugar lo ocupa Paraguay  (968 cigarrillos) y el primero, Argentina (1.014 cigarrillos).
 

A lo anterior, menciona que además se suma el hecho de que entre quienes se ubican como los más fumadores están los jóvenes. Para el médico este indicador es más preocupante aún, pues como indica, ya es de conocimiento público el hecho de que en aquellos países en donde los muchachos fuman en demasía, será signo de una población adulta también enferma.


Otro de los indicadores en relación al tabaquismo – problema que el doctor Bello define como enfermedad crónica adictiva y no un hábito o un vicio – está descrito que son las mujeres chilenas (y entre los jóvenes, también el género femenino lleva la delantera), las que fuman más, casi a la par que los varones.

 
¿Hace cuánto que fuma?
 

Frases como “si a mí no me va a pasar” o “da lo mismo, total, de algo hay que morirse”, son frecuentes entre algunos porfiados que por más que se les disuada acerca de lo negativo que es fumar y se les muestre las imágenes más fuertes de las consecuencias del tabaco, seguirán encendiendo uno que otro cigarrillo.

A ellos les contamos que en un comienzo – quizás – no vean ningún tipo de daño en su organismo, pero después (incluso pueden pasar años) de haberlo dejado podrán verse las consecuencias. La peligrosidad obviamente irá acrecentándose con el número de cigarrillos fumados al día y los años que lleva con esta enfermedad.

 
     

Al respecto, el doctor Sergio Bello dice que en nuestro país, el promedio de edad en que las personas se están iniciando en el tabaquismo es de 15 años. “Eso es sólo un promedio, significa que hay niños aún más jóvenes de 11 ó 12 años que ya están fumando y desde el punto de vista pediátrico se dice que un médico debiera empezar a preguntar por tabaco a los 9 años, ya que es posible que algunos niños ya estén fumando a esa edad”, señala.

Por esta razón, quizás la más impactante, es que el especialista enfatiza en que se hacen aún más importantes los llamados de alerta y dar a conocer a la población acerca del daño que causa fumar.

 
Fumadores activos y pasivos sufren igual
 

El especialista en enfermedades respiratorias manifiesta que será tanto en las personas fumadoras como en las que no lo son (llamados fumadores pasivos) que los perjuicios pueden hacerse notar tarde o temprano.

En los que sí fuman, el doctor Bello menciona que existen deterioros en:
Área cardiovascular: cardiopatía coronaria (infartos al corazón), accidentes vasculares, aneurismas de la aorta abdominal y enfermedad arterial oclusiva de las extremidades inferiores. Éstas constituyen más del 60% de los problemas que produce el tabaco.

Diversos tipos de cáncer, algunos de ellos el de pulmón, laringe, bucal, esófago, estómago, páncreas, riñones, vejiga, cérvico uterino, entre otros, los que representan el 20% de los problemas del fumador.

Área respiratoria: aquí, la enfermedad más importante es la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), también conocida como enfisema pulmonar.

 
Además de las enfermedades ya mencionadas, el médico dice que existen otras que aunque más aisladas, también son de gran importancia. Una de ellas son las cataratas, donde el 20% de ellas son causadas por el tabaco. Los síntomas de estas enfermedades pueden verse a los 15 ó 20 años de adicción.
 

Por otro lado, los que no fuman, pero que se mantienen en constante contacto con quienes sí lo hacen, tienen también la posibilidad de contraer enfermedades asociadas (incluso pueden fallecer de cáncer a los pulmones sin haber fumado ni una sola vez en su vida).

“Los más perjudicados son los niños pequeños”, indica el especialista y añade que en ellos es posible encontrar problemas como el síndrome de muerte súbita infantil, otitis, bronquitis, bronconeumonia, aumento en la prevalencia y complicaciones del asma, etcétera.

 
Aún queda trabajo
 

En el país existe una ley antitabaco, la que fue promulgada bajo el gobierno de Michelle Bachelet en el año 2006 y que tiene como objetivo controlar “la venta y consumo de tabaco en todas sus formas”.

De esta manera, temas como la venta de cigarrillos en sectores donde hay colegios, la separación de los ambientes públicos en zonas de “fumadores” y “no fumadores” y la prohibición de la publicidad del tabaco son algunos de los puntos que se tocan en esta ley, la que de a poco se ha ido ganando el espacio que le corresponde en la población nacional.

En la práctica, a esta ley le faltan aún algunas modificaciones, manifiesta el médico, quien menciona haber sido uno de los profesionales participantes del proceso de confección de ésta. Una de esas reformas, dice, es aquella que habla de los espacios en donde se puede fumar, donde sentencia que “los ambientes libres de humo de tabaco deberían ser en un 100%” y no el establecimiento de ambientes compartidos.

 
     

En esta misma línea, asegura que “la evidencia en estos tres años de ley, ha demostrado que no ha sido tan útil, porque claro, hay ambientes separados, pero ¿qué pasa con los mozos que atienen las mesas de los fumadores?”, cuestiona.

 
Es necesario recordar que el cigarrillo tiene más de 4 mil sustancias tóxicas, donde las más importantes son la nicotina (que produce la adicción), alquitrán (que posee más de 5 mil productos carcinogénicos) y monóxido de carbono (gas de combustión igual al que botan los tubos de escape de los automóviles).
 

“Lo ideal es que no se fume nada, porque a partir de un cigarro para arriba, la evidencia dice que ya hay un daño”, menciona el doctor Bello y agrega que en vez de mencionar una vez más las consecuencias negativas de fumar, ¿por qué no trabajar sobre los beneficios de no hacerlo?

De esta manera, el especialista enumera algunos de los efectos positivos de dejar atrás al cigarro diciendo que entre ellos están la mejora de la capacidad aeróbica, del aliento y el aspecto de la piel. Además dice que en muchos mejora la capacidad de estar con otros y en este caso destaca a aquellos adultos que no pueden estar con sus hijos chicos o nietos porque simplemente no se les permite fumar en su presencia.

Todos estos y varios beneficios más puede encontrarlos apagando ese último cigarro. ¡Ojo!, el médico considera a muchos de ellos como cambios inmediatos. Sólo basta tomar la decisión.

 
Punto Vital Febrero 2010 ©
 
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