Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ SALUD

 
 
La esclerosis múltiple afecta en su mayoría a los jóvenes
 
Una enfermedad para siempre
Padecer de Esclerosis Múltiple hace que los pacientes se llenen de dudas, miedos y preguntas, pues esta enfermedad - que hoy ya es un poco más conocida - causa una serie de síntomas que merman la calidad de vida de estas personas quienes muchas veces pasan años intentando encontrar una respuesta a esta extraña patología.
 
Carla González C.
 

Cuando una persona está sana y no presenta mayores complicaciones para desarrollar su vida en forma normal, pocas veces se pregunta por cómo funciona su organismo y de cómo a veces estas funciones pueden fallar de maneras tan “extrañas” que ni la medicina puede en ocasiones explicar.

En este caso, las enfermedades autoinmunes son quizás las más curiosas, pues es el mismo sistema inmunológico – el que se supone debiera siempre protegernos - quien ataca al propio organismo, causando en las personas muchos problemas no sólo a nivel de salud física, sino también un alto estrés y angustia por lo desconocido.

Una de esas enfermedades es la Esclerosis Múltiple (EM), enfermedad crónica que ataca en su mayoría a las mujeres y que aparece en personas jóvenes de edades entre los 20 y los 40 años. Sus síntomas pueden ser variados y lo que al parecer siempre confunde a quienes la padecen son sus primeros indicios, los que deben ser corroborados con exámenes médicos específicos.

Para conocer más acerca de esta enfermedad, la neuróloga de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), doctora Claudia Cárcamo cuenta que la EM “es una enfermedad, una alteración del sistema inmune en el que comienza a atacar el sistema nervioso central, específicamente la mielina, vaina que envuelve los nervios y favorece la conducción nerviosa”.

Entonces, para que se dé la Esclerosis Múltiple, dice, “de alguna manera, el sistema inmune reconoce esta mielina como algo ajeno y la destruye, provocando inflamación. Ésa sería la teoría de cómo se produce esta enfermedad”, menciona.

 
Con respecto a las causas por las cuales se produciría la EM, la doctora Cárcamo dice que “se desconocen”, pero sí afirma que como en otras patologías de este tipo “existen factores genéticos” que se pueden apreciar en países nórdicos, donde hay mayor prevalencia de esta patología. También, expresa, habría factores ambientales comprometidos.
 

En relación a la posibilidad de que síndromes como el estrés produjeran esta enfermedad, la neuróloga menciona que a pesar de que muchas veces en las consultas médicas se ve que los pacientes que atraviesan por estos cuadros de alta tensión presentan nuevos brotes de EM, no hay nada que compruebe que esto sea una de las causas de su origen.

Según sus palabras, “es muy difícil encontrar una causa específica en este tipo de enfermedades, porque la verdad es que se trata de padecimientos súper complicados. El sistema inmune es complejo y el sistema nervioso central más aún”, indica.

Con respecto a los síntomas, la especialista de la PUC menciona que “dependerán del área del cerebro que se inflame”. Es así como explica que si la zona que sufre de esta inflamación corresponde “a la función motora del brazo derecho, te va a dar una falta de fuerza en ese lugar; si tiene que ver con el control del equilibrio, tendrás alteraciones en equilibrarte; si tiene que ver con el control de la orina, tendrás incontinencia urinaria”, ejemplifica.

La doctora Cárcamo menciona que luego de que estas inflamaciones destruyen la mielina y hacen que se manifieste el síntoma, pasan, siendo la mielina capaz de recuperarse, aún cuando en algunos pacientes esta recomposición no sea del todo perfecta y completa. “Después de esto, los pacientes vuelven a recuperar la función”, indica.

A este proceso, el “ir y venir” de los brotes de la EM se le denomina “recurrente – remitente”, proceso donde “se producen estos síntomas, luego el déficit y posteriormente pasan. Es por eso que uno puede ver a pacientes completamente sanos y que antes han estado usando muletas porque no han podido caminar”, detalla la médico.

Este ciclo es el que más se ve en los pacientes con Esclerosis Múltiple. Sin embargo, también hay un 15% de estas personas a quienes la enfermedad se da en forma paulatina. En ellos – cuenta la neuróloga – “desde un comienzo los síntomas se presentan en forma progresiva”, lo que claramente es un deterioro en su calidad de vida. “Aquí no hay brotes, sino que lentamente van perdiendo alguna función”, sentencia.
 
Viviendo el día a día
 

Claudia Opazo (35) es periodista y vocera de la Agrupación de Enfermos de Esclerosis Múltiple (www.agrupacionesclerosismultiple.cl). Vive con esta enfermedad hace cinco años y a pesar de verse como una persona sana, ha vivido brotes de la enfermedad que la han hecho pensar en que salir adelante y luchar por su salud y la de otros pacientes es decididamente su bandera de lucha.

Esta joven cuenta que la primera manifestación de esta patología la tuvo a días de cumplir los 30 años. “Estaba organizando mi fiesta de cumpleaños y una mañana me levanté, me fui a mirar al espejo y pude verme sólo una mitad de la cara, fue algo muy extraño porque sólo podía verme un lado y no la cara completa”, cuenta.

 
     

Haciendo caso omiso a este primer síntoma, Claudia continuó su vida normal pensando en que esta experiencia iba a pasar, pero no fue así, pues al salir a la calle – dice – le costó enfocar la mirada, teniendo problemas para ver el número de la micro y los colores del semáforo. “Fui bien irresponsable porque anduve toda una semana así sin contarle a nadie”, reflexiona.

Y no fue hasta que un día en la oficina, donde junto a su jefa leían los titulares de la prensa cuando ésta le mencionó que al parecer tenía parálisis facial, cosa que la periodista corroboró recién al verse en el espejo. “Mi jefa se puso nerviosa y me dijo que fuera enseguida al neurólogo en compañía de la secretaria”, relata.

Es en ese momento, y luego de una resonancia magnética, donde a esta joven le diagnosticaron Esclerosis Múltiple, enfermedad que para ella resultaba absolutamente desconocida. “La doctora me dijo que era una patología neurodegenerativa, progresiva, que no tenía cura, pero sí un tratamiento que costaba mil dólares mensuales”, cuenta.

Es así como Claudia inició una suerte de lucha, primero con ella misma y luego con quienes padecen del mismo problema, para así encontrar la forma en que en Chile la EM pueda ser considerada como una patología dentro del Plan Auge. “No podía creer que no tuviera cura, pero bueno, tienes dos alternativas: o te quedas sentada llorando y sintiendo lástima o respiras bien profundo y sigues viviendo y tratando de ser feliz, sin cuestionarse el por qué a ti”, manifiesta.

 
El día 27 de mayo es considerado como el día internacional de la Esclerosis Múltiple. En Chile se están ya coordinando para conmemorarlo e informar a la población acerca de esta enfermedad, pues a pesar de que hoy es más conocida, los pacientes siguen necesitando de apoyo y comprensión.
 

“Quizás mi tarea es liderar esta campaña (la de la Agrupación de Enfermos de Esclerosis Múltiple), ser la voz de quienes no la tenían y tratar de lograr que todos los enfermos quienes sufrimos de esta patología en Chile tengamos cobertura del Estado”, afirma.

Y luego de mucho golpear puertas, utilizar su profesión como soporte para llegar a las altas cúpulas e insistir constantemente para ser escuchados, lograron que la Esclerosis Múltiple se sumara a la lista de enfermedades presentes en el AUGE. “A partir del 1 de julio de este año, estaremos incluidos dentro de las nuevas 10 patologías”, anuncia.

 
Tratamientos
 

Los pacientes de ésta y otras enfermedades que hasta hoy no tienen cura, muchas veces recurren a todas las posibilidades que tienen a la mano para ver si por uno u otro camino la recuperación, o al menos el alivio, llegan.

Al respecto, la doctora Claudia Cárcamo menciona que “el mejor tratamiento complementario que existe es el ejercicio continuo. Se recomienda que los pacientes hagan actividad física regular; natación, yoga, pilates, gimnasia, la que ellos prefieran”, menciona.

Para la especialista, mantener un buen acondicionamiento “ayuda a disminuir la fatiga, a mantener un buen estado físico y así poder enfrentar de mejor manera un brote”, indica.

 
     

Por su parte, Claudia Opazo cuenta que en un principio le llegaron comentarios acerca de muchas terapias complementarias y remedios naturales, los que por supuesto probó. “Nunca dejé el remedio alópata, pero recurrí al biomagnetismo, tomé jugo de Noni y unas aguas. Uno recurre a todas las alternativas, pero creo que todo va en el ánimo y cómo se tome esta enfermedad. Hoy practico pilates”, sentencia.

Una de las terapias que los mismos pacientes mencionan como una de las que mejor resultados entrega – siempre a nivel complementario – son los ejercicios en el agua. En ese sentido, el Watsu es una de ellas.

Al respecto, la docente y presidenta de la Federación Chilena de Trabajo Corporal Acuático, Carmen Luz Orrego menciona que esta terapia “se realiza en agua temperada, combinando movimientos rítmicos, los que se convierten en una danza con técnicas de Zen Shiatsu y masaje, balanceando así las energías de los meridianos”.

Para la terapeuta, el medio acuático “facilita el trabajo corporal, lográndose movimientos que no serían posibles en tierra firme”. Entonces, indica, se trabaja con el paciente “sin prejuzgar ni interferir con su estado. Se respetan sus límites”, asegura.

 
Carmen Luz Orrego dice que durante las terapias de Watsu, “el paciente siente su cuerpo liviano, con libertad de movimiento, seguro y acompañado durante toda la sesión por el terapeuta que lo acoge”.
 

En cuanto a la regularidad en que los pacientes pueden someterse a  estas sesiones acuáticas, Orrego afirma que tal como ocurre en otras terapias, “el Watsu es un complemento a cualquier tratamiento médico”, donde las sesiones pueden ir acrecentándose o disminuyendo según el estado de la persona. “Los efectos de una clase permanecen varios días, sobre todo en lo armónico”, asegura.

Por último, la docente hace patentes las palabras de una de las personas con EM que se somete al Watsu, quien comenta que esta terapia “es como una puerta de entrada a una vía expedita. Te abre a estados nuevos de conciencia que permiten conocerte mejor”, afirma. Sin duda, expresa, el agua “es un medio en que el paciente con Esclerosis Múltiple se siente igual al resto”.

 
Punto Vital Febrero 2010 ©
 
Artículos Relacionados
Veneno que alivia
El sano poder de la medicina biológica