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A través de la danza también se mueven las emociones
 
Descubre tu propia danza
La danza utilizada como terapia es una muy buena manera de poder unificar en forma consciente y natural mente y cuerpo para así poder sanar ciertos padecimientos. Funciona como un buen complemento a otras terapias y además permite trabajar la creatividad y promover con esto la salud de quien la practica.
 
Carla González C.
 

“Es el uso psicoterapéutico del movimiento en un proceso que promueve la integración física, emocional, mental y social del individuo”. Así define la American Dance Therapy Association a la danza terapia, método utilizado desde los años cuarenta y que se abrió paso bajo la idea de que las transformaciones hechas a los movimientos corporales de los individuos, “pueden conducir a cambios psíquicos, promoviendo salud y crecimiento”.

De esta manera, el trabajo con la danza y el movimiento físico pueden contribuir viendo qué es lo que aportan cosas como la respiración, los gestos y las actitudes corporales en una persona y que de alguna u otra manera están influyendo en las relaciones que sostiene este individuo con su entorno.

Según cuenta en su sitio web la argentina Maralia Reca – ex bailarina y actual miembro profesional del American Dance Therapy Association – la danza movimiento terapia (uno de los modelos en que se trabaja la danza terapéutica) “surge en Estados Unidos durante la década de los cuarenta, debido a la actividad pionera de Marian Chace en el St. Elizabeth Hospital en Washington y de Mary Whitehouse, en California, quienes establecieron los fundamentos del trabajo con pacientes psicóticos y neuróticos”.

Así, la especialista argentina menciona que ambas mujeres, consideradas pioneras en este sistema, trabajaron sobre “la interacción y reciprocidad cuerpo-mente partiendo de dos supuestos básicos que hablan de que estos “se espejan mutuamente al estar en constante interacción recíproca, por lo cual, un cambio en un aspecto puede implicar un cambio en el otro”.

El otro supuesto se refiere a que “la danza y el movimiento funcionan como una forma de comunicación. Se trata de un lenguaje encarnado e inmediato que se construye sobre el funcionamiento recíproco del cuerpo-mente”.

Por su parte, la psicóloga del Centro de Terapia y Movimiento (www.centrodeterapiaymovimiento.cl), Claudia Águila Parra, afirma que existe actualmente una importante desconexión entre cuerpo, emociones y mente y según su opinión, “la psicología ha estado por muchos años dedicada sólo a la cabeza” y es por eso que técnicas como la danza son muy útiles para lograr de alguna forma esa unión que tanto hace falta.

 
La idea en la danza terapéutica es que la persona sea capaz de descubrir “su propia danza” sin importar la manera en cómo se mueve o lleva a cabo el desplazamiento de su cuerpo. Luego de aquella dinámica, “lo que sale de ella -  la vivencia – se verbaliza y se comparte con el terapeuta”, cuenta Claudia.
 

De esta manera, la profesional indica que mediante la danza “se movilizan cosas a nivel interno” logrando ser una suerte de “técnica curativa” que no tiene que ver con un trabajo pre establecido, sino más bien con el descubrimiento de una danza propia, de “algo espontáneo”.
 
“Lo que busca principalmente este sistema es la integración psico-corporal, pues en general, todas las patologías tienen que ver con que hay una desconexión absoluta entre cuerpo y mente. Con esta terapia se pueden integrar ambas y eso es salud”, asegura.

Para lograr esta unión - indica - no sólo se trabaja el desplazamiento del cuerpo a modo de baile, sino también con todo lo que implica la comunicación no verbal. “Todo es danza, aunque sea un movimiento sencillo. Se trata de algo personal, donde el terapeuta observa en todo momento el cuerpo del paciente, para luego devolver esa información” y así evaluar la experiencia, menciona.

Otro dato interesante que aporta la psicóloga está relacionado a cómo los movimientos realizados a través de la danza pueden coincidir con la forma en que nos comportamos en la vida diaria. Entonces, plantea que “en la medida en que uno amplía el patrón de movimiento corporal, también amplía el patrón de comportamiento en la vida”, manifiesta.

 
El cuerpo no miente
 

La drama terapeuta con formación en técnicas de acción y psicodramatista de danza terapéutica de Psicobalance, Bernardita Bordagorry Acuña, menciona que a diferencia de la danzaterapia – que utiliza los movimientos en forma libre – la danza terapéutica usa una variedad de técnicas desde las cuales se pueden desprender fines sanadores.

En el caso de Bernardita, la aplicación de lo terapéutico se da a través de la danza polinésica, baile que según cuenta posee muchos factores que resultan muy útiles para el trabajo específico con mujeres. “Se trabaja con todas las áreas femeninas: la mujer guerrera, la enamorada, la romántica, etcétera y en la mitad de la danza se les pide que congelen un movimiento y que evoquen algún recuerdo importante”, asevera.

 
     

Entonces con este recuerdo, el que según Bernardita la mayoría de las veces tiene que ver con situaciones que marcaron la vida de estas personas, se puede luego trabajar a nivel de psicoterapia con un especialista en esta área. “En la danza terapéutica sólo se va guiando, pero no se trata directamente el problema. Aquí se ayuda a hacer consciente a la persona para que ésta se vea a sí misma”, enuncia.

 
La psicóloga del Centro de Terapia y Movimiento afirma que “todo movimiento y toda expresión con el cuerpo es una danza y así como hay personas que bailan, otras trabajan desde sus desplazamientos naturales. Cualquier danza podría en algún punto ser terapéutica”.
 

Con respecto a los beneficios que se pueden desprender de la danza terapéutica, tanto Bernardita como Claudia afirman que es muy positiva para quienes tienen problemas relacionados con la autoestima y aceptación del cuerpo, reconstrucción emocional luego de quiebres profundos (por ejemplo con la pareja), depresiones, trastornos alimenticios como la anorexia, ansiedad, entre otros.

Estos sistemas pueden trabajarse tanto en forma grupal como individual y al respecto, Claudia Águila menciona que está abierto para todos quienes tengan ganas de participar de esta experiencia, momento que según sus palabras “es una vivencia definitivamente sanadora”, pues se trata de un camino que ayuda además al auto conocimiento.

 

Desde el ojo de la bailarina
La bailarina y profesora de danza de la Universidad de Chile, Peggy Kuruz, menciona que la danza es algo inherente al ser humano y que se utiliza desde tiempos prehistóricos para comunicarse con el resto. Para ella, todos debemos ejercer el derecho a movernos y asegura que la danza es sanadora, pues nos permite exteriorizar todo lo que llevamos contenido dentro.

“Con el movimiento entras en un espacio imaginativo”, menciona y agrega que es por eso que se convierte en una herramienta sanadora, la que “permite todo el tiempo una especie de transformación, de ser siempre alguien nuevo. Eso sana, porque no te quedas pegado en el pasado sino que remedias para ser mejor”, comenta.
 
Punto Vital Enero 2010 ©
 
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