El dolor que producen algunas enfermedades (y también algunos tratamientos) puede ser incluso invalidante para sus pacientes, quienes ven en esta incómoda forma de llevar su vida, un freno a la manera en cómo se desenvolvían antes de caer en el padecimiento. Es tanto el sufrimiento que se puede llegar a sentir en algunos casos, que la situación puede volverse crónica y por ende, el organismo se hace inmune a los medicamentos que tienen la misión de aplacarlo.
Para poder aliviar a las personas de esta incómoda experiencia, la técnica de la biopuntura se vuelve una solución muy efectiva, donde se combinan naturalmente las disciplinas de la acupuntura, la mesoterapia y la homotoxicología para entregar en base a inyecciones colocadas en puntos específicos del cuerpo del paciente, soluciones que provienen desde la medicina biológica, los que tendrán un efecto antiinflamatorio que estimulará las propias reacciones corporales.
El ginecólogo – obstetra y especialista en medicina biológica y homotoxicología, doctor Gastón Orellana Alvarellos y quien por cierto recibió en Alemania el pasado 1 de noviembre el premio de incentivo Hans – Heinrich Reckeweg por su importante contribución en el control del dolor, sentencia que la biopuntura se trata inicialmente “de algo más intuitivo que científico porque es una unión entre la medicina china con la biológica, que utiliza medicamentos que sean reactivos y no supresores”.
A partir de esta idea inicial, el doctor Orellana comenta que la medicina biológica plantea que “el elemento que utilicemos, que dicho sea de paso es primo hermano de la homeopatía, debe ser capaz de estimular la reacción de la capacidad de autosanación y no eliminar nada”, comenta.
De esta forma, el ginecólogo manifiesta que cuando estamos padeciendo de una inflamación, es el propio organismo el que está haciendo uso de un mecanismo de defensa. Al respecto, agrega que si se opta por suprimir la inflamación – que es la tarea que cumplen los medicamentos alópatas – “se está haciendo un favor, pero sólo temporal. Es como hundir un témpano de hielo en el agua, que luego volverá a salir a flote”, ejemplifica el especialista.
Entonces, la biopuntura a través de los medicamentos biológicos que se inyectan en el cuerpo del paciente, estimularán la capacidad de reaccionar, entregando así un certero beneficio. Al respecto, Orellana afirma que “(la biopuntura) une el conocimiento de puntos que manejan los chinos con lo biológico que pretende sanar sin provocar los conocidos efectos secundarios”. |