En cuanto a los beneficios de la auriculoterapia, Miguel Ángel Cárdenas menciona que es muy efectiva en molestias de los aparatos respiratorio y digestivo, dolores, úlceras, gastritis, constipación, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, ansiedad, depresión, entre muchas otras. “En general trabaja bien y es muy cooperador en la parte de las dialgias (dolores)”, asevera.
Por su parte, José Urreta es enfático al señalar que este método “funciona en muchas patologías” y así como concuerda con el naturópata, también agrega otros padecimientos como las jaquecas, colon irritable, asma, cuadros alérgicos, adicciones, mejorar la calidad de vida en enfermos de cáncer, etcétera.
En relación al tratamiento, Urreta comenta que si bien hay escuelas que postulan que el trabajo debe realizarse en concordancia con el lado en que se padece de la dolencia, otras dicen que la labor tiene que ser llevada a cabo en lado contrario, esto por “el entrecruzamiento cerebral”, dice. Sin embargo, afirma que será el terapeuta y su experiencia, los que dicten la manera en cómo llevar a cabo el procedimiento.
En esta misma línea, Cárdenas dice que como primera instancia, se observa el color del pabellón auricular (no se actúa dentro del oído) y se pone atención sobre características anormales como irritaciones, decoloración, procesos infecciosos, etcétera. “En ese caso no hay que trabajar sobre la oreja”, advierte.
Luego, dice que se van estudiando los puntos, acción que no sólo se realiza con el pointer, sino que también con las yemas de los dedos, con las cuales se palpa y verifica lo antes mencionado por el paciente con respecto a sus dolencias. |