Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ ESTETICA

 
 
La ayuda del yoga en la estética va más allá de la belleza exterior
 
Más que una cara bonita
El cuerpo físico es el medio para poder experimentar la unión de mente, cuerpo y emociones y si bien la belleza externa no es una de las metas del yoga, de igual forma quienes practican esta disciplina pueden acceder a ella. “El objetivo estético es compatible, pero no lo es todo”, comenta uno de sus practicantes.
 
Carla González C.
 

A través de la instructora de yoga estadounidense, Annelise Hagen, el concepto de “yoga facial” se comenzó a hacer conocido como una técnica muy útil para tratar la piel y ayudarla a recuperar su tersura, elasticidad y belleza. De esta manera, ejercicios relacionados con gestos faciales, muecas, sonrisas y algunos masajes, aportan según su promotora, una posibilidad de rejuvenecer y proyectar un mejor semblante.

A pesar de que estos movimientos faciales provienen desde el yoga como disciplina de unión entre mente, cuerpo y emociones, la mayoría de los instructores piensa que la meta no es lograr un beneficio corporal o estético, pero reconocen que la práctica constante entrega estos beneficios, sin siquiera buscarlos.

Uno de los instructores que comparte esta opinión es Pablo Krauss, creador de Studio Ganesh (www.studioganesh.cl), y quien afirma que en el yoga “la meta es alcanzable y objetiva, pero requiere de disciplina, voluntad y regularidad en la práctica”.

Para Pablo, el cuerpo físico es el medio por el cual la persona puede experimentar el yoga, por lo tanto “en un cuerpo que se mantiene armónico desde el punto de vista fisiológico y estructural, ocurre yoga de manera espontánea”, por lo tanto, esta disciplina entrega estabilidad y armonía física, la que permite a su vez, la manifestación de otros de sus aspectos, los que pueden ser vividos por las personas que lo practican de manera permanente.

Así, el fin de lograr objetivos relacionados con la belleza también es algo presente en algunos alumnos que practican yoga. Al respecto, el artífice de Studio Ganesh plantea que “el yoga facial efectivamente tiene un aspecto estético, pero es más que eso cuando lo empiezas a practicar, después de todo también es yoga”, concluye.

 

Para la instructora de yoga Macarena Rubio Escobar, el hecho de que el yoga pueda ser concebido desde el punto de vista estético, “es no considerar que el bienestar, la salud o la belleza vienen de sentirte bien contigo mismo y conectarte con los demás. Si buscas sólo la belleza, creo que seguirás igual”, afirma.

 

Para la profesora del yoga del Centro Holístico Chad, Macarena Rubio Escobar, concebir al yoga con fines estéticos tiene que ver con cómo vemos actualmente todo lo que nos rodea. “Todo está enfocado desde la imagen”, comenta y continúa mencionando que la práctica enseña mucho y – coincidiendo con Krauss – todo se va ganando a medida que se va avanzando en la práctica.

Si bien reconoce que no había oído hablar del yoga facial o de alguna técnica proveniente de esta unión que tuviera fines estéticos, Rubio menciona que dentro del yoga sí hay acciones donde se utiliza la musculatura de la cara, pero que según su experiencia, son utilizadas previas a las sesiones y para de alguna forma despertar el cuerpo y tomar conciencia de él.
 
Concentrando la energía vital en la cara
 

Según la profesora del centro Chad, algunos de estos ejercicios tienen  que ver con las acciones realizadas con la garganta, el trabajo de la musculatura de la cara, ampliar los ojos, estirar los labios, etcétera. A esto, Krauss agrega la existencia de movimientos visuales que permiten ejercitar los músculos intraoculares, acciones que incluso han remediado o truncado el avance de trastornos oftalmológicos, como la presbicia.

Para Rubio, “la cara tiene muchos músculos y si no se utilizan, puede que la piel se termine cayendo y los músculos atrofiando. Además, ya el hecho de hacer deporte es beneficioso para la estética, mantiene la vitalidad y la juventud”, sentencia.

 
     
En cuanto a los movimientos, Macarena Rubio comenta que con el hecho de articular la cara, “logras que empiece a llegar un flujo de sangre a esa zona y el músculo se activa”, consiguiendo que el rostro despierte y active los sensores, logrando una suerte de efectiva gimnasia facial.
 

Una de las propuestas que ofrece el yoga facial es “el león”, el que consiste en sacar la lengua y recoger lo ojos. Para Pablo Krauss, esta posición pertenece a un ásana llamada “el ásana del león”. Para el instructor, este movimiento es de alta complejidad, pues también implica una posición corporal donde caderas, piernas, y hombros juegan un papel fundamental.

 

En esta misma línea, Pablo Krauss dice que el Hata Yoga – el yoga de las posturas o ásanas – también tiene incidencia en los resultados corporales y estéticos. Dice que si se practica de forma regular, “esa persona también rejuvenece, sin hacer una práctica de yoga facial específico”, admite.

“Para lograr resultados importantes, tienes que comenzar a funcionar correctamente de adentro hacia fuera, porque una persona puede rejuvenecer su rostro y atenuar sus arrugas, pero si el cuerpo está cargado de radicales libres o de toxinas, no es mucho lo que durará la atenuación de esas arrugas porque volverán a aparecer”, advierte.

 
     

Las muecas, la gestualidad y acciones que se desarrollan en forma exagerada, como lanzar sonoros besos, sacar la lengua hasta el máximo y apretar los ojos, no son las únicas maneras que tiene el yoga facial de proceder. También están los masajes, el uso de dedos y manos y la presión de ciertos puntos, como parte de las rutinas.

Lo importante para la profesora Macarena Rubio es la conexión con todo el cuerpo, “no se saca nada con gesticular si no sientes lo que estás haciendo. Ese sentir te conecta con tu dedo, con el lugar donde te estás tocando y despierta tu actitud corporal”, manifiesta.

Por último, el creador de Studio Ganesh menciona que otro de los factores importantes que no se puede dejar de lado en la práctica de cualquier expresión del yoga es la estimulación del metabolismo, la que también contribuye a la obtención de una buena calidad de piel.

En ese sentido, Pablo comenta que hay tres aspectos importantes de tomar en cuenta: primero, una alimentación sana, libre de toxinas y que deje de lado el consumo de productos ácidos, los que para Krauss “influyen directamente en la calidad de la piel”. Los otros aspectos que menciona el instructor son el ejercicio físico y el buen dormir.

 

Un ejemplo de yoga facial

Algunos de las acciones que se describen dentro del yoga facial son:

- Realización de círculos suaves con el cuello.

- Relajo de ojos y frente.

- Aflojar la mandíbula tirándola hacia delante.

- El “Satchmo”, donde se sopla imitando la forma de tocar la trompeta del jazzista Louis Amstrong.

- Mover los labios simulando el lanzamiento de besos, lo que contribuye a fortalecer los músculos de los labios.

- Con los pulgares presionar el labio inferior de la cara. Esto hará aumentar su volumen.

-Acompañar todos los ejercicios con una respiración acompasada, lo que permite además la relajación y la buena oxigenación de la piel.
 
Punto Vital Noviembre 2008 ©
 
Artículos Relacionados
Bellos y relajados
"Cuando uno está sano, la piel se ve mejor"
La belleza viene por añadidura