La sal es un mineral necesario para la salud. Utilizada como especia para condimentar a los alimentos, también es parte de algunas terapias que ayudan a enfrentar ciertas enfermedades a la piel, esto por su condición natural de antiinflamatorio, característica que la hace ideal para ciertos tratamientos.
La dermatóloga y miembro de la Sociedad Chilena de Dermatólogos (SOCHIDERM), Marcela Gaete, cuenta que los beneficios de la sal se conocen desde la antigüedad. El ejemplo más claro es el que habla de Cleopatra, reina del antiguo Egipto, de quien se dice que solía darse baños de sal en el Mar Muerto, lugar “que tiene un 33% de salinidad, diez veces más que los océanos y tiene un gran contenido de magnesio y bromo, además de calcio y potasio”, afirma la profesional.
Para demostrar las cualidades terapéuticas de las sales, la profesional de SOCHIDERM se apoya en un estudio hecho recientemente, el que concluye que la piel tendría características similares a las del sistema nervioso, porque “las células de la dermis, al igual que las neuronas, responden con cambios electrofisiológicos en su membrana al estar en contacto con ciertas moléculas, aumentando el ingreso de iones como el cloro y el calcio”.
Lo anterior se explica diciendo que estas moléculas – llamadas ionósforos – “causan un aumento del ingreso de iones como el cloro en el interior de la célula de la piel, abriendo unos canales especiales en su membrana”, comenta la doctora Gaete, concluyendo que “se ha observado que cuando aumenta el cloro en su interior, la célula de la piel aumenta también la producción de los lípidos que la protegen y que además mejoran su hidratación”.
De esta forma, queda demostrado que la acción de la sal en el cuerpo ayudaría para tratar algunas patologías dermatológicas como la psoriasis y la dermatitis atópica, esto por su acción antiinflamatoria – la que en palabras de la especialista - se han utilizado ampliamente en los baños con sal del Mar Muerto. “El aumento de la proliferación epidérmica que se observa en las placas de la piel de los pacientes con psoriasis, disminuye con estas sales, mejorando la sintomatología de la enfermedad”, relata.
“Debido a la presencia de minerales, los baños de sal tienen una alta densidad, permitiendo que estos compuestos se absorban por la piel”, sentencia la dermatóloga. De esta forma tratamientos como la talasoterapia – que utiliza el medio marino como agente terapéutico – funcionarán muy bien para la recuperación de pacientes, ya que “el agua de mar tiene un 97% de sal como cloruro de sodio”, explica.
A pesar de todos estos beneficios, la profesional recalca que no hay que confundirse con el consumo casero de sal en nuestra dieta. “El sodio en nuestro organismo es importante en el balance hídrico, en la gradiente eléctrica de la célula y en la transmisión de impulsos nerviosos”, menciona. Sin embargo, subraya que “el consumo de sal en exceso causa aumento de la presión arterial y favorece la osteoporosis”.
Es por eso que se recomienda consumir máximo 6 gramos de sal al día para los adultos (equivalente a una cucharadita) y la mitad para los niños. Gaete comenta que existe actualmente una preocupación mundial acerca del consumo de la sal, el que ha aumentado sostenidamente en el tiempo: “comemos alimentos a los cuales se agrega sal como aditivo, como las conservas, vienesas, productos ahumados, queso y algunos cereales”, explica, lo que haría aparecer con más frecuencia las enfermedades antes descritas. |