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El melasma no se considera una enfermedad, pero sí una afección de difícil tratamiento
 
Manchas que oscurecen la piel
El embarazo, sumado a la exposición directa a los rayos ultravioleta sin ninguna protección son factores que contribuyen a la formación de melasma en las mujeres, hiperpigmentación de la piel que provoca la aparición de manchas oscuras en la cara y cuyo tratamiento es considerado extenso y dificultoso.
 
Carla González C.
 

No produce síntomas y por lo tanto no provoca molestias. Sin embargo, llevar consigo manchas oscuras en la cara puede ser una gran incomodidad que incluso puede alterar la autoestima de una mujer, quien puede sentirse molesta en forma permanente ante esta pigmentación inusual en su piel.

A este problema se le llama melasma y se trata de una afección dermatológica que se manifiesta en la zona facial y que afecta a las mujeres – en su mayoría – durante el embarazo, donde por distintas razones la piel tiene mayor capacidad de formar pigmentos, los que luego quedan depositados en áreas específicas de la cara, formando manchas de color marrón.

Al respecto, el dermatólogo doctor Gonzalo Pantoja Ackermann, menciona que entre los elementos que pueden ayudar en el desarrollo del melasma facial (también llamado cloasma, paños o máscaras del embarazo) están las hormonas femeninas, las que según el especialista, “de alguna manera y durante el embarazo, estimulan a las células que generan pigmentos – melanocitos – depositándolos principalmente en la región de las mejillas, el dorso de la nariz y a veces el centro de la frente, el labio superior o el mentón”.

Para que se produzca este problema, el dermatólogo dice que hay ciertos estímulos que pueden provocar la sobreproducción de pigmentos y agrega que si al embarazo sumamos la exposición directa a los rayos ultravioleta, la paciente estará mucho más vulnerable a terminar con el rostro manchado.

 

El médico dermatólogo Gonzalo Pantoja, afirma que así como en el melasma ocurre una sobreproducción de pigmento, también puede ocurrir lo contrario, es decir, una hipopigmentación. Tal es el caso del vitiligo, enfermedad que se caracteriza por las manchas blancas que poseen los pacientes en su cuerpo.

 

Entre los grandes estímulos que tiene el melanocito para fabricar mayor cantidad de pigmento – además de las hormonas - están los rayos ultravioleta. En esta línea, el profesional comenta que la radiación puede provenir tanto de los solarium (radiación A), como de la corresponde a la que irradia el sol (radiación B).

 

Morenas, las más propensas
 

Otro de los puntos para destacar en el tema del melasma es el tipo de piel afectado. Según el doctor Pantoja, lo primero que hay que hacer a nivel médico es evaluar el cutis que está sufriendo a causa de esta alteración, para así poder tratarlo según sus necesidades.

De este modo y teniendo como pauta la escala que ordena el color de la piel que va del 1 (más blanca) al 6 (raza negra), el especialista sentencia que se puede ir observando en qué forma se encuentra la persona. “Mientras más morena sea la piel, más propensa será a hacer melasma; y mientras más blanca, tendrá menor capacidad de generar pigmentos”, define.

 
 

Así y según la tipificación antes expuesta, el facultativo manifiesta que serán las pieles más sensibles - la 2, 3 y 4 - las que pueden desarrollar el melasma más fácilmente, sobre todo “si se junta el embarazo y la exposición extrema al sol”.

En relación al tratamiento, el doctor Pantoja menciona que el procedimiento para conseguir la recuperación de un paciente es dificultoso. “El melasma es de difícil manejo terapéutico” confiesa y esto tiene que ver con que la piel tiene diferentes elementos que generan color – vasos sanguíneos, pigmento, melanina, etcétera – y al estar dispuestos en capas, estos pigmentos podrán ser encontrados tanto en la epidermis (a nivel superficial) como en la dermis (nivel más profundo).

De esta manera, el dermatólogo manifiesta que en el melasma, podrá encontrarse habitualmente mayor pigmento a nivel de dermis y esto es precisamente lo que hace difícil el tratamiento.

No obstante, el especialista dice que los métodos utilizados dan buenos resultados, aunque hay que reconocer que son de largo aliento. Normalmente se trabaja en las dos capas de la piel y con dos objetivos: “disminuir la formación de pigmentos por parte de la célula melanocito y por otro lado, barrer las células que ya recibieron el pigmento que se fabricó, hacer que descamen, caigan y sean reemplazadas por células limpias”, cuenta.

 

El dermatólogo menciona que en algunas pacientes que toman anticonceptivos, “se genera una hiperpigmentación, pero con una disposición que no recuerda al melasma”. Agrega además que la alteración dermatológica - y desde su definición semántica  - está relacionada sólo con el embarazo y por esto en el caso del consumo de la píldora sería en palabras de Pantoja, “un pseudo melasma”.

 

Principios activos vegetales
 

El médico dermatólogo explica que uno de los tratamientos más utilizados es aquel donde se prescriben cremas, las que al absorberse a través de la piel, logran inhibir al melanocito y frenar la formación de pigmentos.

“Estos son procedimientos largos, lentos y por eso la gente que se embarca en ellos tiene que saber que son tratamientos que pueden llevar hasta tres meses de trabajo”, menciona.

En cuanto a los compuestos que se utilizan, el facultativo sentencia que muchos de ellos corresponden a principios activos extraídos de vegetales, algunos son el ácido kójico (sustancia blanqueadora que proviene del licor de arroz), la hidroquinona, vitamina C, ácido glicólico (extraído de las frutas), ente otros sumados a la aplicación constante de bloqueador solar.

Para explicar la acción de estos productos, el especialista dice que en el caso de las cremas, éstas actúan directamente contra el melanocito y en cuanto a los ácidos, menciona que su misión es “estimular el desprendimiento de la célula”, permitiendo así su caída para dar paso a la nueva piel.

Por último, subraya la idea de que este tipo de procedimientos debe ser guiado estrictamente por un dermatólogo, pues se trata de la manipulación de elementos que se caracterizan por causar irritación, lo que utilizado en forma indiscriminada, puede provocar el empeoramiento de la alteración cutánea.

 

Punto Vital Febrero 2009 ©
 
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