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Limpieza, humectación y nutrición del cutis son necesarias antes de exfoliar la piel
 
Una natural eliminación de impurezas
Qué más fácil que acudir a una tienda, tomar un exfoliante, llevarlo a casa y aplicarlo. Pero, ¿sabe si ese producto congenia con su tipo de piel?, ¿conoce sus propiedades?, ¿sabe cuándo aplicarlo y por cuánto tiempo? Éstas y otras preguntas pueden despejarse con diagnósticos previos y con la utilización de productos naturales, que contienen cualidades que no implican mayores contraindicaciones ni manipulaciones extra en su elaboración.
 
Carla González C.
 

Dedicarle tiempo a la piel es una de las cosas que actualmente no muchas personas hacen, pues pasar un tiempo determinado con uno que otro producto sobre la cara bien podría reemplazarse por adelantar trabajo, compartir con los niños y atender las diferentes responsabilidades que tenemos día a día.

Sin embargo, guardar un tiempo para uno mismo es de real importancia, tanto para nuestro cuerpo como para nuestro interior y ya está dicho en repetidas ocasiones que sentirse bien por dentro también tiene que ver con verse bien por fuera.

En este sentido, la exfoliación es quizás uno de los tratamientos faciales a los que la mayoría de las mujeres les gustaría someterse. Y es que la posibilidad de dejar la piel renovada, libre de sequedad y limpia de células muertas es anhelo de toda persona que desea la salud en su cuerpo.

Así, la exfoliación permite a través de la aplicación en la piel de productos que suelen tener una consistencia arenosa, la remoción de aquellas impurezas, acción que a su vez permite – en menor o mayor medida – la renovación celular, término con el cual la cosmetóloga naturista Mayté de Rabinovich determina como “la auténtica exfoliación”.

La especialista relata que la idea de este tratamiento es limpiar la primera capa de la piel y no escamarla con aquellas sustancias granuladas a las que se suele relacionar este tipo de productos, “no se puede escamar la piel del cuerpo porque al poco tiempo se provocará una ruptura de los vasos sanguíneos”, advierte.

En relación a la forma de iniciar este proceso, la cosmetóloga menciona que hay tres pasos a seguir previos a la remoción de impurezas: limpieza, nutrición y humectación. Luego, dejando pasar alrededor de quince días, se puede hacer uso de la exfoliación propiamente tal.

Posterior a esto, la especialista menciona que serán ocho días los que dure el tratamiento, “en ese periodo se produce el cambio de epitelio y se puede apreciar por una leve resequedad en la piel”, asegura. En la etapa de la humectación, destaca, el agua con azúcar puede ayudar como hidratante natural.

 

Renovación natural
 

Los productos naturales son menos invasivos que el resto de los químicos y la exfoliación con ellos no es la excepción. Al respecto, Mayté de Rabinovich afirma que hay algunas hierbas y frutas desde donde se puede extraer su concentrado para tratar la piel.

Aquí, la especialista destaca a la papaya, donde gracias a sus pepas se puede exfoliar consiguiendo muy buenos resultados. “Para darle suavidad a la piel después del tratamiento, puede aplicarse esencia de malvavisco en gotas”, complementa.

 
Algunos productos naturales como los granos de café, la sal, miel, limón y azúcar también sirven de gran ayuda en la exfoliación.

Otro de los productos que se usan en este tratamiento son los jabones, los que también pueden encontrarse en un formato natural y donde sus propiedades contribuyen a un mejor resultado tanto facial como corporal.

La creadora de Jabones Ré (www.puntovital.cl/empresas/re.htm), Iris Arévalo Osorio, sentencia – y al contrario de Mayté de Ravinovich - que para que uno de estos productos cumpla con la cualidad de exfoliante, “debe contener ingredientes naturales que contengan micropartículas del mismo origen que posean cierta porosidad

Al respecto, la empresaria resalta que algunos de los ingredientes que cumplen con estas condiciones son el afrecho, las almendras molidas, la avena y la pepita de uva pulverizada, entre otros.

Para Iris Arévalo, la exfoliación con jabones no es agresiva, “todo lo contrario”, manifiesta y argumenta que al tratarse de productos naturales, “están bien pulverizados para realizar un tratamiento efectivo y que además dejan la piel muy suave”.

Si bien el procedimiento puede realizarse en todo el cuerpo y aquí Arévalo afirma que la mejor forma de hacerlo es aplicando directamente el jabón sobre la piel y en base a movimientos circulares, Mayté de Ravinovich asevera que hay que tener cuidado sobre todo en los párpados, “no hay que tocarlos”, advierte, pues se trata de una de las partes más delicadas de la piel.

Para la creadora de Jabones Ré, los resultados pueden observarse desde la primera aplicación y dice que en cuanto a sus productos, “están elaborados con ingredientes naturales que higienizan, cuidan y suavizan nuestra piel, tales como leche de cabra, aceites vegetales de oliva que son ricos en vitamina E y exfoliantes naturales que ayudan a eliminar las células muertas, suavizan y aclaran la piel”, comenta.

 

Otros datos importantes acerca de la exfoliación que aporta Mayté de Ravinovich son:

- Antes de someterse al tratamiento, es necesario detectar qué tipo de piel se tiene y su calidad, “hay que aislar problemas seborreicos porque poseer mucha grasa puede causar incluso una infección”.

- La piel seca necesita de más sesiones de exfoliación, ya que requiere de más humectación.

- Para conservar por más tiempo la renovación celular, se recomienda el uso de pomadas naturales con fines humectantes.
 
Punto Vital Octubre 2008 ©
 
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