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Una buena alternativa para complementar tratamientos de la piel
 
El impacto del aceite de emú
No sólo de las plantas podemos obtener beneficios naturales a nivel estético. La fauna también aporta lo suyo y esta vez el destacado es el emú, ave no voladora originaria de Australia conocida por su carne y también por su aceite, producto muy beneficioso para la piel.
 
Carla González C.
 

Acostumbrados a acudir a plantas, hierbas, frutas y verduras que tengan cualidades que también son beneficiosas en estética, olvidamos que el reino animal también tiene mucho que aportar en tratamientos relacionados con la belleza y también con la prevención y salud de la piel.

Uno de ellos es el aceite derivado del emú, ave perteneciente al grupo de las rátidas al que también pertenecen el avestruz, el ñandú y otras aves corredoras que por su gran tamaño y por lo atrofiado de sus alas no pueden volar.

Del emú, además de su carne también destaca su aceite, producto muy utilizado en la actualidad a nivel cosmético y también terapéutico y desde el cual se desprenden numerosas y llamativas cualidades, de las cuales existen algunas que son reales y otras lamentablemente, no tanto.

Al respecto el dermatólogo del centro médico Skinmed, doctor Esteban Hernández, sentencia que a pesar de que en los últimos años Chile ha crecido considerablemente en la industria del aceite de emú, no ha avanzado demasiado (lo mismo a nivel mundial) en cuanto a estudios científicos profundos con respecto a la efectividad de este producto.

Por otro lado, menciona que efectivamente este aceite posee muchas cualidades que son beneficiosas para la piel, siendo la primera de ellas el hecho de provenir de algo natural y por lo tanto, no poseer grandes contraindicaciones en su uso.

“Lo que se ha demostrado en los estudios realizados, es que el aceite de emú tiene propiedades hidratantes y emolientes, además de una baja capacidad de generación de efectos adversos o alergias”, menciona el dermatólogo.

 
Actualmente, el mercado ofrece un sinnúmero de productos creados en base al aceite de emú y además, existen otros que lo llevan inserto como principio activo. Así cremas, aceites, lociones, cápsulas, champú, entre otros pueden encontrarse para su uso.

Un aceite y muchas cualidades
 

Al buscar información acerca del aceite de emú en Internet, los resultados son impresionantes, ya que en la gran mayoría de los sitios en donde se hace alusión a este producto, se menciona una larga lista de cualidades, tantas, que es muy fácil pensar que se trata de un producto capaz de arreglar cualquier padecimiento estético e incluso clínico.

Frente a esto, el dermatólogo dice que “cuando se dice que algo sirve para todo, habitualmente no es así, sino que más bien tienen algunas propiedades y otras se le atribuyen casi por derivación, pero no por comprobación científica”, asegura.

Pese a esto, las cualidades de este producto siguen siendo significativas y al respecto el doctor Hernández dice que sus virtudes más típicas tienen que ver con su composición, rica en aceites grasos esenciales.

En relación a esto, el especialista manifiesta que los aceites esenciales principales en el producto derivado del emú son el oleico, cuyo poder antiinflamatorio es destacable y el palmítico y linoleico, ambos muy buenos humectantes de la piel y con gran capacidad de penetración.

 
Dentro de los componentes que aparecen destacados en el aceite de emú están los aceites grasos esenciales linoleico omega 3 y 6 (el primero, reconocido como antiinflamatorio y el segundo como un reductor de arrugas prematuras) y oleico omega 9 (que facilita la absorción de la epidermis).

 

En cuanto a su efectividad en paralelo a otros aceites y cremas naturales como el de rosa mosqueta y la baba de caracol, el dermatólogo menciona que existe un estudio comparativo realizado por profesionales chilenos, quienes habrían llegado a la conclusión de que estos productos entre sí no revisten gran diferencia, al menos en su tarea como humectantes de la piel.

A pesar de lo anterior, afirma que tanto ésta como otras investigaciones con respecto al tema son muy pequeñas y no contemplan grandes muestras que reflejen conclusiones determinantes.

En esta misma línea, el médico indica que a pesar de que el aceite de emú es un producto bien tolerado y que no causa reacciones adversas, “distinto es cuando se le agregan otras cosas y finalmente no se trata de un aceite de emú puro”, donde la reacción estará ligada a los otros productos contenidos en esas cremas mediante reacciones alérgicas y dermatitis.

Frente al uso que se le da en estética, en donde se menciona que es un muy buen producto para atenuar e incluso borrar arrugas, estrías y cicatrices, el doctor Hernández es enfático al señalar que en este tema “hay que tener ojo porque hay cosas que por su fisiología, no se pueden tratar en un 100%”.

Es así como dice que “para una cicatriz siempre habrá mecanismos que las puedan atenuar, mejorar su aspecto y elasticidad, pero de allí a borrarla completamente es algo que está bastante lejos de la realidad”, sostiene.

 

Un excelente coadyuvante
 

En el área médica, el aceite de emú es considerado dentro de algunos tratamientos, principalmente en aquellos que trabajan con pacientes de piel seca y afecciones como la ictiosis, psoriasis y dermatitis, entre otros.

En ese contexto, el doctor Hernández comenta que este producto es utilizado como “un coadyuvante o una alternativa dentro del arsenal terapéutico”. Además dice que “es una buena herramienta para la rotación de tratamiento, es decir, si a un paciente se le ha dado una crema, pero con el tiempo disminuyen sus efectos terapéuticos o se producen efectos adversos, el aceite de emú constituye una buena opción”, explica.

 
     

Otro uso que se le ha dado a este aceite es en las pieles quemadas. En ese sentido la cirujano infantil del hospital Calvo Mackenna, doctora Cecilia Lagniel, ha trabajado con este producto en pacientes quemados y ha comprobado que las cicatrices que los afectan han aminorado en su aspecto. A pesar de esto, es ella misma quien indica que el efecto del aceite dependerá del tipo de quemadura, pues en las más graves el trabajo es mucho más dificultoso.

En conclusión, el doctor Esteban Hernández afirma que el aceite de emú es “un buen producto alternativo natural” y aún cuando resalta que se trata de un buen elemento que entrega mucha seguridad en su uso, sentencia que “todavía faltan estudios científicos que comprueben todas las cualidades de las cuales se habla”.

Además, subraya la idea de que sus propiedades serán evidentes en la piel de quien lo use “siempre y cuando sea de un origen certificado. Eso es súper importante”, resalta.

 
Punto Vital Julio 2010 ©
 
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