Transpirar es propio del ser humano. A pesar de que la sudoración es inodora, las bacterias que se gestan principalmente bajo las axilas, sí poseen olor y como se trata de un sector del cuerpo que se caracteriza por ser húmedo y caliente entonces tiene mayor probabilidad de expeler fragancias no muy agradables.
Es por eso que utilizar un desodorante o antitranspirante es esencial para mantener la higiene e inhibir el mal olor, que es importante de destacar, comienza a surgir durante la etapa de la adolescencia. No obstante, expertos aseguran que el inicio en el uso de estos productos es cada vez más prematuro.
Así lo afirma la doctora Hilda Rojas, dermatóloga de Clínica Santa María (CSM). La especialista menciona que la edad recomendable para comenzar con el uso de estos productos es “cuando tu organismo comienza a tener sudor con olor”. No obstante, hace hincapié en que “hoy esto se ve desde temprana edad, alrededor de los siete u ocho años”.
En cuanto a la seguridad de antitranspirantes versus desodorantes y mientras Rojas menciona que entre ambos “no hay diferencias, sino que es otra forma de llamar al mismo producto”, la dermatóloga, Patricia Cerda, comenta que con los primeros se obtiene mejor resultado, pues “son para evitar mayor sudoración y no para el olor”.
Al respecto agrega que “los antitranspirantes son sustancias de hidróxido de aluminio capaces de disminuir la secreción de las glándulas del sudor”, por lo tanto son más efectivos y más de uso médico.
En esta misma línea, la dermatóloga de Clínica Dávila, Irene Araya, complementa mencionando que el desodorante “es una sustancia que consta generalmente de fragancias variadas y algún tipo de etanol” y que se utiliza para “disminuir el olor habitual que se produce en la zona, generalmente de las axilas, producto de la secreción de glándulas apocrinas ubicadas en la piel”.
De esta forma, se recomienda que en el caso de los niños – sólo si poseen una sudoración con olor – se utilicen desodorantes en conjunto con una muy buena limpieza, para que de esta forma además de mantenerse higienizado, también se forme el hábito en el uso de estos elementos. En estos casos, Irene Araya menciona que lo aconsejable es que los productos utilizados por los pequeños sean “libres de fragancias e indicados por un especialista en el caso de los niños alérgicos”.
La dermatóloga de CSM comenta que no sólo las axilas son las receptoras de los desodorantes, sino que “en general se utiliza en todas las zonas que produzcan olor”.
Además, afirma que se debe tener cuidado con las partes más sensibles, “donde se recomienda el uso de algún talco o lociones más suaves” para este tipo de lugares.
La especialista de Clínica Dávila en tanto, asevera que se han desarrollado desodorantes para las áreas pilosas en general, es decir, para los pies, para cuidado íntimo, aliento, etcétera y que su uso corresponderá a las necesidades de cada individuo, tomando en cuenta siempre posibles alergias o enfermedades a la piel. |