Andar preocupado, estresado y con la cabeza llena de pensamientos dando vueltas tiene consecuencias que enferman tanto por dentro como por fuera. El ceño fruncido, vista cansada, dientes apretados e incluso la caída del pelo son consecuencia de este andar acelerado al que estamos sometidos y que de alguna forma afectan nuestro desplante, el que muchas veces se ve deslavado y con algunos años de más.
La palabra ‘champi’ es hindú y en español significa ‘frote’, ‘presión’ o ‘fricción’. Con esta palabra denominaron al masaje que ancestralmente se realizaba en la India y donde destacaban las mujeres que lo practicaban con el fin – entre otros - de prepararse para el matrimonio manteniendo un resistente y hermoso cabello.
Andrea Ortiz Muñoz es terapeuta y practica este masaje en el Centro Ohani. Cuenta para Punto Vital que el champi es un masaje cérvico craneal que se concentra en la parte superior de la espalda, brazos, cuello y cabeza, específicamente, el cuero cabelludo y algunas partes del rostro como la zona de la mandíbula, las cejas y la sien.
De esta forma, es en base a presión, fricción y percusión lograda a través de las manos del terapeuta, donde se consiguen un sinnúmero de beneficios, todos en pro de la relajación: aumento en el flujo sanguíneo y linfático de la cabeza, cuello y hombros, mejor oxigenación, reducción de la presión sanguínea, estrés y ansiedad y mejoramiento en la calidad del cabello lo que evita su caída prematura, entre otros.
La terapeuta menciona que más que tratarse de una disciplina creada con fines terapéuticos, el masaje champi tiene que ver con la relajación propiamente tal: “está muy indicado para la gente que sufre de cansancio, de agotamiento, personas que siempre tienen alguna preocupación”, comenta.
Andrea Ortiz asevera que este tipo de masaje, practicado tanto con la yema de los dedos como con las palmas y el hipotenar – costado de la palma - de las manos, es también utilizado para aliviar los dolores provocados por el bruxismo y también por la tinitus o zumbido de oído. “Este masaje es una especie de desintoxicación que se logra a través de la estimulación en la circulación de la sangre, la que además, libera y despeja la mente”, agrega. |
Andrea Ortiz Muñoz es terapeuta y practica este masaje en el Centro Ohani. Cuenta para Punto Vital que el champi es un masaje cérvico craneal que se concentra en la parte superior de la espalda, brazos, cuello y cabeza, específicamente, el cuero cabelludo y algunas partes del rostro como la zona de la mandíbula, las cejas y la sien.
De esta forma, es en base a presión, fricción y percusión lograda a través de las manos del terapeuta, donde se consiguen un sinnúmero de beneficios, todos en pro de la relajación: aumento en el flujo sanguíneo y linfático de la cabeza, cuello y hombros, mejor oxigenación, reducción de la presión sanguínea, estrés y ansiedad y mejoramiento en la calidad del cabello lo que evita su caída prematura, entre otros. |
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La terapeuta menciona que más que tratarse de una disciplina creada con fines terapéuticos, el masaje champi tiene que ver con la relajación propiamente tal: “está muy indicado para la gente que sufre de cansancio, de agotamiento, personas que siempre tienen alguna preocupación”, comenta.
Andrea Ortiz asevera que este tipo de masaje, practicado tanto con la yema de los dedos como con las palmas y el hipotenar – costado de la palma - de las manos, es también utilizado para aliviar los dolores provocados por el bruxismo y también por la tinitus o zumbido de oído. “Este masaje es una especie de desintoxicación que se logra a través de la estimulación en la circulación de la sangre, la que además, libera y despeja la mente”, agrega.
Otra de las características que posee el masaje champi, en palabras de la practicante, es que además de trabajarse en todas las zonas antes mencionadas, concentra su aplicación sobre ciertos puntos, específicamente en los chakras de la cabeza, uno de los lugares donde se concentra la energía en cada una de las personas.
Si bien el masaje champi es de complicada autorrealización – esto debido a que el terapeuta debe ubicarse por detrás de su paciente, quien a su vez se encontrará sentado – Ortiz Muñoz afirma que es posible practicar ciertos ejercicios como el masaje en la sien o las cejas el que traerá como beneficio el relajo visual y la relajación de los músculos, estos últimos, al encontrarse tensos, logran una cara rígida y con rasgos aparentemente cansados.
“Ésta es una terapia muy relajante” asegura Andrea Ortiz y comenta que si bien no hay grandes contraindicaciones para practicar el masaje champi, sí hay que tomar en cuenta recomendaciones como no someterse a una sesión si hay algún tipo de fractura, infección, rosácea, soriasis o herpes en la zona donde se van a llevar a cabo las frotaciones. |