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Poseer un importante nivel de vitamina A permite mantener la piel, cabello y ojos en buen estado
 
365 días de lozanía
Incorporar en la dieta frutas y verduras de colores vivos como zanahorias, damascos o brócolis, son de gran ayuda no sólo para mantener una buena alimentación, sino también para hidratar la piel, entregarle un estado lozano y una saludable pigmentación.
 
Carla González C.
 

El verano se acabó y con él también se fueron esos cuerpos tostados que recorrieron playas y piscinas durante las vacaciones. Aquellas personas de seguro no tienen la intención de volver a mostrar una tez pálida en el invierno y por ello, recurrirán a centros de estética para someterse al solarium y así conservar un tono bronceado que los acompañe todo el año.

Pese a esta conocida solución, hay una mucho más natural y que tiene que ver con la ingesta de alimentos a los que diariamente tenemos acceso. Se trata del consumo de betacaroteno, sustancia química presente en las plantas y que tiene la tarea de dar color a las frutas y verduras.

El betacaroteno proviene de la familia de los carotenos o carotenoides. Esta sustancia tiene la particularidad de transformarse fácilmente en vitamina A, la que no es fabricada por el ser humano, pese a ser necesaria para su buen funcionamiento. Para la dermatóloga de la Clínica Dávila, Ana María Cabezas, este suplemento “es esencial para el buen estado de la piel, cabello, mucosas, ojos y el sistema inmunológico”.

Según la dermatóloga, actualmente son 600 los carotenos conocidos, los que se encuentran presentes en forma natural en muchas frutas, granos, aceites y vegetales. Para la especialista, el betacaroteno debe ser consumido a diario mediante 5 porciones de frutas y verduras, que “proporcionan de 6 a 8 mgrs. de la sustancia. Esto es suficiente para mantener los niveles adecuados de vitamina A”, menciona.

La deficiencia en la vitamina A puede producir daños que si bien no van en contra de la dermis, sí están relacionadas con el desarrollo anormal de los huesos y del sistema reproductivo, entre otras molestias.

 

Entre las frutas y verduras que contienen betacaroteno podemos encontrar las siguientes:

Frutas

Verduras

Naranja

Brócoli

Manzana

Espárragos

Melón

Zanahoria

Ciruela

Espinaca

Mandarina

Tomate

Uvas

Pimiento Rojo

Según los especialistas, mientras más intenso sea el color del alimento, mayor será el contenido de betacaroteno que posea.


La piel es la reina
 

Las mayores contribuciones que el betacaroteno entrega al organismo son para la piel. Su alto contenido de vitamina A permite neutralizar la degeneración de las células destruyendo los radicales libres (provocadores de la oxidación). Así, la sustancia entrega acciones antienvejecimiento y al actuar como antioxidante provoca la lozanía del cutis, haciéndolo ver limpio y de un color saludable.

Otro de los beneficios que menciona la dermatóloga de la Clínica Dávila es acerca de la protección que el betacaroteno entrega frente a los rayos ultravioleta. Para argumentar esta aseveración, Cabezas afirma que la mayoría de las observaciones hechas con respecto a la ayuda de esta sustancia para el organismo, fueron categorizadas en C y D, donde C es igual a “dudosa  evidencia científica para ese uso” y D “de aceptable evidencia científica contra ese uso”.

Según la dermatóloga, las quemaduras solares o prevención de eritema producido por rayos ultravioletas corresponden al grado C. De esta forma, “una combinación de antioxidantes puede proteger la piel de la irradiación. La adición de betacaroteno a largo plazo, puede reducir modestamente el riesgo de quemaduras solares en personas  portadoras de enfermedades que las hagan muy sensibles, pero no es probable que disminuya el riesgo en personas normales".

Pero no todo es maravilloso. El uso excesivo de betacaroteno también puede traer complicaciones tanto para la piel como para el organismo en su conjunto. “La sobredosis de betacaroteno ha reportado efectos secundarios como el carotenoderma o color amarillento de manos y pies e incluso del rostro”, advierte Ana María Cabezas. Sin embargo, la profesional destaca que estos efectos pueden ser contrarrestados reduciendo la dosis de la sustancia.

Frente a la posibilidad de ingerir el betacaroteno mediante cápsulas que se encuentran actualmente en el mercado, la dermatóloga comenta que lo mejor es consumirlos mediante una dieta rica en este compuesto y que la ingesta de estos suplementos no está recomendada para la población en general, esto debido a que su efectividad tampoco está comprobada.

 
Punto Vital Abril 2008 ©
 
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