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Una “evolución contemporánea del método original”
 
Stott y EIS Pilates: la columna es el centro
El Pilates es una de las actividades físicas solicitadas por sus beneficios tanto a nivel físico como mental. Con el paso del tiempo, el método originalmente creado por Joseph Pilates ha sido modificado por quienes instruyen a esta disciplina, logrando que la columna – centro de terapias como el Stott y el EIS – logre, entre otros beneficios, restablecer sus curvas naturales.
 
Carla González C.
 

Mejorar la postura, lograr músculos más largos y delgados, potenciar la fuerza, reducir el estrés y estilizar la figura son algunas de las cosas que las personas pueden lograr a través de la práctica de Pilates, método que con el paso del tiempo, ha ido adecuándose según las necesidades de las personas y al entrenamiento de quienes se forman como instructores.

En este artículo, veremos dos de los métodos que actualmente se están impartiendo en Chile; el Stott y el EIS Pilates, el primero extranjero y el segundo gestado en nuestro país y a través de la opinión de profesionales idóneos en estas disciplinas conoceremos de qué tratan y cómo están hechos para que todas las personas los practiquen y se nutran de sus beneficios.

 
Stott Pilates: “la columna es fundamental”
 

Esta corriente creada en 1988 por Lindsay y Moira Merrithew incluye a la disciplina original, los conocimientos modernos acerca de la columna, sus ejercicios y rehabilitación, por lo que es considerado uno de los métodos más seguros y eficaces que existen en la actualidad.

Según el profesor de educación física, instructor de Pilates del gimnasio Pilates Qi (www.pilatesqi.cl) y actual estudiante de Stott Pilates, Rafael Jaque Díaz, este método – que destaca por tener más de veinte años de experiencia – “no es sólo una metodología de trabajo aplicada en clases, sino que además tiene todo un sistema continuo de educación para sus instructores, dvd, manuales y toda la implementación necesaria para el trabajo”.

Además, cuenta que las clases se llevan a cabo tanto en forma personalizada como en grupos de no más de seis personas. “Su desarrollo va de niveles esenciales, intermedios hasta avanzados, teniendo además modificaciones destinadas a poblaciones especiales”, comenta.

En relación a la diferencia entre el método Stott Pilates y la disciplina creada por el alemán Joseph Pilates, Rafael Jaque dice que el primero está basado en cinco principios, los que según sus palabras, “tienen un claro carácter biomecánico”. Estos son, la respiración, colocación pélvica y de la caja torácica, movimiento y estabilidad escapular y la posición de la cabeza y columna cervical.

Por otra parte, el instructor menciona que uno de los objetivos principales del Stott Pilates es la búsqueda por “reestablecer las curvas naturales de la columna y así darle una funcionalidad al cuerpo”. Para lograr esta misión manifiesta que la disciplina tiene diseñados una serie de ejercicios, “claros en su esencia y progresión”, permitiendo desarrollar programas de entrenamiento adecuados para cada uno de los alumnos o grupos de trabajo.
 
Para el instructor de Pilates Qi, en el método Stott Pilates “la columna es fundamental, pues se busca mantener sus curvas naturales, las que permitan una correcta distribución de las cargas”.
 

Por otro lado, el profesor indica que entre los beneficios que se pueden obtener de esta práctica, destacan la obtención de “músculos más largos y delgados, fuerza y estabilidad interna, prevención de lesiones, reducción del estrés y los dolores de espalda, mejorar la postura, la coordinación y el equilibrio. Lograr una mayor autoestima y una mejor conexión mente y cuerpo”, entre otros.

 
¿Rehabilitación o actividad física?
 

Frente a esta interrogante – que surge luego de entender al método Stott Pilates como una práctica que incluye conocimientos de biomecánica y kinesiología funcional - Rafael Jaque sentencia que la técnica puede verse desde ambos puntos, es decir, como una terapia kinésica y también como una actividad física.

Al respecto afirma que la versatilidad de la disciplina permite realizar programas de ejercicios muy intensos y a la vez apuntar a terapias más específicas. “Por eso es importante la evaluación previa y saber qué es lo que busca cada persona, teniendo siempre presente que lo más importante es la funcionalidad de cada alumno”, explica.

 
 
Las distintas líneas de trabajo permiten que el Stott Pilates pueda ser practicado por cualquier persona, desde alguien que necesite de rehabilitación como aquellos deportistas considerados de alto rendimiento y es precisamente por esto que existen diferentes niveles y modificaciones que podrán incluso presentarse en forma individual en caso de utilizar esta disciplina como una terapia.
 
EIS Pilates: disciplina made in Chile
 

“A diferencia del método original que promueve una columna plana, los ejercicios EIS Pilates (“Efectivo, Inteligente y Seguro”) le dan especial importancia en mantener las curvas naturales de la columna y de fortalecer los músculos profundos del abdomen, columna y piso pélvico”.

Así comienza contando acerca de este método Patricia Gavilán López, tecnólogo médico y directora de EIS Pilates Mind & Body Fitness Center (www.eispilates.cl), centro de formación de instructores y también lugar donde se imparten clases a público en general.

Para esta instructora, el fortalecimiento de los tres grupos musculares antes mencionados “es la manera más eficiente y segura para ejercitar el cuerpo” y por esa razón, trabajar con esta técnica – creada en Chile y por este centro – permite entre otras cosas, modificar las malas posturas, esto por el re equilibrio de los músculos alrededor de las articulaciones.

 
Patricia Gavilán afirma que los ejercicios de EIS Pilates “fortalecen, elongan y tonifican los músculos de una manera segura, sin aumentar su volumen y disminuyendo los dolores de espalda”. Además sentencia que si bien están recomendados para todas las personas, siempre debe haber una autorización médica en caso de enfermedades importantes.
 

Tal como en el método Stott, en EIS Pilates la salud de la columna es fundamental. Al respecto, la instructora dice que esta estructura es “el centro de esta técnica” y asegura que a pesar de ser un tipo de ejercicio para el público general, también puede ser utilizado como un método terapéutico.

Así, manifiesta que viendo la realidad donde “se calcula que aproximadamente el 80% de la población de los países occidentales o con hábitos de vida sedentarios van a sufrir al menos un episodio de lumbago a lo largo de la vida”, se debe trabajar sobre aquellos músculos que no están cumpliendo a cabalidad con su función.

Estos músculos son en palabras de Patricia Gavilán, “los multífidos de la columna, el transverso abdominal y los músculos del piso pélvico”, sectores que reconoce “son los que fortalece la técnica del EIS Pilates”.

A pesar de tener a la columna como la base de esta actividad física, la instructora sentencia que además se pueden obtener otro tipo de beneficios con la práctica constante de la disciplina. “Preocuparse de la columna no es rehabilitación”, dice y añade que el hecho de mantenerla estable mediante el fortalecimiento de los abdominales, “reduce el tamaño de la cintura y estiliza la figura”, esto debido a la adopción de una postura erguida sostenida por los músculos profundos de la columna y el abdomen.

 
La importancia de un buen instructor
 

Siempre se recalca de lo importante que es conocer bien el lugar donde se va a realizar cualquier tipo de rutina física. Saber quiénes son los profesores que guiarán las clases, sus estudios y sus especialidades ayudará a que el entrenamiento sea mucho más seguro.

En relación a este tema, Rafael Jaque menciona que para realizar un curso del método Stott Pilates, los instructores “deben contar con conocimientos previos que estén relacionados con la actividad física y la salud”.

Según sus palabras, estos entrenadores “están capacitados para desarrollar programas de entrenamiento, tanto individual como grupal”. Además, afirma que estos especialistas “tienen un claro sentido de la progresión”, pudiendo evaluar a cada persona, resultado que les permitirá diseñar la clase.

 
 

Por su parte, Patricia Gavilán manifiesta que para ser instructor de EIS Pilates los postulantes deben tener conocimientos de anatomía funcional y biomecánica, haciendo el curso correspondiente en caso no poseer esta información.

Para ella, algunas de las diferencias entre los instructores de esta técnica y quienes guían clases de Pilates tradicional están el hecho de ser además un observador, explicar verbalmente y en forma clara los ejercicios, saber y dar a conocer en forma óptima cuáles son los músculos objetivos de la actividad a desarrollar, tener la habilidad de reconocer una ejecución correcta de una mal realizada, saber cómo corregir y tener plena conciencia de que lo más imperante en una clase es la seguridad de sus alumnos, entre otros.

 
Punto Vital Julio 2009 ©
 
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