Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ EN FORMA

 
 
Ponerse en forma luego de dar a luz es importante y requiere de ciertos cuidados
 
En forma después del embarazo
Durante el embarazo, las mujeres experimentan cambios físicos que luego de dar a luz es necesario normalizar. El cuerpo cambia y es por eso que es importante trabajar la figura para llegar a estabilizar el organismo luego de este largo proceso. Espalda y abdominales son los que requieren de más ayuda y trabajos como el Pilates son los más recomendados.
 
Carla González C.
 

Los nueve meses de embarazo no sólo tienen que ver con la espera de un nuevo ser o con el cúmulo de emociones que puede rodear a algunas mujeres. También, esta etapa implica una serie de cambios a nivel físico que si no van acompañados de ciertos cuidados, puede ocasionar algunos problemas que dificulten el proceso.

Luego de dar a luz, el organismo de la nueva mamá debe volver a su funcionamiento habitual. El hijo o hija que esperaba ya no está dentro de su vientre, por lo que hay que trabajar para que el cuerpo vuelva a ser el de antes y si tiene el deseo de mejorar su condición física, mejor aún, pues existen variados ejercicios que apoyarán esta decisión.

La kinesióloga y socia fundadora del Centro Nueve Meses, Sonia Roa, dice que para iniciar una rutina de ejercicios posparto hay que considerar dos cosas, primero, el estado físico de la mujer antes del embarazo y segundo, si durante esta etapa se realizó alguna actividad física.

“Además hay que asumir que el embarazo en sí causa ciertos trastornos en el sistema músculo esquelético”, advierte, pues hay casos de pacientes que se muestran muy ansiosas por lograr la mejoría de su físico sin reconocer su pasada condición.

La profesional sentencia que los estudios que se han realizado en torno a los cambios que ocurren en una mujer durante la etapa de la gestación, destacan que uno de los deterioros más importantes y más notorios es el que tiene que ver con la faja abdominal. “En el posparto se produce la diástasis que es la separación de los dos rectos anteriores del abdomen y en investigaciones australianas evidenciaron mediante ecografías que esa diástasis permanece hasta un año después del parto”, comenta.

Si bien esta separación abdominal no se recupera en un ciento por ciento, sí es posible rescatar una parte de lo que era y según Sonia Roa, esto se puede lograr haciendo los abdominales adecuados. “Los abdominales tradicionales no sirven”, dice tajante y expone que para cumplir con los dos objetivos (estética y salud), los mejores ejercicios son “los del músculo profundo del abdomen, el transverso abdominal”, que por cierto reconoce, son los que se aplican en la técnica del Pilates.

 
La kinesióloga del Centro Nueve Meses, Sonia Roa, afirma que como profesionales de la salud, el reestablecer la faja abdominal no sólo tiene que ver con la estética, sino que también hay un concepto de salud muy importante. “La faja abdominal es el único soporte de la columna lumbar, por lo tanto la mujer que tenga una mala faja abdominal, tendrá problemas lumbares en el posparto, lo que es bastante común”, explica.
 

La importancia de conocer cuáles son los ejercicios adecuados es tal que incluso la especialista menciona que se está haciendo una suerte de campaña para evitar los abdominales tradicionales. Al respecto comenta que su ineficacia radica en el trabajo que realizan, el que no va acorde a lo que se quiere potenciar. “Trabajan el recto abdominal, músculo rápido que no es de postura, no nos da la forma de la figura y no le da sostén a la zona abdominolumbar”, cuenta.

En cuanto a los problemas físicos que pueden causar este tipo de ejercicios, la kinesióloga menciona que “lo que causa la técnica del abdominal tradicional es un aumento en la presión intra abdominal que hace – sobre todo en las mujeres en posparto – que haya una distensión del piso pélvico, lo que aumenta el riesgo de prolapsos y fugas de orina”, trastornos que no son normales ni en el embarazo, ni después de éste.

 

La importancia de conocer cuáles son los ejercicios adecuados es tal que incluso la especialista menciona que se está haciendo una suerte de campaña para evitar los abdominales tradicionales. Al respecto comenta que su ineficacia radica en el trabajo que realizan, el que no va acorde a lo que se quiere potenciar. “Trabajan el recto abdominal, músculo rápido que no es de postura, no nos da la forma de la figura y no le da sostén a la zona abdominolumbar”, cuenta.

En cuanto a los problemas físicos que pueden causar este tipo de ejercicios, la kinesióloga menciona que “lo que causa la técnica del abdominal tradicional es un aumento en la presión intra abdominal que hace – sobre todo en las mujeres en posparto – que haya una distensión del piso pélvico, lo que aumenta el riesgo de prolapsos y fugas de orina”, trastornos que no son normales ni en el embarazo, ni después de éste.

 
La gimnasia, una buena compañera
 

Mantenerse en constante actividad física es lo primero que las mamás deben tener en cuenta luego de haber dado a luz. Sin embargo, también hay que tomar ciertos resguardos con respecto a la elección de los movimientos, pues no todos los ejercicios están indicados para esta etapa.

Como mencionó la creadora del Centro Nueve Meses anteriormente, los abdominales de transverso son los que trabaja la técnica del Pilates y en ese sentido, manifiesta que esta disciplina al “trabajar tanto el sistema lumboabdominopélvico, es muy bueno para recobrar la faja abdominal”.

Otras alternativas de entrenamientos son las que Roa denomina “gimnasia abdominal hipopresiva”, técnica especial para aquellas mujeres que tienen incontinencia urinaria y cuyo objetivo es “reclutar el transverso abdominal ayudando a la vez a entrenar el piso pélvico”.

 
     

Con el afán de graficar este tipo de movimientos, la especialista dice que la idea es – en el trabajo de los transversos – hundir la parte baja del abdomen y así según sus palabras, “reclutar conjuntamente el piso pélvico (con una contracción como conteniendo la orina) y los oblicuos, trayendo hacia dentro las costillas que se expandieron al hundir el ombligo.

Para la profesional, otras metas que se vuelven muy relevantes a la hora de estar en forma luego del parto, son la recuperación del peso y de la composición corporal. Con respecto a este tema, Sonia Roa dice que una mujer puede perfectamente lograr el mismo peso que tenía antes de dar a luz, pero que no será así con su contextura, “algunas mujeres se sienten más sueltas”, ejemplifica.

En estas situaciones, menciona que lo ideal es “recuperar la composición corporal por sobre el peso” y que la dificultad radica, entre otras cosas, por algunos factores que juegan en contra del género femenino. “Durante el embarazo, la mujer está más dispuesta metabólicamente a absorber grasa, la que se acumulará para la posterior lactancia. Por lo tanto, las mamás que dan pecho tienen una mejor disposición para recuperar su peso y disminuir su cantidad de grasa”, comenta.

¿Y qué pasa con aquellas que subieron mucho de peso? Frente a esta pregunta, la kinesióloga sentencia que para ellas, la actividad sugerida es la aeróbica, que ayudará a quemar más grasa. Para esto, recomienda el uso bicicletas, elípticas, trote y en general, “ejercicios que demanden un alto gasto energético por a lo menos media hora, mínimo tres veces a la semana”.

Por otro lado, el aumento de la masa muscular también es necesario. Aquí, los ejercicios de fuerza son los más indicados y el tipo de abdominal ya expuesto también son una muy buena opción. “En la medida en que se tiene mayor masa muscular, también se gasta más y por lo tanto, ayudará a bajar de peso”, agrega.

 
¿Cuándo comenzar?
 

Las ganas de recuperar la figura que se tenía antes del embarazo, puede provocar en algunas personas mucha ansiedad, lo que las llevará a restringirse en las comidas y a practicar en forma desmesurada algún tipo de deporte.

En esta línea, Sonia Roa afirma que “lo único que uno podría recomendar para comenzar inmediatamente en el posparto es enviar la señal a los abdominales para que se contraigan hundiendo el ombligo”. Para lograr esto, no es necesario hacer movimientos, pues estando en reposo es posible lograrlo.

Según la recomendación del Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia, las mujeres debieran comenzar a realizar actividades físicas luego de un mes de haber dado a luz – en el caso del parto normal – y de seis semanas si se trató de una cesárea, todo bajo la autorización del médico tratante.

 
     

Otros ejercicios recomendados para esta etapa son las actividades acuáticas (que ayudan a mantener la condición aeróbica y a la vez ganar resistencia) y las caminatas, en estas últimas se requiere conservar una determinada intensidad, “poder mantener el habla mientras estoy realizando el ejercicio, pero sentirme cansada”, añade la kinesióloga.

En síntesis, la especialista dice que no se trata de complicarse tanto con el tema de volver a estar en forma luego de un embarazo. Basta con, por ejemplo, que la nueva mamá utilice un buzo, zapatillas cómodas, un sostén adecuado y salga a correr una vuelta a la manzana en veinte o treinta minutos. Así no descuidará su labor materna, pero tampoco se descuidará ella como mujer.

 
Punto Vital Enero 2009 ©
 
Artículos Relacionados
La natación: el deporte perfecto para el verano
Los beneficios de la gimnasia prenatal