Alimentación En Forma Cuerpo y Mente Salud Estética Sexualidad Emprendedores Suscríbase
+ EN FORMA

 
 
Para algunos son deportistas; para otros, excéntricos
 
Fisicoculturismo: ¿una actividad artificial?
Diversos problemas a la salud provocados por la realización de ejercicios intensos y el uso indiscriminado de sustancias y fármacos son algunos de los problemas a los que se exponen quienes practican el fisiculturismo, actividad de competición muy cuestionada actualmente.
 
Carla González C.

Hoy, el fisicoculturismo es una actividad muy conocida y a pesar de ser considerada como un deporte, hay muchos quienes la critican, no por sus objetivos, sino por la forma en que algunos de estos culturistas llegan a lograrlos.

“Ésta es una actividad artificial”, comenta Nelson Aravena, profesor de educación física, Magíster en entrenamiento deportivo y ex fisicoculturista que con propiedad menciona que esta disciplina es catalogada como un deporte de competición y “consiste en tener la mayor cantidad de desarrollo a nivel de masa muscular y que haya un nivel de proporcionalidad y armonía adecuados”.

“Es imposible quedar así sólo levantando pesas”, menciona Nelson Aravena con respecto a los fisicoculturistas que destacan por tener músculos de tamaños exacerbados. Una imagen claramente artificial y casi imposible de alcanzar sin ayuda externa proporcionada la mayoría de las veces por drogas.

Para obtener estos músculos, el instructor menciona que el trabajo es específico y consiste básicamente en la utilización de pesas “de alta intensidad”, las que se utilizan en un entrenamiento fuerte, pero no tan extenso. Según Araneda, “ahora las técnicas de ejercicios son mucho más reducidas, pero más intensas”, lo que debe combinarse con la ingesta de nutrientes específicos y descansos de un mínimo de 48 horas entre uno y otro entrenamiento.

Con respecto a por qué asegura que ésta es una actividad artificial, asegura que esto es porque “el cuerpo no está diseñado para tener 20, 30 o 50 kilos más de músculo que lo normal y por lo tanto, sería artificial porque en la naturaleza no hay ninguna forma o estructura organizada para aumentarle a alguien la masa muscular de forma gigantesca. En la industria alimenticia esto se hace por ejemplo con los pollos”, dice.

“El deporte es salud”

El experto en medicina del deporte del centro MEDS, doctor Rafael Gutiérrez,  afirma que “los fisicoculturistas llevan a su masa muscular más allá de las posibilidades de un individuo sano, produciendo una hipertrofia muscular bastante elevada”.

Por otro lado y en relación a si esta práctica es o no dañina, el especialista dice que “a largo plazo puede serlo por los pesos a los cuales llegan, esto porque la relación peso/estatura después de unos años de entrenamiento es demasiado elevada y eso va a trabajar a la larga sobre el sistema cardiovascular, produciendo hipertensión arterial, hipertrofia ventricular izquierda, daño miocárdico, etcétera”.

 

Para el profesor de educación física Nelson Aravena, “en las fotos de fisicoculturistas que aparecen en las revistas, el 95% ha usado, usa y seguirá usando esteroides, hormonas de crecimiento, insulina, entre otros”.

Con respecto a la nutrición de estas personas, la que se caracteriza por tener una gran cantidad de proteínas, el doctor Gutiérrez dice que esta dieta no debiera causar daño, “siempre y cuando se trate de una nutrición sana que incluya suplementos deportivos permitidos, los que tienen como efecto aumentar un poco la cantidad de proteína y mejorar la cantidad de calorías diarias”.

Pese a lo anterior, asegura que muchos fisicoculturistas “están usando anabólicos, medicamentos que en dosis terapéuticas no hacen daño porque están hechos para cumplir con una función en una patología determinada, pero si se utilizan de forma indiscriminada, ahí es donde viene el problema”, asegura.

Estos problemas tienen que ver con todos los efectos secundarios que trae consigo el exceso en la ingesta de anabólicos. En el caso de los fisicoculturistas, estas drogas son utilizadas a menudo – aun cuando no están permitidas – llegando al extremo de inyectarse productos que están elaborados sólo para ser utilizados en animales.

En esta línea, Nelson Aravena dice que dentro de los efectos están los problemas hepáticos irreversibles, el aumento de la presión arterial y la ginecomastia (aumento de la glándula mamaria), entre otros y si bien asegura que se trataría de un mito considerar como una consecuencia la baja de la potencia sexual (hipogonadismo), el doctor Gutiérrez afirma que sí afecta la libido y por lo tanto incide en problemas sexuales como la impotencia.

“Hay fisicoculturistas que se arrepienten de su actividad, porque se ven con 34 años y una capacidad nula para procrear”, menciona el especialista, quien además agrega que “cuando uno no produce testosterona y se la administra de manera artificial, se va perdiendo la libido y de hecho se puede llegar a ser impotente”, asegura.

El consumo de proteínas mal dosificada puede causar entre otras cosas, gota, daño renal y hepático, cansancio, cefalea, entre otros.

Otra conducta habitual y nada de sana es entrar en estado “seco”, es decir, dejar de consumir líquido (también sodio) con el fin de deshidratarse (esto se apoya con el uso de diuréticos; algunos beben agua destilada) y con ello conseguir músculos más marcados.

“Una locura”, subraya el especialista de MEDS quien además menciona que “si los seres humanos somos 60% agua, al deshidratarse en espacios de dos, tres o siete días, junto al uso de anabólicos representa un daño renal importante” e incluso también el riesgo de muerte.

En síntesis, estas personas – hombres y mujeres – se estarían llenando de fármacos y en ese sentido, Aravena menciona que cuando “alguien que entrena con pesas y utiliza esteroides para estar más grande de lo que puede estar normalmente, está corriendo un riesgo y está en niveles altos en lo que a uso de sustancias se refiere”.

Fisicoculturistas temerosos

El doctor Rafael Gutiérrez menciona que en el fisicoculturismo otro factor importante es el social. Al respecto comenta que se trata de “individuos que a la larga son solitarios, introvertidos e independientemente de ese gran cuerpo, temen al fracaso y son intolerantes antes las bromas. Son complicados”, asevera.

En ese sentido, menciona que existen estudios que dicen que “cuando los psicólogos buscan entre los antecedentes de un fisicoculturista, siempre hay rasgos de daño o abuso en la niñez”, refiriéndose al ahora llamado bullying escolar. “Bullying ha existido toda la vida, lo que pasa es que ahora hay celulares y cámaras que lo registran”, manifiesta.

Debido a lo anterior, el especialista asegura que “muchos de esos niños a quienes los molestaron por ser gordos, hoy son fisicoculturistas” y de allí que se habla además de que un gran número de estas personas padecería de trastornos alimenticios como bulimia, anorexia y vigorexia.

 
Para el especialista de MEDS, los fisiculturistas constituyen “una familia extraña donde es fácil entrar, pero muy difícil salir porque te entrega una visión distorsionada de la realidad y eso es claramente patológico”.

Nelson Aravena en tanto, comenta que al momento de entrar en el mundo del fisicoculturismo, “tu estilo de vida cambia por completo”, lo que según sus palabras, “te aparta de la vida social”.

Por otro lado, comenta que éste es un “deporte individualista donde se favorecen las personalidades conflictivas, narcisistas e incluso psicóticas. Eres tú y tu cuerpo y sólo vale la satisfacción personal”.

Para el doctor Gutiérrez la idea de ser un fisiculturista natural es totalmente factible. “Eso se llama trabajo” subraya y agrega que “claramente le costará un poco más lograr el objetivo, pero es totalmente posible”.

A pesar de lo anterior, el doctor Gutiérrez es enfático al señalar que un fisicoculturista “no es precisamente una persona sana, tampoco estéticamente bien formada ni socialmente adecuada”, por lo tanto esta actividad no sería sinónimo ni salud ni deporte. “El  fisicoculturismo con doping, anabólicos, con malas prácticas de entrenamiento, con poca recuperación, con vigorexia, etcétera no es salud y eso no es deporte”, dice categórico.

En síntesis, con entrenamiento y disciplina es totalmente posible lograr el aumento de la masa muscular – y por lo tanto llegar a ser un fisicoculturista - pero claro está, no al nivel de los individuos que muestran los medios de comunicación.

Punto Vital Julio 2013 ©
 
Artículos Relacionados