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La función de los esteroides anabólicos puede ser reemplazada por una buena nutrición
 
Ojo con el uso de esteroides
Ya sea por cuestiones estéticas o terapéuticas, el uso de esteroides anabólicos debe ser siempre supervisado por un médico, ya que el abuso de este tipo de productos puede tener consecuencias, una de ellas la esterilidad.
 
Carla González C.

La búsqueda de una mejor apariencia física, muchas veces termina cuando se accede a algunos productos que si no son utilizados con responsabilidad, pueden traer muchos problemas a nivel orgánico, tanto así que se han registrado casos de personas fallecidas a causa del abuso en su consumo.

De esta manera, quienes practican actividades como el físicoculturismo o aquellas personas que desean conseguir rápidamente resultados positivos en cuanto al incremento de la masa muscular, utilizan esteroides anabólicos productos que pueden ser consumidos en forma oral o inyectable y que tienen como objetivo promover este aumento de los músculos.

El licenciado en ciencias de la actividad física de la Universidad de Playa Ancha y entrenador personal en el gimnasio del Centro MEDS, Daniel Zapata Gómez, afirma que los esteroides anabólicos son una derivación de la testosterona compuestos por una base de colesterol (lo que admite una mejor absorción) que permite “estimular el aumento de la masa muscular y el metabolismo basal, lo que conlleva a por ejemplo, la pérdida de tejido adiposo subcutáneo y la ganancia de masa muscular sin hacer mucho trabajo”.

Por otro lado, explica que los esteroides tienen el “apellido” de anabólicos porque trabajan de la misma manera que la función anabólica del metabolismo, es decir “generan cosas” en el cuerpo lo que en este caso, tiene estrecha relación con el apoyo de la hormona masculina.

El instructor de MEDS cuenta que algunas de las personas que se vuelven asiduas a los esteroides anabólicos son, además de los que practican el fisicoculturismo, quienes padecen de vigorexia y las personas que “buscan verse bien en poco tiempo y que no quieren ser sometidas a un gran esfuerzo físico”.

En esta misma línea, Daniel Zapata menciona que los anabólicos (cualquiera sea su nombre comercial) “son derivados de la testosterona”. Además, recalca que no son medicamentos, pero sí estímulos externos que se utilizan con fines terapéuticos en casos de personas que padecen de algún trastorno que impida su desarrollo muscular normal.

En cuanto a la forma de consumirlos, dice que cuando se ingieren de forma oral, su efecto será mucho más lento que cuando se inyectan, acción que además de ser más controlable en su evolución, permite que la sustancia vaya directamente hacia el músculo.

Alerta ante la rapidez de sus resultados

Como los resultados del uso de anabólicos se ven ya a partir de la segunda semana, es muy fácil que sus consumidores queden prendados a la idea de que mientras más los utilicen, ya sea en dosis o en frecuencia, mejor será su condición física, error que puede costar muy caro.

Al respecto, Daniel Zapata dice que “si uno quiere hacer bien las cosas”, tiene que someterse en una primera instancia a un análisis bioquímico que entregue una visión completa acerca de los niveles hormonales del individuo. “De acuerdo a eso, se analiza si es que realmente esa persona requiere del uso de esteroides”, menciona.

Otro dato importante es si ese paciente es un asiduo deportista, si se trata de alguien que sólo está sometido al fitness o si está pasando por un proceso de rehabilitación kinésica, etcétera. “Estos productos son buenos, pero sólo si son bien usados”, añade.

 

De esta manera, sentencia que el médico tratante establecerá cuáles son las dosis correctas para el paciente y además debe preocuparse de regular el tiempo en que durará el tratamiento y controlar periódicamente el desarrollo del procedimiento, sus resultados y posibles complicaciones.

A pesar de lo anterior, quienes utilizan anabólicos en su mayoría no se someten a ningún tipo de control profesional y por lo tanto los consumen en ocasiones casi como si se tratara de una droga, acción que por cierto podría suscitar una posible adicción a este tipo de productos, sin necesariamente tratarse de una sustancia ilícita.

Así, dentro de los efectos negativos a los cuales se pueden ver enfrentados los consumidores de anabólicos – específicamente en casos de abuso en su ingesta - están la esterilidad, infartos al miocardio, caída del pelo, ginecomastia (en el caso de los hombres), exceso de vello y gravedad de la voz (en el caso de las mujeres), retención de líquido y productos de desechos en el organismo, aumento en el riesgo de lesiones musculares, irritación nerviosa, entre otros.

En relación al uso de esteroides en tratamientos médicos, Zapata indica que se utilizan frecuentemente en casos de distrofia, donde hay dificultad en aumentar la masa muscular. En palabras del entrenador, estos casos generalmente tienen relación con la actividad de la persona, por ende, los sedentarios son quienes tienen más problemas de este tipo.

Según sus palabras, el uso de esteroides anabólicos puede ser reemplazado por otros productos, de los cuales se dice que entregarían iguales resultados. Sin embargo, indica que aún se está evaluando la utilización de estas nuevas sustancias, por lo que aún no se puede garantizar su masificación.

Además destaca que la combinación de estos productos con otros como el alcohol, pueden generar trastornos del tipo gastrointestinal e inhibir los efectos por los cuales se están consumiendo.

Es por eso que asegura que otra alternativa – quizás la más recomendada y sana – es trabajar en base a una dieta balanceada junto a un buen entrenamiento. Con ambos se pueden conseguir muy buenos resultados en lo que a fitness se refiere, ya que si nos referimos al área terapéutica, el procedimiento será diferente y dependerá del estado en el que se encuentre el paciente.

Punto Vital Mayo 2013 ©
 
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