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La actividad física es beneficiosa incluso en lo más íntimo de las mujeres
 
Ejercitar merma los síntomas del SPM
El síndrome pre menstrual – SPM – comprende síntomas que son bien conocidos por gran parte de las mujeres, quienes en ocasiones incluso se ven imposibilitadas de ejercer sus actividades diarias debido al dolor y las incomodidades. La actividad física en ese sentido puede ser un gran aporte para ellas.
 
Carla González C.
 

Cuando se habla del deporte y en general de la práctica de actividades físicas en forma permanente como un fármaco que es capaz de ayudar a prevenir e incluso tratar enfermedades, al parecer no se está lanzando una frase al aire, pues en realidad trae muchos beneficios a la salud de las personas y que van más allá de lograr una disminución de peso a las puertas del verano.

En Punto Vital hemos hablado de algunos de ellos (su ayuda a combatir el estrés, a aumentar el colesterol bueno, a entregar seguridad y disciplina, a ser más felices, etcétera) y en esta ocasión queremos sumar uno más: los beneficios que entrega a las mujeres que padecen de síndrome pre menstrual y en general que sufren de menstruaciones dolorosas.

Si bien la medicina aún no sabe a ciencia cierta cuáles son las causas del SPM, sí se sabe que es algo que padecen muchas mujeres y que trae consigo un deterioro en su calidad de vida.

Según la ginecóloga de Clínica Alemana, doctora Pamela Oyarzún Gomberoff, este síndrome suele manifestarse con más intensidad después de los 30 años y sus principales molestias a nivel físico son “dolor en la región pélvica, dolor mamario, sensación de meteorismo, hinchazón de piernas y manos, entre otros”.

En el ámbito de la salud mental, dice la especialista, también existen algunos síntomas, entre ellos “irritabilidad e inestabilidad emocional”, molestias ya clásicas y que incluso son motivo de bromas y contenido publicitario para productos que dicen aminorar estos problemas.
 

Según un artículo publicado en el portal Salud Actual, “hasta un 80% de las mujeres en edad reproductiva experimenta en la época premenstrual cambios emocionales y físicos”.

A pesar de que algunos médicos mencionan que no existe desbalance hormonal durante el síndrome premenstrual, la ginecóloga de Clínica Alemana menciona que sí lo hay, aunque sostiene que “no está muy claro qué lo produce, si el aumento de la progesterona, el descenso del estrógeno o las variaciones de las hormonas, pero este desequilibrio significa un cambio en el organismo” manifiesta.

 
La actividad física: una herramienta útil

Como una “herramienta muy útil”. Así califica la doctora Oyarzún a la actividad física cuando hablamos de aminorar los síntomas del SPM y en general todo lo que afecte “al campo de la salud mental”, esto porque ayuda en muchos sentidos y de allí que menciona que “se ha visto que quienes realizan deporte andan más contentos y menos estresados” y por ende, en el caso de la mujer, tendrían menos molestias durante su ciclo menstrual.

Dentro de los diferentes aportes de la actividad física, la especialista menciona que “hace que las personas produzcamos endorfinas, sustancias que tienen que ver con la sensación de bienestar. Entonces, una mujer que tiene síndrome pre menstrual y hace algún tipo de deporte – y además lleva un buen estilo de vida – lo más probable es que se sienta mejor”, indica.
 
Es por eso que quizás muchos expertos en salud física recomienden a las mujeres el ejercicio para contrarrestar los dolores que provoca en algunas el SPM. Uno de ellos es el profesor de educación física español Carlos Rello, quien en su artículo “Beneficios de la actividad física durante la menstruación” afirma que estas rutinas “deben cumplir necesariamente con una serie de requisitos en cuanto al tipo de actividad, nivel de intensidad, duración y frecuencia”.
 

Para las profesoras de yoga del Instituto de Yoga Kai (Argentina), el cuidado de la mujer que padece de SPM debe ser algo de todos los días. En cuanto al ejercicio recomiendan “practicarlo con moderación” y evitar los excesos. Así, aconsejan “caminar o ejercitar suaves estiramientos de yoga”, concentrándose “en crear un espacio entre la cavidad torácica y el abdomen”, procurando relajar éste, la región pélvica y las paredes de la vagina”.

De allí que surgen diferentes posturas en cuanto a cuáles son los ejercicios más indicados para las mujeres con este síndrome, pues mientras algunos dicen que los mejores son aquellos relacionados con actividades aeróbicas, de larga duración, pero de baja intensidad y que incluyan a los grupos musculares grandes (caminar, nadar, trotar, andar en bicicleta, hacer running, etcétera), otros aluden a los ejercicios moderados, suprimiendo de plano la exigencia cardiovascular.

Al respecto, la matrona y directora del programa de salud femenina del centro de pilates Pilates Qi – Claudina Molina Yáñez – menciona que “hace algunos años, el SPM era catalogado como una condición psicológica propia del género femenino, sin considerar todos los factores físicos que implica y que en algunas ocasiones lo transforman en un cuadro clínico invalidante”.

En ese sentido, comenta que el ejercicio físico es importante y es justamente “una de las técnicas utilizadas para alejar algunos de los síntomas que produce el síndrome pre menstrual”. Lo importante, recalca, es que se debe tener “cuidado con que la actividad cumpla con algunas características, sobre todo en los casos más extremos de SPM”.

En este contexto menciona que “no es conveniente la gimnasia de tipo aeróbica”, esto pues “produce un aumento en el torrente sanguíneo hacia los músculos que se encuentran trabajando durante la actividad”, movimiento que no ocurre durante la realización de ejercicios no aeróbicos.

Lo anterior, agrega, no es impedimento para que se realicen deportes como los antes señalados, pues cabe recordar que cada mujer vive su ciclo menstrual de manera individual. En ese sentido afirma que para aquellas que no tienen mayores molestias, ejercitarse con actividades aeróbicas no será un obstáculo tal como lo será para aquellas a quienes las molestias sí le resultan incómodas.

El pilates permite un ciclo armónico

Tal como lo comentaba la doctora Pamela Oyarzún, durante el síndrome pre menstrual se produce un desequilibrio debido a algunos cambios a nivel hormonal y en relación a eso, el deporte se establece como una ayuda natural para volver a la homeostasis.

En ese sentido, una de las actividades que se establecen como un aporte es el pilates y con respecto a aquello, el profesor de educación física y director del Centro Pilates Qi,  Rodrigo Abett de la Torre cuenta que el equilibrio de nuestro ser es sumamente importante y por eso, herramientas como ésta son muy buenas para contrarrestar las molestias del SPM.

“Desde el punto de vista físico, el pilates elonga, relaja, tonifica y mejora la postura y esto a nivel mental posibilita un mejor manejo del estrés. A nivel emocional, nos proporciona equilibrio al centrar toda la atención en uno mismo y por otro lado, a nivel espiritual, nos ayuda a conectarnos con la trascendencia. Esta unión nos permite alcanzar bienestar, salud, belleza y armonía”, explica el instructor.
 
 

La matrona Claudina Molina menciona que el pilates es una de las actividades preponderantes en la disminución de los síntomas del síndrome pre menstrual.

Claudina Molina en tanto afirma que la actividad física que desarrolla el método pilates, lo hace uno de los sistemas más beneficiosos para prevenir y tratar estos síntomas, ya que “trabaja la fibra muscular mediante la elongación, sin impacto articular y sin desplazar flujos sanguíneos significativos hacia el territorio muscular (como ocurre en la gimnasia aeróbica) lo cual, coordinado con una técnica respiratoria de calidad, enriquece en este caso la oxigenación de los órganos pélvicos al mantener estable su irrigación sanguínea”.

Además, comenta que los ejercicios que se llevan a cabo durante las prácticas de pilates “favorecen la relajación de la musculatura abdominal y de pared vaginal, ayudando además a mantener la postura erguida, lo que contribuye a disminuir la distensión abdominal producida por congestión, estreñimiento o meteorismo, problemas que acompañan con frecuencia el SPM, sin aumentar la sensación de fatiga que es uno de los síntomas más recurrentes de este cuadro”.

Por otro lado, Rodrigo Abett de la Torre comenta que “la técnica se adapta a cada mujer, según sus necesidades y molestias, es decir, contribuye en casos de dolor lumbar, tensión cervical, falta de energía, dolor muscular e irritabilidad” y en ese sentido trabaja atenuando esas molestas, pues “se enfoca en el tejido conectivo que es la forma y fondo de nuestro cuerpo”.
 
Punto Vital Diciembre 2011 ©
 
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