En cuanto a las virtudes que posee la disciplina, Claudia comenta que ésta “no es una simple actividad física, aun cuando en un comienzo pueda parecer así”. De esta forma dice que existen muchos tipos de yoga que sólo se concentran en lo físico y en ese sentido subraya que “un profesor de Iyengar Yoga certificado posee un conocimiento más profundo sobre el funcionamiento del cuerpo (estructural, fisiológico, psicológico, etcétera)”, lo que en definitiva tiene que ver con “un complejo mente-cuerpo-alma que es lo que somos en definitiva”.
Según cuenta, “con la práctica del yoga nos vamos descubriendo y entendiendo que nuestro cuerpo es un gran mapa que si es bien leído, nos llevará por un camino hacia el interior; un camino que si bien nos ofrecerá barreras, desafíos y encrucijadas, también nos revelará maravillosos paisajes y finalmente un gran tesoro, ¡la libertad!”, sostiene.
Sin duda, una de las actividades más sobresalientes de Yoga Mukti, es la donación que realizan del dinero de la matrícula y que va en ayuda de niños en riesgo social tanto en Chile como en India. Al respecto, la instructora cuenta que “la práctica del yoga es un camino de perfeccionamiento personal que en algún momento impacta en quienes nos rodean”. Es por eso que dice que en el caso de la escuela, es su director quien impulsó esta idea a través de su incansable trabajo social”.
En cuanto a los proyectos para este año, Claudia Díaz afirma que además de las clases y servicios como los masajes y tratamientos ayurvédicos, “realizamos anualmente varios talleres de perfeccionamiento con maestros internacionales que nos ayudan a profundizar nuestros conocimientos y práctica. Entre ellos, este año nos visitarán Arun de India y Paula Tortolano de Argentina”. Además menciona que se profundizará en el trabajo con ancianos, embarazadas y personas con lesiones. |